Estado

Edificio abandonado se volvió su hogar

Se han establecido pese a carecer de los servicios básicos como luz y drenaje

Jesús C. Aguirre Maldonado / El Diario

jueves, 26 agosto 2021 | 17:31

Delicias.- Indigentes, personas sin hogar y algunos migrantes ocupan una finca abandonada en donde carecen de los servicios básicos como drenaje y luz eléctrica y el agua la toman de un terreno contiguo. Ahí viven hacinados y entre montones de basura, sin importarles el que dirán, ellos provienen de cinturones de probreza y familias disfuncionales, que se han quedado a vivir aquí ya que la frontera con Estrados Unidos sigue cerrada. Lorenzo Antonio Muñiz Hernández, originario de Torreón, Coahuila, y quien dijo tener en Delicias ocho meses, mencionó que anteriormente vivían en la vieja estación Las Delicias del ferrocarril. Dijo que ahí donde están viviendo ahora habitan él, su hijo y su esposa, además de dos señores que viven en la parte de arriba de la construcción. 

Debido a la falta de trabajo se decidieron a vivir ahí. Laboran en el campo, pero está escaso y ahora vive de la basura, ya que reciclan materiales como plástico y botes de aluminio y también piden una moneda en los diferentes cruceros de la ciudad, pero la gente por su aspecto los ve con desconfianza, dice el entrevistado, quien se ofrece a lavar carros o pintar, ya que también le hace a eso. Cocinan con leña y tratan de hacer nomás lo que se van a comer para no estar tirando la comida. Aparte de ellos tienen dos perros chicos y tres grandes, a quienes también hay que mantener. Y su hijo tiene ocho años de edad. Asegura que al menor ya lo inscribieron en la escuela en Meoqui. Menciona que agradece cualquier tipo de ayuda, que están en la construcción adelante del edificio Lerdo de Tejada y frente a El Diario, que él y su esposa pueden comer cualquier cosa, pero que la ayuda en comida la necesitan para el niño, asimismo si tienen algunos tenis que no usen o ropa. Los montones de basura se ven por doquier, él, su niño y esposa viven prácticamente hacinados en un pequeño cuarto de la construcción, pero con estos calorones no se aguanta el clima y esperan a que caiga la tarde y haga un poco de aire o de plano ya en la noche se salen y tienen en el suelo. 

Asegura que no son personas malas, se le nota en su tono de voz. Dice que en la basura hay muchas cosas buenas que tira la gente que tiene dinero o al menos están mucho mejor que ellos, las limpian, lavan y las venden y así es como sobreviven. También a veces para conseguir una manera, a pesar de que no le gusta mucho mentir se avienta una que otra mentirilla piadosa para conseguir unas monedas, pero que todo esto de ninguna manera lo hacen con dolo, ya que tienen un niño y hay que mantenerlo y tratar de darle educación. Da gracias a Dios que a pesar de las altas temperaturas no se le ha enfermado su niño, ni él ni su esposa. Dijo para finalizar a la gente que no sea mala, que les ayude en la medida de sus posibilidades si tienen una despensa o con lo que les puedan ayudar o le ofrezcan un trabajo, ya que puede desempeñarse en algunas labores.