Estado

Chihuahua, territorio violento para la mujer

En promedio, han matado a 18 cada mes en los últimos dos años

Jorge Montes de Oca/ El Diario
jueves, 09 mayo 2019 | 11:19
Juan Alanis/ El Diario

Chihuahua.- En los últimos dos años un promedio de 18 mujeres cada mes son asesinadas en el estado, de acuerdo con las estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública que sitúan a Chihuahua como una de las entidades más violentas para la mujer.

A pesar de ello, se mantiene como una de los 14 que todavía carecen de Alerta de Género, un mecanismo de protección a los derechos humanos que le permitiría acceder a mayores recursos para atacar el problema.

La comisión de delitos –en los que además priva un alto grado de impunidad- como lo son feminicidios, homicidios dolosos, abuso y violación sexual o violencia de pareja y desapariciones, la mantienen dentro del rango de los primeros 5 lugares a nivel nacional.

De acuerdo al informe del Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública, Ciudad Juárez ocupa el primer lugar en la lista de las 100 poblaciones con mayor número de feminicidios en el país, de enero a marzo del presente año.

Chihuahua capital se sitúa en el séptimo sitio, y escaños más abajo otros tres municipios –Cuauhtémoc, Guachochi y Guadalupe y Calvo– son parte del listado. Además, en los tres primeros meses del año, 232 mujeres chihuahuenses llamaron al número de emergencias 9-1-1 para denunciar acoso o abuso sexual.

Chihuahua fue el estado que más llamadas de auxilio registró por ese delito, el tercero por reportes donde el agresor fue la pareja y el cuarto en materia de denuncias por violación.

Dentro del territorio estatal, una decena de poblaciones concentra el mayor número de incidentes donde la víctima es mujer, incluido el tema de las desapariciones en el que municipios serranos como Cuauhtémoc y Bocoyna concentran una alta frecuencia. Para asociaciones como Justicia para Nuestras Hijas, normalizar la violencia hacia las mujeres es un grave problema social que se debe erradicar, porque más allá de la frialdad de los números, cada delito representa el rostro, el nombre y la historia de una mujer cuyos sueños fueron truncados por la violencia.


#NoSonCifrasTienenNombre

Bajo el hashtag #NoSonCifrasTienenNombre, a principios del 2011 se desarrolló una campaña para alertar sobre los casos crecientes de feminicidios en el país.

Para entonces Chihuahua ya reportaba un número preocupante de registros, pero debieron pasar 6 años más para que el Congreso del Estado reformara el Código Penal y tipificara el homicidio por razones de género.

Del 2017, a la fecha la Fiscalía General informó que se han presentado 78 feminicidios. El más reciente es de la joven Myrna Iveth Ramírez Zubiate, acontecido la madrugada del 4 de mayo en la colonia San Jorge, al sur de esta capital, y cuyo homicida aún no ha sido identificado.

Junto con Myrna, otros nombres resuenan en las voces de organizaciones de mujeres que reclaman el cese de estos crímenes. El de Yadali Aristeli Aguirre Franco es uno de ellos.


TENÍA 15 AÑOS DE EDAD

El 25 de noviembre del año pasado, justo en el Día Internacional para la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, su cuerpo fue localizado con visibles huellas de violencia, en la colonia Riberas del Sacranento al Norte de la ciudad.

Al igual que Myrna, Aris – como le llamaban de cariño - presentaba signos de intento de abuso sexual.


ARMAS, HOMICIDIOS Y NARCOTRÁFICO

Esto le va a pasar a todos los roba niños…”, decía un mensaje encontrado cerca del cuerpo desmembrado de Adary Fernanda Sosa Aros, de 20 años, localizado el 26 de agosto del año pasado sobre la carretera que conduce a la comunidad de Corralejo, cerca de la carretera Parral-Jiménez. Le cortaron los brazos, pies y cabeza, al igual que a un hombre de 30 años que fue arrojado junto a ella. Adary era originaria de la ciudad de Parral. Las autoridades no confirmaron si las investigaciones realizadas permitían establecer que la joven estuviera involucrada en el delito de desaparición de menores o mantuviera vínculos con algún tipo de grupo criminal. Sus asesinos no han sido atrapados. En un estado como Chihuahua, el crimen organizado mantiene el control sobre muchos de los municipios, la mayor parte de los asesinatos de mujeres quedan fuera de los parámetros necesarios para ser considerados como feminicidios y terminan tipificados como homicidios dolosos. De acuerdo a la Fiscalía General del Estado, de enero del 2010 a abril de este año, 2 mil 89 mujeres habían sido asesinadas. Un promedio de 18 cada mes, siendo Juárez, Chihuahua, Guadalupe y Calvo, Cuauhtémoc y Guachochi, los que tienen las 5 tasas de incidencia más altas.


FANNY, DE LAS AGRESIONES EN PAREJA, A LA MUERTE

Fanny Amarillas Ruelas, originaria del seccional de Anáhuac, en el municipio de Cuauhtémoc, pasó de sufrir violencia de pareja a ser víctima de asesinato. El hombre con el que alguna vez compartió su vida la agredía física y psicológicamente. Pero el miércoles 1 de mayo el hostigamiento tomó tintes más graves. Mientras ella se encontraba trabajando en un puesto de alimentos, su expareja llegó, le roció gasolina y le prendió fuego. Las heridas fueron severas. Tras 96 horas luchando por su vida, Fanny perdió la batalla en el Hospital General de esta ciudad. En Chihuahua las estadísticas de violencia de pareja y familiar contra la mujer son alarmantes. El Secretariado Nacional de Seguridad Pública registra, en los tres primeros meses de este año, 6 mil 222 llamadas de mujeres chihuahuenses al sistema de emergencias 9-1-1 denunciando ser víctima de algún tipo de violencia, principalmente física. Chihuahua es el tercer estado en el país desde donde más llamadas se realizan denunciando esas condiciones.