Estado

Delitos sexuales, flagelo de la infancia en Chihuahua

Se reportan más de 34 víctimas cada mes

Carlos González/El Diario
jueves, 12 septiembre 2019 | 08:57
Especial/ El Diario

Chihuahua.- La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas del Estado ha brindado atención a 279 niños por delitos sexuales en lo que va del año. Del total, 155 por abuso sexual y 124 por violación, afirmó Concepción Cruz, titular del Registro Estatal de Víctimas.

Debido a la problemática, se han implementado redes por parte de varias instituciones que se dedican a la atención de los niños, con las cuales se han dado a conocer los casos a través de un protocolo de acompañamiento, que antes no existía y que al final de cuentas este tipo de hechos se quedaban ocultos.

Este tipo de problemas están ligados a la violencia familiar, por lo que en el 99 por ciento de los casos, la víctima fue atacada por un familiar cercano con el que convivía comúnmente, comentó la funcionaria.

Además de las terapias psicológicas y el acompañamiento legal que se establece en contra de los posibles abusadores, la Ceave ha tenido casos de embarazos y contagios de enfermedades sexuales producto de violaciones, por lo que el proceso incluye un tratamiento médico preventivo de 3 a 6 meses, con medicamentos contra el VIH y otras enfermedades.

Concepción Cruz comentó que se trata de temas muy complicados, debido a que en muchos casos las madres de familia no quieren denunciar debido a que el agresor sexual es su pareja, su hermano u otro de sus hijos, “hay un rompimiento familiar muy grande”.

Caso sacerdote Aristeo Baca

Uno de los casos más recientes ha sido el del sacerdote Aristeo Baca, quien actualmente se encuentra en arraigo domiciliario en Ciudad Juárez, acusado de violación agravada en contra de un menor de 8 años.

La integrante de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas del Estado, señaló que se trata de un tema muy complicado, debido a que toda una congregación está en contra y desacredita el dicho del niño, que medicamente fue comprobado.

“Ponen en tela de juicio el dicho del niño, los informes médicos, psicológicos y periciales. Los niños no mienten en este tipo de casos, a menos de que hayan asumido un proceso difícil por vínculos familiares o porque la mayoría de ellos no saben qué es un abuso o violación”.

Rafita

Rafita es otro de los casos de mayor impacto. Desapareció el 8 de septiembre  del 2016 en la colonia Jardines de Oriente y fue encontrado el 11, tres días después, por elementos de la policía municipal en estado grave de salud.

Según los archivos periodísticos, el menor de 11 años había sido encontrado golpeado y abusado sexualmente.

El caso es atendido por Justicia para Nuestras Hijas, y la Ceave colabora con el apoyo emergente, la contención para la familia y el apoyo psiquiátrico, debido al daño neurológico provocado al niño.

Concepción Cruz dijo que el tema jurídico se sigue trabajando, ya que para la comisión y las organizaciones defensoras de los derechos humanos, hubo una sentencia fallida en contra de los presuntos agresores, que habían sido detenidos gracias al testimonio del propio niño y a las investigaciones realizadas y liberados por un juez hace algunas semanas.

Camila

En octubre de 2018, la niña Seyni Camila fue raptada por quien fue identificado por las autoridades como Juan Manuel V. Ch., quien habría subido  a su vehículo con engaños a la menor de 7 años, a una cuadra de su domicilio en la calle Independencia.

Según las investigaciones, el sujeto, que era chófer de Uber, es el presunto responsable del secuestro, violación y asesinato de la pequeña, a quien además grabó con su celular durante la agresión. Actualmente está detenido.

En este caso, la familia de la menor es atendida bajo el Modelo Psicosocial, diseñado para atender graves violaciones a los derechos humanos o delitos de gran impacto social y familiar.

“La situación de Camila también surge de un contexto de violencia familiar previo; son familias que están desprotegidas y vulnerables”, dijo la funcionaria.

A ellos se le ha dotado de terapias psicológicas, apoyo asistencial y una vivienda, con la finalidad de que tengan una mejor calidad de vida.