Estado

Celebran vida de los que están ausentes

Madres de desaparecidos llevan a memorial la comida que a ellos les hubiera gustado probar en Navidad

Gabriel Cardona / El Diario de Juárez / Agregan un nombre al muro
Gabriel Cardona / El Diario de Juárez / Madre de Luz Angélica estuvo presente

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

lunes, 27 diciembre 2021 | 14:50

Con las pesquisas de sus hijas e hijos desaparecidos en Ciudad Juárez y otras ciudades o comunidades de Chihuahua, y los alimentos que ellos disfrutaban comer en casa durante Navidad y Año Nuevo, madres y familiares se reunieron este domingo en el “Memorial permanente a las personas desaparecidas”, que ellos mismos crearon en el Monumento a la Madre de esta frontera. 

Los integrantes del Colectivo de Familias Unidas por la Verdad y la Justicia, acompañados por el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte (CDHPN), y las madres de mujeres desaparecidas en Ciudad Juárez, recordaron a quienes desde hace años permanecen lejos de su hogar, y exigieron a las autoridades que investiguen sus paraderos. 

Esta Navidad, Luz del Carmen Flores pidió por la vida de su hija Luz Angélica Mena Flores, quien desapareció a los 19 años de edad, el 4 de agosto de 2008, cuando fue a buscar trabajo al Centro de la ciudad. 

“Antes yo decía: no hay nada qué celebrar o qué festejar. Pero, yo hoy celebro por la vida de mi hija y la recuerdo como a ella le gustaba convivir en casa. Traje frijoles charros, porque a ella le gustan los frijoles charros. Y pido por su vida, le pido a Dios que donde ella esté se encuentre con bien y la abrace”, dijo la madre con un cuadro de la foto de su hija en las manos.

Luz Angélica salió de su casa para llevar una solicitud de trabajo a una tienda de ropa ubicada en el Centro de la ciudad, pero nunca regresó a casa y su teléfono siempre estuvo apagado. 

Durante las fiestas decembrinas, le gustaba comer buñuelos, tamales de rojo con carne de puerco, de rajas con queso y los de pollo con chile verde, recordó ayer su mamá.

“Espero en Dios y ella me recuerde donde esté y se acuerde de las pláticas que teníamos; más en estas fechas cuando salíamos las dos a buscar lo que se iban a poner, lo que iban a estrenar. Ella compraba su ropa y la de su hermano Fernando –quien tenía nueve años cuando ella desapareció y que es el que está ahorita conmigo en la casa–, y detallitos, porque de todos mis hijos ella era la que siempre se acordaba de los regalos, de los detalles”, recordó. 

Un Viernes Santo

Luz Elena Ramos de la Torre, madre de Daniel Armando Guzmán Ramos, desaparecido el 6 de abril de 2012, en la ciudad de Jiménez, explicó también que se trató de un convivio para recordarle a la gente “que todavía no se nos olvidan, que para nosotros es una Navidad doliente… aunque para la comunidad la desaparición de personas ya es algo normal”.

Daniel Armando tenía 17 años de edad, se acababa de graduar de los Centros de Capacitación para el Trabajo Industrial (Cecati) y trabajaba como guardia de seguridad en una caseta, pero fue a visitar a sus familiares a la ciudad de Jiménez, para un Viernes Santo, cuando desapareció. 

“Seguimos en la búsqueda de ellos. Éramos muy felices, en Navidad hacíamos nuestra cena, bailábamos, cantábamos; a él todo le gustaba de comer, pero a él le encantaba bailar… él era mi bebé”, recordó entre lágrimas la mujer que desde hace casi diez años se ha dedicado a buscar al menor de sus dos hijos. 

Sobre la investigación, dijo que las autoridades no hacen nada, debido a que ya normalizaron las desapariciones, al igual que la ciudadanía. Y aunque dos años después de la ausencia de su hijo recibió una llamada en la que le dijeron que a él ya lo habían matado “y echado a una fosa”, nunca lo ha encontrado. 

“Las autoridades no hacen nada en verdad, ya son tantos que ya no empiezan por ninguno. Ya a ellos se les hicieron muy comunes las desapariciones. Con la Fiscalía nosotros tenemos que estar a friégueles y friégueles, porque si esperamos que ellos nos busquen, ellos nunca nos buscan. Para ellos, es una burla. La comunidad ya también ve muy común todas las desapariciones, aquí nadie se conmueve por nada, nada más a los que nos pasa somos los que andamos”, lamentó. 

“Lo amo y deseo tenerlo en mis brazos con todas mis ganas”, fue el mensaje de la madre para su hijo. 

Tienen nombre y apellido

También se reunieron familiares de otras personas desaparecidas en Ciudad Juárez y otros municipios de Chihuahua, como Diana Rocío Ramírez, desaparecida el 4 de abril de 2011; Adriel Alonso Ávila Barrios, desaparecido el 2 de octubre de 2021 en esta frontera y César Gonzalo Durán, desaparecido el 19 de julio de 2011 en Cuauhtémoc. 

También recordaron a sus desaparecidos con tamales, champurrado, frijoles charros, sandwiches, refrescos y pastel, los familiares de Jacobo Orozco García, desaparecido el 10 de noviembre de 2014 en Puerto Palomas de Villa, municipio de Ascensión; y Juan Antonio Chaparro Ledezma, desaparecido el 25 de abril de 2014, en el poblado de El Porvenir. 

Los familiares colocaron también las pesquisas de otros desaparecidos, como Erick Aguirre Balbuena, desaparecido el 24 de septiembre de 2012, en Ciudad Juárez; Erick Cuenca Mora, desaparecido el 19 de octubre de 2017 en el poblado de San Agustín; Adrián Favela Márquez, desaparecido el 2 de octubre de 2012, en Ciudad Juárez; Ángel Eduardo de la Rosa Posada, desaparecido el 16 de noviembre de 2014, en el Valle de Juárez; y del juarense César Ávila López, desaparecido el 7 de febrero de 2011 en El Tule, Fresnillo, Zacatecas.