Estado

Acosan ladrones a migrantes sin hogar

Más de una semana han tenido que dormir en la calle al quedarse sin recursos en la frontera

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez

Staff/El Diario de Juárez

jueves, 25 julio 2019 | 23:01

Ciudad Juárez— Más de una semana han tenido que dormir en la calle migrantes procedentes de Honduras y Guatemala, quienes en su viaje para pedir asilo político en los Estados Unidos se quedaron sin recursos en esta frontera, volviéndose blancos fáciles de oportunistas.

Vanesa Ávila de 22 años, con su hijo Jordán Ávila, de un año 3 meses, atado a la espalda, huyó en tren de Tegucigalpa, Honduras, en abril pasado junto con su hermana; hoy, luego de tres meses se encuentra subsistiendo de lo que consigue de personas solidarias.  

“Me fui por el papá del bebé, esa persona hizo muchas cosas. A él lo metieron preso antes de que yo me diera cuenta de que estaba embarazada. Me hizo la vida imposible: todo el tiempo que estuvo afuera me tuvo amenazada, y a mi familia. Aún en la cárcel, también me amenazaba. Yo traigo las pruebas de eso pero aun así me regresaron de allá (de Estados Unidos) y no me dieron ni fecha de corte, ni nada”, dijo.

Entrevistada ayer, sentada en el concreto del centro del kiosco de la Plaza de Armas, donde se encontraba con al menos 10 migrantes centroamericanos de igual situación cerca de las 13:30 horas, Ávila contó que no ha podido buscar trabajo porque lo que le apremia es buscar un albergue o una casa donde le faciliten su estadía con su bebé y su hermana. 

Añadió que se han acercado personas a ofrecerles sitios disponibles pero les piden el dinero por adelantado, y luego refieren que volverán por ellos, cosa que no sucede.

“Aquí pasamos el día (en la Plaza de Armas), pero allá a la vuelta de la esquina cuando todo está cerrado nos ponemos a dormir con nuestros cartones. En las noches, cuando nos quedamos durmiendo la primera vez, a uno del grupo le intentaron quitar el celular, y todos se levantaron y empezaron a seguir al ladrón, la segunda noche (estuvieron) peleando ahí. Todas las noches pasa algo. Uno quiere seguir luchando porque es el ejemplo que le voy a poner a mi hijo. Si seguimos aquí es porque necesitamos”, indicó.  

Con los ojos llenos de lágrimas y voz entrecortada, refirió que espera que las personas de esta ciudad se toquen el corazón puesto que para ella y los demás migrantes ha sido una situación muy difícil. 

A su vez, otro de los migrantes del grupo llamado Jorge Rodríguez, de 45 años, procedente de Departamento de Quiché, Guatemala, urgió a los juarenses por ayuda, para él y para el resto de los migrantes en situación de calle.

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