Estado

Autoridades saben el móvil del asesinato de Uriel pero lo niegan: familiares

“No tienen vergüenza” con las declaraciones que hacen, señalan

El Diario

César Haro/ Francisco Cisneros/ El Diario

miércoles, 23 septiembre 2020 | 17:16

Hidalgo del Parral.- Al celebrarse el segundo aniversario luctuoso del líder empresarial, Uriel Loya, la fiscalía general del estado no ha logrado capturar a los perpetradores del crimen, hay ordenes de aprehensión que corresponden a integrantes de la delincuencia organizada; entre tanto, la familia del victimado asegura que tanto el fiscal como las autoridades “no tienen vergüenza” con las declaraciones que hacen.

Fue un 23 de septiembre del año 2018 cuando acribillaron al presidente en turno de Coparmex, Uriel Loya Deister, arrebatándole a vida en el estacionamiento de un negocio de alimentos ubicado en las cercanías de la glorieta de Villa.

Posteriormente se filtró un video en el que se muestra cómo sucedieron los hechos, participando dos sujetos a bordo de una motocicleta de color verde que arribaron al lugar de los hechos; uno de los dispara con un arma de fuego directo al rostro de la víctima en repetidas ocasiones para posteriormente salir huyendo a toda velocidad, dejando tendido el cuerpo de la víctima.

En este sentido, el fiscal general del estado, César augusto Peniche Espejel, declaró que existen ordenes de aprehensión giradas por un juez de Control para los posibles ejecutores del conocido empresario local, sin embargo lamentó que aún no se hayan podido cumplimentar.

Dijo que las personas que aparecen como responsables de esta agresión en contra de Loya Deister son miembros presuntamente de la delincuencia organizada, lo que ha hecho complejo ejecutar las órdenes de captura para llevarlos a que respondan por el crimen.

Además, agregó que existe la coordinación entre la Fiscalía y las dependencias de seguridad federales y áreas de inteligencia para lograr aplicarlas, y aseguró que indudablemente en cualquier momento se puede concretar la detención de los señalados ante los tribunales para que respondan por este crimen.

Peniche Espejel explicó que se trata de una orden de aprehensión que involucra a más de una persona, no obstante aclaró que no puede dar más detalles sobre el caso, quedando como tarea, ubicar a los responsables y proceder con su detención.

También afirmó que ya han intentado en distintas ocasiones con la implementación de operativos para detener a estas personas sin resultados favorables para cumplir el objetivo, pero se continúa con las acciones para lograr la detención por parte de la Fiscalía General del Estado.

El fiscal concluyó el tema mencionando que en las líneas de investigación no se ha podido determinar el móvil del crimen, pero sí se tiene conocimiento sobre la autoría, la responsabilidad.

!No tienen vergüenza!, claro que saben el móvil de cómo sucedieron los hechos: familia

Ante las recientes declaraciones del fiscal General del Estado en torno al aniversario del homicidio del empresario parralense Uriel Loya Deister, el padre del mismo, Uriel Loya Chavira, declaró para este medio de comunicación que tanto el fiscal como las autoridades del Estado “no tienen vergüenza” al hacer ese tipo de comentarios a tanto tiempo de ese homicidio.

El empresario ganadero manifestó que tanto él como su familia han perdido toda la esperanza y confianza en las autoridades federales, estatales y municipales derivado de la falta de tacto que han tenido por el crimen que le arrebató la vida a su hijo.

Sobre el punto donde el fiscal declaró desconocer el móvil formal del asesinato, Loya Chavira señaló no creerles: “que no se hagan, claro que saben cómo estuvo el móvil”, exclamó.

Por su parte Marco Loya Deister, hermano del extinto líder de la Coparmex, indicó a través de una publicación en redes sociales el siguiente texto: “Levanto la voz y digo YA BASTA, BASTA de mentirle a las personas, de politizar todo para su conveniencia, BASTA de su frase “No quedará impune”.

Finalmente, Loya Deister recordó que a dos años del asesinato de su hermano no hay ningún avance y aún recordaba el día siguiente al suceso, donde todo funcionario público parecía enérgico en qué se hiciera justicia, cuestión que ha quedado en el olvido.