Estado

Encuadra las historias de la frontera

Desde hace más de 16 años, el cineasta Ángel Estrada cuenta las problemáticas de la ciudad, lo cual le ha valido una serie de reconocimientos a nivel internacional

El Diario

Eduardo Lara/El Diario de Juárez

domingo, 04 octubre 2020 | 08:00

Ciudad Juárez.- El amor por la ciudad puede demostrarse de diferentes maneras, desde cuidando espacios públicos, emprendiendo nuevos negocios o hasta contar, a través del cine, las historias más íntimas de esta frontera, abordando temas como migración, la violencia de género o la rehabilitación después del uso de drogas; es así como Ángel Estrada Soto manifiesta su cariño por esta comunidad.

Desde hace más de 16 años, Ángel ha dedicado su vida a contar diferentes problemáticas de la ciudad a través de la cinematografía, labor que lo ha llevado a participar en múltiples festivales internacionales de cine, en donde incluso ha recibido incontables reconocimientos.

Originario de San Francisco de Conchos, pero juarense por adopción, Ángel nos relata su visión del cine en esta frontera, en donde indica que en el corto tiempo se podría estar experimentando un “boom” muy benéfico para la ciudad.

“El cine en Juárez ha tenido mucha actividad en los últimos años y con excelente calidad, por lo que es inminente que de un momento a otro comience a destacar a nivel nacional; he visto que hay bastantes producciones por lo que creo que podríamos estar en la antesala de un boom, donde el talento juarense destaque”, comentó.

“A mí me tocó hacer el primer cortometraje que tuvo participación destacada en festivales con la producción ‘Tierra Prometida’, el cual empecé a hacer en 2002 y lo terminé en el 2004, en ese entonces no había a quién recurrir o de quién aprender, no había la cantidad de escuelas que hay ahora, así que aprendí haciendo las cosas porque era mi única posibilidad, y ahora veo cómo hay mucho talento aquí; tan sólo en la edición del año pasado del Festival Internacional de Cine de Morelia había tres documentales 100 por ciento juarenses, algo en verdad inédito”, agregó.

El Diario (ED).- ¿Por qué dedicarse al cine, cuál fue tu motivación?

Ángel Estrada (AE).- “En realidad fue mi deseo por involucrarme en las discusiones que había sobre Ciudad Juárez. En ese 2002 que empecé el documental, la ciudad vivía un momento crítico por los asesinatos de mujeres, y la frontera fue retratada como un lugar sin esperanzas... yo trabajaba en un canal de televisión y ahí aprendí herramientas básicas de uso de cámara y edición, con eso la verdad me las arreglé; en ese entonces tenía como 25 años y pensé que mi trabajo lo terminaría para después verlo entre amigos, pero fue precisamente uno de ellos quien me motivó a mandar el material a concursar y para sorpresa mía, me hablan de la Ciudad de México para comunicarme sobre la premiación porque habíamos ganado el primer lugar”.

“El documental abordó el trato de las familias migrantes y trabajadoras de la maquiladora, ya que coincidía con el perfil de muchas de las mujeres que habían sido víctimas de algún delito en ese entonces, sin embargo, en la historia contamos cómo a pesar de la violencia se mantenía la ilusión de salir adelante. Después tuvimos participación en festivales en La Habana, Argentina, España y ahí comenzamos a tejer muchas relaciones en el mundo del cine”, continuó.

ED.- ¿Cuáles han sido los principales retos de hacer cine en Juárez?

AE.- “Hacer un corto me lleva entre un año o año y medio, mientras que un largometraje puede llevarme hasta cuatro años, así que dedicar ese tiempo de tu vida, tiene que ser por algo que realmente te mueva mucho a nivel emocional e intelectual, porque todo parece estar estructurado para que no se concrete y es ahí donde tienes que superar todos los obstáculos y eso sólo se logra si la historia que vas a contar te apasiona”, dijo.

“Juárez ha sido muy recurrente en expulsar o excluir su lado emotivo o reflexivo, sin embargo, hasta hace poco tiempo ha comenzado a cambiar eso, dedicándole más atención a la parte de las artes”, señaló.

A pesar de los retos, Ángel nos relata cómo sus producciones han sido bien aceptadas en los diferentes festivales en los que ha participado. “La verdad hasta ahora hemos tenido participación en muchos festivales, entre todos probablemente superen los cien, tan sólo con el último proyecto que hicimos, que fue King Tiger, acudimos a 25 y ganamos en cuatro de ellos, creo que hablar de temas muy locales e íntimos ha sido un factor importante”, comentó.

“Creo que en cada proyecto queda plasmado que lo hago situado desde aquí y con una visión amorosa de la ciudad, donde se nota que quiero a esta frontera y que a pesar de todo, pienso que hay esperanza, que es lo que nos mantiene aquí”, puntualizó.

ED.- ¿Es ese amor por la ciudad, lo que te impulsó a ser emprendedor?

AE.- “La idea de abrir un café fue porque Juárez necesitaba de más espacios para socializar y tejer amistades, eso me llevó a fundar el Café Único, el cual tuve que vender porque el crecimiento que tuvo y mis actividades dentro del cine me llevaron a tomar esa decisión. En ese momento, la intención era crear un lugar que sirviera como plataforma cultural, pero como te digo, me vi rebasado”, indicó.

“Ya después me quedé como con esa idea clavada, así que desde hace dos años y medio decidí abrir el Café San Ángel, con el mismo objetivo de impulsar eventos como presentaciones de libros, cortometrajes y demás, pero lo que más me gusta es que en verdad se convirtió en un espacio de convivencia que era el objetivo, lo que me da mucha satisfacción”, reiteró.

Es precisamente desde las instalaciones de Café San Ángel que nuestro entrevistado nos relata también algunas de las complicaciones de ser emprendedor, en donde resalta que para no repetir su primera experiencia, ha aprendido a lidiar con sus dos actividades, combinando su pasión por el cine con la administración de su propio negocio.

Asimismo explica los retos que ha tenido que enfrentar durante la pandemia en ambos ámbitos. “Aquí en el café apenas estamos recuperándonos de esos tres meses sin actividad, sabemos que el 2020 será un año perdido económicamente y lo único que queda es sobrevivir”, comentó.

“En cuanto al cine, también el tema del Covid-19 nos afectó en todos los sentidos, en mi caso estaba en pleno rodaje cuando pasó esto y aun así nos arriesgamos a grabar algunas cosas que eran imprescindibles porque la vida de las personas no se detiene y había que registrar esos detalles; fue complicado, pero afortunadamente no hubo contagios”, puntualizó. 

Actualmente, Ángel se encuentra trabajando en el proyecto “El Diablo a los ojos”, una historia que narra cómo un poeta cae en las adicciones y encuentra su rehabilitación a través de la fe. “El rodaje ya terminó, estamos consiguiendo los recursos para hacer la edición y posproducción para poder estrenarlo antes de que termine el 2021”, dijo.

“En el café dejamos remodelaciones a medias, entonces la idea será retomar esos proyectos, además de que tenemos la intención de tratar de especializarnos en más en formas de preparación de la bebida y mostrar a los consumidores diferentes maneras de disfrutarlo para que también mejoren su percepción, así que el 2021 será un año de retos”, agregó.

ED.- ¿Qué reflexión le darías a los juarenses?

AE.- “Yo les diría que de pronto los problemas de la ciudad nos hacen olvidar nuestro origen, somos una ciudad conformada por migrantes y es ahí donde está su gran valor, debemos recuperar esa capacidad de adaptarnos y ayudar a los que llegan, ojalá y podamos retomar esas bases con las que se fundó Juárez y han guiado a esta frontera”.