Estado

Aprovecha el crimen elección para más violencia

Considera especialista que cárteles ven a los candidatos como una oportunidad para controlar procesos

El Diario de Nuevo Casas Grandes

Gisela Parra/Corresponsal/El Diario de Chihuahua

sábado, 13 marzo 2021 | 09:55

Ciudad de México— Grupos del crimen organizado aprovechan las elecciones para generar más violencia, ya que ven a los candidatos como una oportunidad para controlar procesos y buscar que gane el que ellos consideran que no les representará “problemas”, consideró ayer Jazmín Vega, de Integralia Consultores.

Señaló que organizaciones criminales pretenden dominar las zonas y por eso se ven casos en el norte de la entidad, Ciudad Juárez sobre todo, “en donde vamos a ver que por el tamaño de las elecciones se vea más violencia”, dijo la especialista.

Agregó que el estado de Chihuahua tiene dos mercados ilegales de gran relevancia: la tala de árboles –principalmente en la zona de la Sierra Tarahumara– y el tránsito de drogas. 

En entrevista para El Diario, Vega explicó que el crimen organizado, ante un período electoral, ve a los candidatos como una oportunidad para atacarlos con la finalidad de controlar, de algún modo, dicho proceso. 

“Buscan que quede el candidato que ellos consideran que les hará menos daño, sin que esto signifique que necesariamente haya una cooperación entre partidos políticos y grupos criminales. A veces sólo consideran qué candidato no se lleva bien con el gobernador, y con eso pueden tener más control y hacer lo que quieran en el territorio que tengan”, agregó.

Entre septiembre de 2020 –fecha en que inició el proceso electoral– y el 28 de febrero de 2021, Integralia contabilizó a nivel nacional 90 incidentes de violencia política con 108 víctimas en el país, de las cuales 75 fueron mortales y el resto resultó herido, según los resultados de su estudio “Violencia Política en México”.

Tan sólo en Chihuahua se presentaron cinco incidentes de violencia política. El primero de ellos el 2 de septiembre de 2020 en contra de la activista Mireya Rodríguez Lemus. Su cuerpo fue encontrado esa madrugada en su domicilio.

El segundo fue el 30 de septiembre en Temósachi en contra del presidente municipal del PRD, Carlos Ignacio Beltrán Bencomo, privado de su libertad por hombres armados. Luego de desplegar un operativo para encontrarlo, se reportó que había sido asesinado. 

El tercer acontecimiento se registró el 29 de octubre en Ciudad Juárez en contra del periodista Arturo Alba Medina, asesinado esa noche en la vía pública por al menos dos hombres desconocidos.

También en Juárez, la mañana del 27 de diciembre fue encontrado el cuerpo del activista Juan Daniel Vargas Ortiz con marcas de asfixia y golpes.

Finalmente, el 5 de marzo de este año, en Nuevo Casas Grandes, el candidato y exfuncionario del PRI Yuriel Armando González Lara fue asesinado a un lado de las instalaciones del Comité Municipal del partido. 

Vega abundó que las causas de esta violencia política resultan de una falta de coordinación entre órganos de seguridad municipales, estatales y federales, ya que existe una percepción de vulnerabilidad hacia los gobiernos municipales.

Esto quiere decir, añadió, que las organizaciones criminales consideran que un municipio, sobre todo alejado y con poca población, no tiene la atención del Gobierno y es atacado. 

“Por el número de candidatos es posible que aumente la violencia, y más porque no hay una buena coordinación con los cuerpos de seguridad federal. Tan sólo la Guardia Nacional en Chihuahua es mínima, es uno de los estados en donde menos presencia tiene, son menos de 70 elementos por cada 100 mil habitantes”, dijo la especialista. 

Refirió que las autoridades electorales del estado ya están analizando cuáles serían los candidatos más vulnerables, sin embargo, esto se está planteando demasiado tarde puesto que ya hubo ataques.

“Se está implementando una estrategia tardía en este período electoral, se debe crear una estrategia anticipada y atender los municipios más riesgosos donde los grupos criminales los ven como frágiles. No hay que desatender las urbes, pero no hay que concentrarse sólo ahí y prestar atención en lugares vulnerables”, concluyó.