Estado

Desesperados, atraviesan las aguas negras del Río Grande

Adultos y niños –principalmente haitianos– se arriesgan a cruzar el foco de infección en que se ha convertido el cauce fluvial

Hérika Martínez-Prado/El Diario

martes, 04 enero 2022 | 05:00

Ciudad Juárez— El cierre de la frontera para la migración obliga a los solicitantes de asilo a ingresar a Estados Unidos a través de las aguas contaminadas y el olor fétido que mantiene el Río Grande –conocido como Bravo en el lado mexicano. 

Los escurrimientos de las aguas negras de Ciudad Juárez y las aguas residuales de la ciudad de El Paso que lleva el cauce internacional son la única opción para una gran cantidad de migrantes, principalmente de origen haitiano, que buscan llegar a Estados Unidos para solicitar el refugio internacional. 

Adultos y niños, arriban hasta el bordo fronterizo, en donde al ver el agua contaminada y percibir el fuerte olor, deciden quitarse el calzado y subirse los pantalones, para mojarse lo menos posible, aunque  algunos resbalan debido al lodo y la corriente que lleva el río. 

“Al menos podemos ser empáticos con la situación, que es grave. Aquí está el agua negra corriendo y eso es grave para la salud de estas personas, es un foco de infección. Pero lo vemos hasta que estamos aquí, hasta que no llega uno a esta área te das cuenta cómo está la problemática (…) el olor es el tema del agua que sueltan aquí, es contaminación, como la quieran ver”, señaló ayer el artista urbano Jorge Pérez, conocido como “Yorch”, del colectivo Rezizte, quien durante seis días permaneció en el bordo fronterizo pintando el mural “Under the Bridge” o “Bajo el Puente”, como una manifestación contra las políticas migratorias de México y Estados Unidos.

La organización Defensa de la Sierra de Ciudad Juárez, también exigió la semana pasada un alto a la contaminación del río internacional, con la colocación de una manta en el puente peatonal ubicado cerca del puente internacional Córdova-Américas. 

“Exigimos la reparación del daño causado al río Bravo por El Paso Water, vertiendo directamente aguas sin tratar, causando un daño grave a nuestro ecosistema. Y que por su parte el Gobierno mexicano también tome acciones para responder ante este atentado, mejorando la red y aplicando las sanciones correspondientes”, demandaron. 

“El río somos todxs. CILA (Comisión Internacional de Límites y Aguas), exigimos la reparación (a) EP Water del río Bravo, ya”, se leía en la manta que colocaron ante la vista de los automovilistas que hacían fila para cruzar a Estados Unidos a través del puente internacional. 

El Paso Water informó la semana pasada la finalización del reemplazo de las tuberías de aguas residuales que se rompieron, lo que provocó que millones de galones de aguas residuales fueran vertidos desde agosto al río internacional, aunque se dijo que hasta finales de enero terminará el mal olor. 

Por su parte, CILA ha destacado que los escurrimientos que ocurren desde Ciudad Juárez contaminan más al río, por lo que señaló que es una problemática también de la finalización del reemplazo de las tuberías de aguas residuales. 

La organización “Bravo Libre”, también se ha manifestado contra la contaminación de la frontera natural: “Nuestro único río está envenenado (…) nuestro río es hogar de especies de peces, crustáceos, anfibios y aves migratorias, que ven en las pocas venas de agua corriente una oportunidad de vida, pero ¿cómo le damos vida a lo que ya está sentenciado a muerte?. Urge una postura de ambos lados de la frontera para buscar la reparación del daño, buscar regresar la vida a nuestro único río”.