Estado
Reclama alcalde

‘Delicado, que EP descargue aguas negras al río Bravo’

Cruz Pérez Cuéllar revisará vertedero con la cancillería y JMAS

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez

Araly Castañón
El Diario de Juárez

jueves, 16 diciembre 2021 | 10:20

A la vez que la Dirección de Protección Civil exhortó a no ingresar al río Bravo por las aguas contaminadas, el alcalde Cruz Pérez Cuéllar dijo que ese tema se tratará con la cancillería y con la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS). 

“Es un tema que tenemos que ver con la Junta Municipal de Agua y Saneamiento, inclusive hablarlo con la cancillería. Es delicado que se esté descargando aguas negras en el río Bravo, y es algo que tenemos que revisar”, declaró ayer.

Protección Civil pidió a la población no ingresar al Bravo debido a una alerta de Estados Unidos sobre el vaciado de aguas residuales en El Paso, Texas, que está generando una gran contaminación, dio a conocer Roberto Briones Mota, titular de la dependencia municipal.

Debido a un desperfecto en tuberías de la vecina ciudad, el agua residual del lado oeste de El Paso es canalizada al río desde agosto pasado, por lo que las personas que ingresen a este cuerpo de agua podrían presentar problemas de salud, se dio a conocer en un comunicado.

“Desde hace varios meses se están vertiendo aguas residuales. Afortunadamente, en tiempo de invierno las familias juarenses no acostumbran a ir a las compuertas del río, pero sí hay muchos que intentan cruzar hacia Estados Unidos, además de los niños y adolescentes que viven cerca y que van a jugar cerca de esta zona, de ahí la recomendación”, explicó el funcionario.

Expuso que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) y la Agencia de Protección Ambiental (EPA), dependencia del Gobierno estadounidense, ya están informadas de esta situación; sin embargo, Protección Civil también está tomando medidas de prevención para evitar cualquier tipo de incidente con la ciudadanía.

De acuerdo con José de Jesús Luévano, secretario de la Sección Mexicana de CILA, el organismo internacional se encuentra trabajando de manera coordinada con la JMAS para buscar controlar las descargas al río.

Al menos en la sección mexicana, CILA ha señalado que el problema se ha agudizado en los últimos cinco años debido a que ciudadanos siguen depositando basura en las alcantarillas, provocando tapones en el drenaje que a su vez generan un brote de aguas residuales y también terminan de manera natural en el río.

En agosto pasado, dos tuberías principales de acero para aguas residuales se rompieron y la empresa El Paso Water dijo que no tenía más remedio que descargar las aguas residuales sin tratar –de los inodoros, lavabos y desagües de 17 mil 500 casas– al lecho del río Grande o Bravo, se informó en El Paso. 

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