Estado

Deja ‘legado de amor’

Amigos y familiares dan el último adiós a la maestra Elsa Mendoza Márquez

Hérica Martínez Prado/El Diario
viernes, 09 agosto 2019 | 16:00

Ciudad Juárez— Después de cinco días de haber sido víctima del tiroteo en la tienda Wal-Mart de El Paso, familiares y amigos despidieron ayer el cuerpo de la maestra Elsa Mendoza Márquez, de 57 años de edad, una de los ocho mexicanos que perdieron la vida.


Mendoza Márquez tenía 23 años como docente en Ciudad Juárez, y actualmente dirigía la escuela primera Club de Leones Rafael Veloz, hasta que el pasado sábado 3 de agosto fue de compras a la vecina ciudad y se bajó al supermercado mientras su esposo Antonio de la Mora, y su hijo Pablo la esperaban en el carro.


Ella fue una de las 22 víctimas mortales, 18 de ellas de origen hispano, en la masacre donde 24 personas más permanecen heridas.


Su cuerpo fue también el primero en regresar a México la tarde del miércoles y después de 24 horas de ser velada, ayer fue despedida con una misa de cuerpo presente celebrada por el sacerdote Alberto Castillo. 


“Elsa, hermana, no temas, el Señor te cuidó durante tu vida… Nuestra hermana Elsa lo hizo una vida a la vez, niño por niño, creyendo que cultivaba con mucha esperanza. No podemos evadir la responsabilidad que nos toca a cada uno, sembrar nuestra semilla, hacer nuestro aporte al mundo”, dijo el sacerdote.


También destacó que “es sorprendente una vez más cómo esta frontera reacciona con corazón de hermano”, luego del tiroteo que ha sido catalogado como un acto terrorista.


Familiares y amigos recordaron cómo era “la maestra Elsa”, “Elsita”; “le gustaba la música de Silvio Rodríguez”, “era muy alegre”, “no merecía morir así”, “siempre estaba sonriendo pero a veces se enojaba mucho”,  comentaron durante el funeral cuyos servicios fueron brindados de manera gratuita por la empresa Perches.


Su esposo, Antonio, agradeció a quienes los acompañaron a “entregar a su esposa”, a despedir a su compañera de vida, a quien describió como “una persona hermosa, que nos ayudó mucho de alguna manera”.


El docente de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ), se despidió de la mamá de sus dos hijos con la canción “Te vas ángel mío ya vas a partir”, que entonó un mariachi mientras la juarense era enterrada dentro de un ataúd de mimbre tejido en el panteón ecológico Recinto Eterno.


“La vida de la maestra Elsa sigue, porque independientemente de cómo alguien ha muerto, ese legado que ha dejado de amor en su vida sigue… nadie puede frenar toda la capacidad que tenemos de estar para los otros, de ser solidarios, de vivir unidos en familia, de los que estamos unidos en la sangre, por la fuerza del corazón. La escena de llega un momento en que quedamos en manos de Dios”, dijo el sacerdote.


Dijo que murió una mamá, pero dejó un gran legado a cada uno de sus hijos. Y ha tocado el corazón de mucha gente.