Estado

Desisten del ‘sueño americano’

Apoyan a migrantes para que puedan regresar a sus países

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

miércoles, 24 julio 2019 | 06:07

Ciudad Juárez— “Pensamos (que regresar a Honduras) es lo mejor porque aquí creo que no se va hacer nada, yo creo que esa cita (para solicitar asilo político en Estados Unidos) es una mentira”, lamentó Juan García antes subir al camión para ser acompañado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de Naciones Unidas, hasta Centroamérica.

Juan es uno de los 70 migrantes que fueron apoyados ayer para regresar a su país, después de ser retornados para que llevaran aquí su proceso migratorio estadounidense y de permanecer hasta tres meses albergados en la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, la cual contaba hasta ayer con 680 personas.

Distribuidos en dos camiones de transporte foráneo, los centroamericanos se dijeron tristes de no haber podido conseguir una vida mejor, pero contentos de regresar con sus familias.

Con ellos, ya suman 210 los migrantes que han sido apoyados por OIM, y ya existe una lista de espera de al menos 230 centroamericanos más que se encuentran varados en esta frontera, sin recursos para volver con sus familias y desilusionados de lo que creían que sería el sueño americano, informó el director de la Casa del Migrante.

“Es gente que dice nosotros vendimos todo, nosotros dejamos todo, nosotros soltamos todo y ahora vamos pues tristes, desilusionados, desesperados, desanimados porque vamos a volver allá sin nada, sin embargo voy con vida, voy con mi familia y sé que puedo volver a empezar otra nueva oportunidad”, dijo el sacerdote Francisco Javier Calvillo.

Hasta ayer sumaban ya 11 mil 550 los extranjeros hispanoparlantes que han sido devueltos a Ciudad Juárez por el Gobierno de Donald Trump para que regresen a su país, y se espera que en los próximos días aumente la cifra hasta 500 personas diarias por esta frontera, comentó.

El sacerdote explicó que a los migrantes que apoyan en el albergue católico los reciben en las oficinas de Grupo Beta, pero también lamentó que otros tengan que quedarse en las calles de la ciudad por falta de espacios en albergue.

“Los recibimos desde el puente, la gente viene llorando, la gente viene triste, viene que no se ha bañado, que hay días que no ha comido, cómo los han tratado, vienen en crisis, vienen en una situación psicológica emocional fuerte”, narró.

Al llegar a la Casa del Migrante algunos comienzan a buscar trabajo para esperar sus citas ante la Corte, mientras que otros al sentirse engañados o ver las pocas posibilidades de lograr el asilo político quieren regresar a su país.

“El regresar a su lugar de origen, que no se logró, vienen las lágrimas, el despido, el dolor, sin embargo también a ellos se les habla que no perdieron su vida, que no estuvieron en la cárcel, que van unidos y que pueden empezar otro sueño”, destacó el sacerdote quien despidió ayer a los migrantes en el camión antes de que partieran.

Entre ellos iba Juan García, de 33 años, quien salió 39 días antes de Guatemala con su vecino Juan de la Cruz, de 44 años.

Para poder llegar a Estados Unidos ellos tuvieron que empeñar su casa, vender sus animales y pedir prestado, pero tras ser devueltos a México ahora esperan en la Casa del Migrante la manera de regresar a su país.

Ambos llegaron hasta el vecino país acompañados de uno de sus hijos, cada uno dejó cuatro niños más en Guatemala. Pensaron que un menor les abriría las puertas de Estados Unidos, eso les dijo el coyote que les cobró a cada uno 6 mil dólares, lo que equivale a más de 114 mil pesos.

Ángel Cristóbal Estrada, de 41 años, otro migrante hondureño devuelto de Estados Unidos, es uno de los 230 retornados más que están en la lista de espera para regresar a su país.

“Cuando yo salí de mi país Honduras, mi deseo era poder cruzar el territorio norteamericano, desgraciadamente pues no lo pudimos lograr; nos han dejado una cita, pero yo en lo personal no la puedo esperar por el momento porque mi niño tiene un caso especial, él me padece de hemofilia, el médico en nuestro país le detectó como una discapacidad en su cuerpo, y son dos (hijos) que me padecen de eso, entonces en vista de eso yo pensé en viajar a Estados Unidos a través de un apoyo que un hermano me iba a dar pero no se pudo”, lamentó.

hmartinez@redaccion.diario.com.mx