Estado

Cifran migrantes sus esperanzas en elecciones intermedias de EU

El martes 8 de noviembre se definirán 435 puestos de la Cámara de Representantes

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

martes, 01 noviembre 2022 | 06:20

Ciudad Juárez.- En la incertidumbre, algunos migrantes venezolanos varados desde hace días en Ciudad Juárez mantienen una esperanza: las elecciones intermedias del próximo 8 de noviembre en Estados Unidos.

“Cuando nos entregamos, un agente me dijo que no me desesperara, que pronto iban a pasar las elecciones y que entonces él mismo me quería recibir y dar la bienvenida a su país”, narró “Sasha”, una migrante venezolana quien viaja con su marido y sus dos hijos de 9 y 11 años de edad. Ellos han sido expulsados dos veces de Estados Unidos; la primera vez que cruzaron el río Bravo/Grande entre Ciudad Juárez y El Paso para entregarse a los agentes de la Patrulla Fronteriza sólo duraron dos horas antes de ser devueltos a Juárez, aseguró quien prefirió no dar a conocer su nombre real, debido al estrés que mantiene.

Después de pasar días durmiendo cerca del Consejo Estatal de Población (Coespo), la semana pasada la familia, cuyo padre ha conseguido trabajos temporales en la zona Centro de Juárez, escuchó que Estados Unidos ya estaba dejando entrar a su país a familias con niños pequeños, por lo que tras más de cuatro meses de travesía decidieron cruzar la frontera, pero al día siguiente fueron expulsados por segunda vez.

Desde el 12 de octubre, el Gobierno de Joe Biden extendió la política sanitaria del Título 42 para los venezolanos, la cual fue impuesta por el expresidente republicano Donald Trump en marzo de 2020 con el argumento de que los migrantes representan un “grave riesgo” para la propagación del Covid-19 entre su población.

Después de permitir el ingreso de miles de venezolanos, el nuevo programa permitirá la entrada de 24 mil venezolanos pero a través de una petición de un patrocinador económico, que debe ser residente o ciudadano estadounidense y hacerse responsable por la economía del solicitante de asilo mientras lleva su proceso; no contar con una doble nacionalidad; haber ingresado a México antes del 12 de octubre y no haber sido expulsado o deportado de Estados Unidos en los últimos cinco años.

La medida, para algunos migrantes, implica un juego político de los demócratas para no perder las elecciones, ya que éstas definirán el control que los partidos Demócrata y Republicano tendrán del Congreso de los Estados Unidos.

El martes 8 de noviembre se definirán 435 puestos de la Cámara de Representantes, cuyos miembros se postulan cada dos años, y 35 asientos del Senado, de un total de 100 miembros, cuyos mandatos son de seis años.

Durante su visita al campamento venezolano instalado en el bordo del río Bravo, el obispo de El Paso, Mark Joseph Seitz, dijo que trabajará en dar a conocer la realidad de los migrantes a la comunidad de su país, porque “ellos no entienden su realidad, su situación, y los políticos escuchan las opiniones de los que votan y (los que votan) están diciendo ahora que tienen miedo de los que vienen de otros lugares, y necesitamos cambiar esta mentalidad y esta narrativa que están recibiendo”.