Estado

Alcanza pareja nicaragüense el ‘sueño juarense’

Leticia y Francisco salieron de su país con la encomienda de encontrar un lugar donde pudieran pedir asilo y construir una mejor vida para sus dos hijos

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / La pareja (al frente) ayer mientras recibían apoyo alimenticio

Sol Gallegos / El Diario de Juárez

martes, 17 enero 2023 | 10:40

Ciudad Juárez.— Fue hace cuatro días que Leticia Hernández, de 40 años de edad, llegó a esta frontera junto con su esposo, Francisco Palma Lanuza, de 47 años, para pedir asilo político en este país y brindarles a sus hijos una mejor vida, diferente a la que tenían en su natal Nicaragua.

“Venimos aquí para buscar una mejor vida, una mejor solución y poder buscar cómo sacar a la familia adelante y tratar de mejorar económicamente, como para ayudar a los hijos a que salgan adelante en los estudios, eso nos impulsa para buscar una mejor vida aquí”, dijo la entrevistada.

La pareja tiene dos hijos, de 14 y 12 años, quienes se quedaron en Nicaragua mientras se soluciona la situación de sus padres.

“Gracias a Dios estamos bien, el clima es bastante helado pero está rico por aquí”, mencionó la mujer.

Con pocas pertenencias en la maleta, así como escaso dinero, pero con muchas ilusiones, fue como Leticia y Francisco emprendieron un viaje por autobús, y aunque la travesía fue larga, no tuvieron ningún problema para llegar a tierras mexicanas, explicaron.

Aunque fueron recibidos por el frío clima de esta frontera, reconocen la cálida hospitalidad de la comunidad juarense.

“Gracias a Dios todo salió bien, no nos enfrentamos a ningún problema; México nos ha tratado bien, gracias a Dios nos han recibido muy bien. Buscamos quedarnos aquí en México, sacar papeles y pedir el asilo político para quedarnos aquí a hacer vida, no pensamos ir a otro lado”, mencionó Leticia.

Explicó que llegaron a uno de los albergues para migrantes en esta ciudad y han conocido a familias, que a diferencia de ellos, sí buscan una oportunidad en Estados Unidos.

Indicó que su deseo es quedarse a vivir en Ciudad Juárez y aquí buscar la oportunidad de mejorar su situación, y tal vez en algunos años sus hijos también puedan obtener asilo en esta frontera con oportunidad de estudio y de empleo.

Describió a la comunidad juarense como personas carismáticas, y agradeció la hospitalidad que este país les ha brindado desde su llegada, ya que han recibido todo tipo de apoyo como comida, vestimenta, cobijas y un techo dónde pasar la noche.

“Nos han atendido muy bien, son muy carismáticos, nos tratan muy bien y comparten con los que tenemos necesidad”, expresó la mujer.