Estado

‘Acoso escolar puede derivar en delitos’

Presentan estudio en congreso organizado por la UACJ; urgen a aplicar políticas públicas en nivel básico

Alejandra Gómez
El Diario de Juárez

domingo, 31 octubre 2021 | 12:01

Ciudad Juárez.- El acoso escolar puede elevarse a una conducta antisocial que finalmente derive en la comisión de un delito y, por lo general, el problema empieza a gestionarse en las escuelas primarias, por lo que las políticas públicas enfocadas en prevención deberían comenzar antes de la adolescencia, señaló el criminólogo de la Fiscalía General del Estado, Adán Herrera.

La investigación fue presentada en el Congreso Internacional de Ciencias Jurídicas organizado por la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), donde el criminólogo señaló que un análisis hecho con 60 adolescentes infractores recluidos en la Escuela de Mejoramiento Social para Menores, reveló que en la primaria se comenzó a ejercer violencia.

El 33 por ciento indicó que fue la secundaria el nivel escolar donde actuó con violencia por primera vez, el 60 apuntó que fue durante la primaria cuando manifestó conductas agresivas contra sus compañeros; de ellos, el 10 por ciento aseguró que ocurrió durante tercero y cuarto grado, y el 50 por ciento durante quinto y sexto.

Además, también se les cuestionó en qué nivel educativo fueron expulsados de la escuela, a lo que el 23 por ciento indicó que durante la primaria, el 35 en la secundaria, el 7 por ciento cuando cursaba la preparatoria y el 33 dijo que no había sido expulsado. El otro porcentaje no respondió, por lo que Herrera concluyó que el problema se agrava si el sistema educativo expulsa a sus estudiantes en lugar de brindarles ayuda.

“Estamos prácticamente entregando a ese niño, a ese adolescente, al crimen organizado. Ése es un problema gravísimo que tenemos. Hay que ponernos a trabajar realmente en políticas públicas para que no esté sucediendo esto. En México el crimen organizado está captando a muchísimos niños en todo el país, es un problema grave que se deriva de esta problemática también”, dijo Herrera.

Entre las causas que provocaron la expulsión de los estudiantes, el 33 por ciento dijo que por agredir físicamente a un profesor y el mismo porcentaje señaló que por agredir a un compañero; además, un 7 por ciento admitió que por uso y venta de drogas, otro 7 por ciento indicó que por daños a la escuela, el 5 que por inasistencias. El resto no contestó o no fue expulsado.

“Aquí nos damos cuenta cómo la violencia en los centros escolares es el pan de cada día”, comentó Herrera, y explicó que por el momento las estadísticas de menores infractores o agresiones en los planteles educativos ha disminuido en consecuencia de la pandemia y el cierre de escuelas; pero una vez activada de forma general la asistencia en los planteles, puede volver a generarse violencia.

Ante la interrogante de si era posible que la primaria fuera la etapa de incubación de un adolescente infractor, Herrera preguntó a los jóvenes en conflicto con la ley si su conducta violenta influyó en el delito que cometieron y por el que fueron detenidos, a lo que el 55 por ciento respondió que mucho, el 40 por ciento señaló que poco y sólo el cinco por ciento dijo que nada.