Estado

Cristaliza confinamiento violencia vs las mujeres

Denuncian deuda histórica que tiene el Estado mexicano en sus tres órdenes de gobierno para combatir agresiones contra ellas

Hérika Martínez Prado/El Diario de Juárez

lunes, 20 julio 2020 | 07:00

Ciudad Juárez.- El confinamiento provocado por el nuevo coronavirus ha cristalizado una deuda histórica que tiene el Estado mexicano en sus tres órdenes de gobierno con las mujeres, señaló la doctora Julia Monárrez Fragoso, investigadora del Departamento de Estudios Culturales de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef).

“La violencia contra las mujeres es una deuda histórica que tiene el Estado mexicano con todas. Porque no es el Covid lo que ha hecho que haya violencia contra las mujeres, sino que por el coronavirus y el aislamiento las mujeres han sido las más vulnerables, y sus hijos. La deuda histórica del Estado mexicano es que no hay políticas presupuestarias, las cuales deben salvaguardar los derechos sexuales, reproductivos, su integridad y su vida”, apuntó la experta en temas de género.

De acuerdo con la Información sobre violencia contra las mujeres del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dada a conocer a finales de junio, Chihuahua es uno de los estados donde más se violenta a las mujeres.

En promedio, 120 mujeres denuncian diariamente al número de emergencia 911 ser víctimas de violencia familiar, 27.7 ponen una denuncia formal por dicho delito, 1.3 son asesinadas, cinco son lesionadas de manera dolosa y 2.4 denuncian haber sido violentadas sexualmente.

Un total de 4 mil 224 mujeres denunciaron de enero a mayo ser víctimas de violencia familiar, por lo que Chihuahua ocupa el quinto lugar a nivel nacional en el delito.

“El Covid-19 solamente cristaliza una deuda histórica que el Estado mexicano tiene con todas las mujeres de nuestro país. Con cristalización me refiero a toda una serie de elementos que se juntan y que son parte de la discriminación, por las cuales las mujeres son violentadas. Y una de ésas es la violencia patriarcal, el poder que tienen los hombres, la mayoría de los hombres sobre las mujeres, el racismo que está presente y la clase social”, detalló la profesora investigadora a través de El Colef.

Las mujeres sufren una vulnerabilidad política, que no es natural, sino que es políticamente inducida.

“El Estado mexicano, en sus tres niveles de gobierno, debería de tener claro que la violencia contra la mujer es cualquier acción, conducta que basada en su género le pueda causar la muerte, daño o sufrimiento físico, psicológico, económico o sexual a la mujer”.

Estos daños pueden hacerse en el ámbito privado, que es la casa, o en el ámbito público como la calle, la escuela o el trabajo, apuntó. 

“La deuda histórica del Estado mexicano es que no hay políticas presupuestarias, las cuales deben salvaguardar los derechos sexuales, los derechos reproductivos de las mujeres, su integridad y su vida”, destacó Monárrez Fragoso.

Una política de Estado debe tomar en cuenta la diversidad de las mujeres y esa pluralidad debe existir en todo el país, de acuerdo con su género, etnia, condición de migrante, porque el Estado mexicano también debe proteger a las mujeres migrantes o que están trayecto por el país, así como a las que están en situación de calle, privadas de libertad o que tienen capacidades diferentes.

“Esa deuda que tiene el estado mexicano con todas las mujeres la tiene desde sus tres órdenes de Gobierno, que es el municipal, el estatal y el federal. Pero además de todo esto que pasa hay un contexto muy adverso para que se dé la violencia en contra de las mujeres”, señaló. 

La investigadora hizo referencia a la decisión del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador de retirar una cantidad de elementos que financiaban a los centros de crisis y a los refugios para las mujeres en el país, diciendo que las organizaciones eran corruptas y que era mejor entregar el dinero directamente a las mujeres.

Esto hizo que gran parte de estas casas y refugios estén en crisis y trabajen no como deberían de estar operando, mientras siguen laborando buscando fondos por todas partes, subrayó. 

Aunados a la violencia física, sexual, económica, política y el feminicidio, durante la pandemia las mujeres han sufrido una crisis en los servicios de salud, debido a que el sistema de Salud está enfocado en cuestiones de Covid. Y ha habido un incremento en ataques en el ciberespacio, mientras que la economía de las mujeres se ha reducido, debido al cierre de algunos empleos, apuntó la investigadora de El Colef.

A través de la página oficial de El Colef, Monárrez Fragoso destacó además la carga familiar que tienen las mujeres con el trabajo de la casa, el cuidado de los hijos y de las personas mayores. Y lamentó que dentro del mismo Gobierno se envíen mensajes contradictorios con campañas como “Cuenta hasta 10”.

“Y además el contexto del aislamiento social reduce la posibilidad de que las mujeres tengan sus redes de apoyo, porque están solas con esos hombres que ya las han hecho presas de violencia anteriormente. No tiene que ver con el confinamiento como dicen muchas veces ‘ay, pues es que los hombres se sienten mal porque no tienen trabajo, porque están encerrados’. Porque cuando las personas violentamos a otras sabemos cuál es la intención y a quién podemos violentar; a quienes están bajo mi dependencia y son más débiles físicamente que yo, que son las mujeres y los hijos de esas mujeres”, externó.

La campaña Cuenta hasta 10 “atenta contra la dignidad de las víctimas, es como una especie de humillación política, en el sentido de que se hace una campaña sin una visión de género, en el cual se tiene plenamente identificado que quienes maltratan a las mujeres son los hombres”, demandó la juarense experta en el tema.

En los tres órdenes de Gobierno lo que ha faltado es una política nacional que verdaderamente proteja la integridad y la vida de las mujeres, para que las mujeres sean libres de violencia en todas las edades, agregó.

“El Covid lo que está haciendo es mostrar de una manera muy cruel y cruda lo que están pasando muchas mujeres”.

Ante ello, dijo, es necesario designar los presupuestos suficientes para el bienestar y la vida digna y libre de violencia de mujeres, crear más centros de crisis y más refugios para las mujeres, y que las mujeres puedan encontrar en un solo centro todo lo que necesitan.

El 88 por ciento de las mujeres que sufren violencia machista no lo denuncia. Y de las que sí denuncian, el 98 por ciento de los casos queda impune.

“Entonces la tarea del Estado mexicano en sus tres órdenes de gobierno refiere una política de Estado y una política que esté sustentada con financiamiento, que permita hacer todas las cosas que son necesarias para proteger a las mujeres y a sus hijos”, concluyó la investigadora.