Estado

Devastan mafias los bosques

Grupos criminales impiden a brigadistas combatir siniestros que ellos mismos provocan

Gabriel Ávila/ El Diario
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Gabriel Ávila/ El Diario

César Lozano/ El Diario

sábado, 17 abril 2021 | 10:44

Chihuahua.- “Donde queman no sobrevive ni siquiera la semilla; ni pasto ni de árboles nuevos vuelven a brotar, ya no crece nada”, dijo un brigadista forestal anónimo. 

Advirtió que en la actualidad en el 98 por ciento de los incendios forestales de Chihuahua interviene el hombre como causante, y por lo menos el 30 por ciento del total son intencionales. 

El 2021 apunta para ser el año de mayor afectación por los incendios forestales en el estado, y a mediados de abril ya se quemó mucha más superficie que la total del 2020, mientras el crimen organizado se convierte en factor clave de la catástrofe ecológica que arrasa los bosques de Chihuahua. 

“Talan los árboles en el monte, allá adentro, y queman el ramaje como para no dejar evidencia, pero siempre se prende alrededor. Hace aire y se lleva las brasas y al rato se sale de control”, dijo con tono de preocupación el brigadista.

Advirtió que también él y sus compañeros tienen miedo de combatir los incendios en las zonas que controla el crimen organizado. 

En la actualidad, la Fiscalía General del Estado reporta 90 carpetas de investigación desde al 2020 a la fecha, 67 el año pasado y 23 durante el actual, por denuncias de tala clandestina. Según la Fiscalía estatal, en el 2020 se detuvieron a 21 personas y el 2021 a 9 por este delito, principal factor del ecocidio en la sierra, junto con la constante derrama de desperdicios y sustancias tóxicas de las mineras. 

Bocoyna destaca sobre todos los municipios del estado en incidencias, según los reportes oficiales. 

Nadie se atreve a dar su testimonio de manera abierta y piden que sus nombres no se mencionen, sienten miedo, incluso han documentado situaciones en las cuales los criminales les han impedido combatir los incendios que ellos mismos provocan, con la finalidad de que lleguen a las zonas en donde acampan grupos rivales. 

“Hemos tenido que hablar… con quien se tenga que hablar en ese momento, para que nos den chanza, y ya hablando con ellos nos dejan entrar (a la zona a combatir el fuego). 

“A veces pasan días hasta que entramos a hacer las brechas cortafuego y el contrafuego, ya es más peligroso así porque la lumbre rodea”, dijo un representante ejidal de Guachochi. 

El Secretario de Seguridad Pública Estatal, Emilio García Ruiz, comentó que en los últimos dos años la corporación ha realizado el aseguramiento de más de cien camiones cargados con madera cuyos choferes no han podido comprobar su procedencia legal, material equivalente a 5 mil 800 troncos, para el cual buscan alguna utilidad a través de programas de Fiscalía. 

“Mandamos personal para que nos acercaran algún tipo de denuncia de forma anónima; sin embargo, no hemos tenido la posibilidad de tener algo concreto, nada más como que dicen, pero no hacen un señalamiento que nos permita establecer una línea de trabajo. 

“Entonces, lo interesante sería que se acerquen con nosotros, no necesita ser denuncia formal, solamente hacer del conocimiento a nosotros con datos específicos para poder actuar”, pidió el funcionario, quien reconoció que les falta personal para recorrer toda la zona. 

A principios de abril, el fiscal General del Estado, César Peniche, declaró que en la región occidente y sur del estado, las mafias de producción y tráfico de drogas ampliaron sus operaciones a otras modalidades de lucro, en este caso la tala, actividad ampliamente ligada a los incendios que azotan la región. 

“La actividad que genera recursos ‘frescos’ a esos grupos criminales es la tala ilegal y es uno de los motivos de disputa. Algo similar sucede en otras zonas en disputa, como San Juanito-Bocoyna, donde la explotación ilícita de la madera es el principal motivo de disenso además del tráfico de la droga”, señaló el fiscal.

Líderes indígenas participantes en la 'Marcha del Hambre' narraron que algunos grupos criminales se están dedicando a la tala clandestina y a la extorsión, y no les permiten trabajar la tierra, por lo cual mantienen asustados a los pobladores, quienes tienen que peregrinar en búsqueda de alimento para sobrevivir. 

Un funcionario federal explicó que el año pasado al tratar de combatir un incendio en una zona de la región de Madera, que disputan grupos del Cartel de Sinaloa y La Línea, quedaron advertidos de que en cualquier momento se podría presentar un enfrentamiento y quedarían en medio de las balas, pero aún así decidieron actuar y acampar, en medio de disparos de advertencia. 

clozano@diarioch.com.mx