Estado

Con venta de segundas se hace cargo de sus nietos

Los niños están con ella desde que su hija y el hombre que era su pareja desaparecieron

David Cruz / El Diario de Juárez

Luis Carlos Cano/ El Diario de Juárez

miércoles, 10 marzo 2021 | 11:16

Ciudad Juárez— Con 66 años de edad y la responsabilidad de criar a dos nietos, Ana María Pinales sale temprano de su casa para ir a instalar su puesto de venta de ropa y algunos artículos de segunda mano, actividad que le ayuda a completar lo que necesita para el sostenimiento de su familia.

Desde que desapareció su hija se hizo cargo de sus nietos, de dos y ocho años de edad, a los que considera su mayor responsabilidad y a los que quiere formar como hombres de bien, por eso ahora, dice, no importa cuánto trabaje, lo que interesa es darles lo que necesitan.

Doña Ana comenta que desde hace poco más de 15 años se dedica a vender productos de segunda mano en el mercado Santa Rosa, que se instala los fines de semana en las calles cercanas a la iglesia del sector, que todos conocen como la iglesia de piedra, y eso le ha ayudado a cubrir sus necesidades económicas.

“A veces sí tengo problemas para conseguir dinero para el mandado o para los recibos de los servicios; el único ingreso que tengo es la ayuda que nos da el Gobierno cada mes, pero no es suficiente, menos cuando hay que sostener a dos niños y que necesitan muchas cosas”, dice la señora.

“El año pasado, cuando iniciaba lo de la pandemia por Covid-19”, explica, “sí tuve problemas para completar el pago de servicios, los alimentos y otros gastos, fueron como ocho meses que me vi en serias dificultades, pero gracias a Dios salí adelante”.

Ana María dice que aunque los fines de semana instala su puesto en el mercado Santa Rosa, en la colonia del mismo nombre, no es suficiente lo que obtiene con la venta de dos días, por eso de lunes a viernes se coloca en el cruce de las calles Sanders y Santander, lo que le ayuda a sacar un ingreso extra para los gastos de la casa.

“Esto tengo que hacerlo todos los días, porque después no me alcanza, y no quiero que mis nietos sufran por esto, ellos son buenos niños y mientras yo estoy aquí me los cuida una vecina que tiene una hija de su misma edad”, comenta.

Los niños están con ella desde que su hija y el hombre que era su pareja desaparecieron; ella presentó la denuncia en la Fiscalía Especializada de la Mujer, pero jamás ha tenido noticias sobre su paradero.

La mujer dice que antes de vez en cuando participaba en las marchas por las mujeres desaparecidas, pero ahora no puede hacerlo, tiene que trabajar, pero espera algún día tener noticias de su hija.

Mientras tanto, indica que lo que quiere es tener que vender, por lo que si alguna persona le puede ayudar con ropa y algunos artículos usados, la pueden contactar en el puesto que coloca todos los días en el cruce de las calles Sanders y Santander, en la colonia Santa Rosa.