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Arareco, lugar de ritual 'Sabochi' en Semana Santa

En firme español, Rebeca impide el paso de quienes intentan entrar al ejido, la comunidad se beneficia de los ingresos del turismo

Francisco López/El Diario

César Lozano / El Diario

domingo, 04 abril 2021 | 13:01

Creel, Chihuahua.- El olor de los pinos se confunde con la carne asada en Arareco, viernes santo a orillas del lago, donde miles de "sabochis" (mestizos) invaden la privacidad y la serenidad del entorno rarámuri con música de banda en bocinas y el motor de vehículos razers, a cambio de una merecida remuneración. 

Cientos de casas de campaña multicolores establecen los límites temporales entre familias, simbólico gesto que recuerda la invasión histórica de la tierra indígena y, en las áreas comunes, algunos hacen gala de sus ganas de gastar, mientras callados arriba de las piedras, la comunidad observa, como el que con todo su dolor alquila un templo.

Inflexible y en firme español, Rebeca impide el paso de quienes intentan entrar al ejido cuya comunidad se beneficia de los ingresos del turismo -No puede pasar, señor, son 40 pesos por persona- Casi no gesticula y aguarda estoica el pago.

Algunos de los miembros del ejido venden artesanía, otros atienden el puerto de lanchas y, otros más aguardan el regreso de la tranquilidad habitual. Obligados al sincretismo aguardan la hora de sus danzas en la comunidad de San Ignacio. 

La banda de músicos que interpreta corridos al ritmo de tuba, impide se escuchen los tambores que llaman a quemar al Judas. En la cosmovisión del pueblo rarámuri, ellos son hijos de Orúame (Dios) y a los blancos y mestizos nos creó el mismísimo diablo. En semana santa danzan en honor al Dios de su sincretismo, que se representa como el sol y a la Virgen María, representada por la luna.

Todo es festejo y relax, y todos huyen de los sonidos ambientales y el perifoneo mediante los cuales por obligación, empleados de gobierno reproducen grabaciones de las medidas sanitarias contra el Covid-19, en español y lengua rarámuri.

Nadie obedece las disposiciones de sana distancia, solo unos pocos el uso de cubrebocas y los más, se entregan a la bebida cual fiesta pagana. "Poco de santa tiene la semana", dijo una mujer de mediana edad al preguntarle si ya fue a misa.

Arareco se convierte cada semana santa en una meca del ritual Sabochi, o Chabochi, como decimos los mestizos; un ritual de descanso y desintoxicación urbana, lejos de las ocupaciones, presiones, estrés, de la conexión a internet porque aquí no hay señal y... todo lo que se necesita olvidar para el efectivo descanso del cotidiano pesar en la ciudad.