Estado

Cambia botiquín de juguete por uno real

El juarense Roberto Mota trazó su camino dentro de la medicina hasta convertirse en profesor investigador con residencia en Pittsburgh, Pensilvania

Cortesía / El cirujano y catedrático (al centro)

Alejandro Vargas/ El Diario de Juárez

viernes, 05 febrero 2021 | 12:55

Ciudad Juárez.- Con esfuerzo y dedicación, Roberto Mota transformó el botiquín de juguete que recibió de obsequio cuando era niño en uno real tras egresar como médico de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ); hoy indaga sobre enfermedades cardiovasculares, evitando así sus complicaciones incluso ante Covid-19.

Con 33 años, tras obtener su maestría y posdoctorado, ahora se desempeña en Pittsburgh, Pensilvania, como profesor investigador donde reside tras un camino al que invitó a los juarenses a cursar sin temor.

“Yo sigo siendo mexicano”, afirma con orgullo el profesional nacido en el Hospital 35 del Seguro Social, ubicado en la avenida Valentín Fuentes, y que residió en las colonias Hipódromo y Acequias de esta ciudad.

Para el ahora técnico de laboratorio y de urgencias médicas, cirujano e investigador y catedrático, no fue sencillo, confiesa, pero –dice orgulloso– que vale la pena sacar motivación hasta de los peores momentos.

Un parteaguas en su vida fue el deceso de su tío Héctor Mota, que sufría de diabetes y con quien tuvo una relación que se volvió aún más cercana cuando comenzó sus estudios de medicina, ya que fue un apoyo.

“Fue uno de los momentos más horribles de mi vida. Como médico (entonces en segundo año de estudio) me sentí frustrado, pensé que podía haberlo salvado”, narra en entrevista; ello lo hizo reflexionar después.

Tras el duelo, afirma que se dio cuenta de que su impacto como galeno no podía limitarse a sus pacientes, sino a la sociedad en general a través de investigaciones que permitieran mayores avances en dicho ramo.

“Busqué tener un impacto profundo en las cosas importantes”, sostiene quien ahora se enfoca en estudiar las enfermedades cardiovasculares, específicamente la que cobró la vida de su familiar y la aterosclerosis.  

Esto, manifiesta, con la intención de coadyuvar en los avances a los diagnósticos oportunos de las complicaciones derivadas de tales dolencias, para su correcto tratamiento, evitando así más defunciones. 

“Me siento privilegiado por esas oportunidades”, destaca Roberto, que busca servir y dar ejemplo a la ciudadanía, particularmente a la de esta frontera, a la que motiva a alcanzar sus sueños pese a pronósticos en contra.

Puntualiza el también esposo y padre de tres hijos que “el lugar de donde vienes no dice a dónde llegarás”, ya que, agrega, las oportunidades se dan sólo cuando se buscan y se insiste en encontrarlas con firmeza.

“La determinación y las ganas no se deben abandonar. Si lo quieres mucho (cualquier sueño) y trabajas duro por él, en realidad va a pasar… las limitantes están en uno mismo”, destaca el profesional juarense.

Señala que logró estar en su lugar con apoyos de becas, pues su familia no fue de economía privilegiada: “Yo tuve que forjar mi propio camino, las oportunidades existen. Si trabajas muy duro, lo puedes hacer”. 

avargas@redaccion.diario.com.mx