Estado

Denuncian a comandante del 76 batallón de infantería de tortura

Cabo lo acusa de golpearlo tras filtrar información

De la Redacción

domingo, 21 junio 2020 | 14:42

Hidalgo del Parral.- Un militar destacamentado en el 76 Batallón de Infantería de ciudad Parral, con rango de Cabo, denunció ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) al comandante del Batallón Roque Ruiz Flores, por el delito de tortura en su contra.

Este medio de comunicación tuvo conocimiento de la agresión e incluso que se había presentado una queja ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH) en esta ciudad, por lo que se acudió a las oficinas donde el visitador de la misma, Luis Salcido, confirmó la versión, señalando que fueron familiares del agredido quienes acudieron a presentar la queja.

La queja del militar A.J.M.J., está basada por la golpiza que sufrió a manos del superior además de que se le tiene prohibido salir de las instalaciones militares, “acusado” supuestamente de “pasar” información a grupos delincuenciales, lo cual hasta el momento no le han comprobado, pero tampoco se le ha iniciado un proceso legal en su contra, aunque lo mantienen “encerrado” en las instalaciones militares con vigilancia permanente.

El ombudsman manifestó que “se le informó a los del militar agredido que la CEDH local era incompetente para atender la queja, sin embargo, se les dijo que se levantaría y sería enviada la CNDH, lo cual así sucedió y de manera inmediata, por el tipo de denuncia, al día siguiente se nos solicitó el apoyo para lograr una entrevista con el afectado y de esta manera determinar si hubo o no tortura en su contra”.

El visitador de la CEDH confirmó que, al entrevistarse con el militar A.J.M.J., este presentaba en ese momento (martes 16) “visibles huellas de lesiones en diferentes partes del cuerpo”.

De acuerdo a la denuncia presentada, los hechos se registraron durante la segunda semana de junio cuando, momentos antes de salir un grupo de militares de las instalaciones, el afectado se regresó a apagar su computadora personal, lo cual causo sospecha al Comandante del 76 Batallón de Infantería, quien, sin más, al llegar a donde se encontraba empezó a golpearlo, acusándolo de “actividades ilícitas”.

El afectado, quien señala directamente al Comandante del Batallón como el responsable de la agresión sufrida y de mantenerlo aislado dentro de las instalaciones militares, pues no se le permite salir de las mismas, revela que fue el mismo superior quien en ese momento, (cuando apagaba a computadora), le pidió se tirara al suelo boca abajo, orden que acató de inmediato, lo agredió a puntapiés en diferentes partes del cuerpo.

Acto seguido, añade, lo llevaron a un interrogatorio video grabado, en donde, aunque le leyeron sus derechos, nunca le permitieron ejercerlos y al concluir, el mando superior apago la grabación para de nueva cuenta iniciar la golpiza a patadas en el piso y con el arma. 

“Pedí dentro de mis derechos hacer una llamada y no me dejaron hacerla, me dijeron que no, entonces, me leyeron mis derechos, pero no me los cumplieron”.

Después de eso, señala, fue llevado al casillero donde tiene todas sus pertenencias y se las llevan, incluido el teléfono celular, para luego dejarlo encerrado en una celda de las instalaciones militares.

Un día después, narra el afectado, “me liberan y se me informa que no puedo dejar las instalaciones militares, asignándome un grupo de militares para que me vigilen mientras permanezco en el interior, pero no se me aclara mi situación jurídica, ni tampoco si se inició un procedimiento en mi contra, o si hay una sanción o que paso”.

El visitador de la CEDH confirmó que el militar desconoce de su estatus legal hasta el momento, puesto que no se le ha informado nada, situación de la cual se enteró luego de visitarlo en las instalaciones militares conforme la solicitud realizada por la CNDH, quienes serán los que determine si hubo o no tortura.

Reconoció que pueden tardarse algunos meses para que la CNDH determine si hubo o no tortura, por lo que se pidió el apoyo a la oficina a local para que antes de que se borraran las lesiones visibles, se acudiera a las instalaciones y se tomara fotografías de las mismas lo cual se hizo.

Cabe destacar que, de acuerdo a versiones de otros militares consultados, con el compromiso de guardar su identidad, señalaron al Comandante del Batallón, como el responsable de la agresión del compañero militar, incluso hablaron, de otro caso, en el cual presuntamente se involucra a un civil y que a decir de los elementos castrenses este fue llevado al interior del CACIR donde fue torturado incluso en un momento dado con sumersión por parte del Coronel quien después sin más fue liberado. 

Aunque se buscó alguna denuncia ante las autoridades por parte de alguna persona en contra del Comandante del Batallón, el supuesto hecho no fue denunciado por el civil agredido, al cual, dijeron los militares consultados, se desconoce el motivo por el cual se le torturo.

Luis Salcido manifestó que se han visto indicios de que la violación de derechos humanos, por parte de instituciones militares va en aumento tanto en contra de civiles como de los propios integrantes de las fuerzas armadas, sin embargo, aclaró que no tiene una cantidad exacta de los casos, ya que no se tiene una estadística local ni estatal.

Lo que sí es un hecho, subrayó el derecho humanista, “es que la tortura está absolutamente prohibida sin excepción alguna, …hasta en la guerra”

Finalmente es importante señalar que apenas el 20 de enero del 2020 el coronel Roque Ruiz Flores, asumió la comandancia del batallón en esta ciudad, procedente de Tapachula, Chiapas, sustituyendo al también coronel José Luis Fernández Morales.