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Encuentra fragmento de meteorito de iridio en Zona del Silencio

Andrés Ramos, junto a un grupo de amigos, se ha dado a la tarea de recorrer zonas como Valle de Allende en busca de estos objetos

Jesús C. Aguirre Maldonado/El Diario

miércoles, 16 junio 2021 | 15:10

Delicias.- Andrés Ramos es un señor originario del mineral de Naica, Chihuahua, quien tiene una gran pasión por los meteoros y objetos que han caído del espacio, por lo que desde varios años, junto a un grupo de amigos se ha dado a la tarea de recorrer zonas como Valle de Allende, donde cayó el famoso “Meteoro de Allende” hace ya 52 años y los fragmentos que encuentra los vende para mantenerse, la última pieza localizada precisamente en la Zona del Silencio es un fragmento de meteorito de iridio, material que es muy raro en el planeta tierra y es usado para el fuselaje de los aviones y cohetes de la NASA.

Dicho hallazgo se realizó en el Rancho “El Carrizo” en dicha área, donde fueron varias horas de caminata hasta que lo encontró. 

Ramos es un señor originario del mineral de Naica, Chihuahua, y cuenta que todo esto le gusta. “Es una pasión”, dice con orgullo, destacando que en su andar ha recogido piedras de carbonato y otras llamadas Tektita Moldavita, que las detectó en “El Tecolote” municipio de Camargo, Chihuahua. Y todas las piezas que se ha encontrado, las ha vendido.

Él se auto nombra “El cazador de meteoritos” y dice que se va con varios amigos a buscar fragmentos de organismos celestes que caen a la tierra.

Las Tektitas Moldavitas dice que son piedras volcánicas de la luna, que a simple vista son negras, figurando una masa de chapopote. A esta se le conoce como “La esmeralda del cielo”, ya que al verse contra el sol sus bordes se ven verdes.

Ha tenido hallazgos en el kilómetro 21 rumbo a La Perla.

“Los gringos no han querido reconocer, pero ahí está este lugar”, asegura, destacando además que en el área del Valle de Allende aún hay fragmentos del famoso “Meteorito Allende” de hace 52 años y se encuentran también por el área de Jiménez.

Uno de los trabajos más curiosos que existen es el de cazador de meteoritos, que además es más que rentable en estos tiempos de crisis y de pandemia, ya que el precio de una de estas rocas extraterrestres es 65 veces superior al del oro.

“Solo se necesita paciencia, ganas de viajar y mucha, mucha suerte para hacerse rico”, cuenta Andrés Ramos.

Dice que los meteoritos están de moda y cada vez hay más personas que se dedican a buscarlos por todo el planeta para su posterior venta.

Uno de los ‘caza recompensas siderales’ más famosos es el estadounidense Mike Farmer. Experto en encontrar trozos de asteroides, llegó a vender un trozo de piedra lunar encontrado en Agadir (Marruecos) por 1.14 millones de euros.