Estado

Enferman niños migrantes

A causa del frío comienzan a presentar casos de tos y gripe; venezolanos solicitan medicamentos y cobijas

Fernando Méndez / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

jueves, 27 octubre 2022 | 06:20

Ciudad Juárez.- Con tos, frío y semanas sin ir a la escuela, niños migrantes permanecen en el campamento venezolano instalado sobre el bordo del río Bravo, en donde sus padres pidieron apoyo de medicamentos, ropa, cuadernos y libros para colorear. 

De acuerdo con los propios migrantes, hasta ayer había aproximadamente 125 familias instaladas en los límites de la frontera con Estados Unidos, entre los que se encuentran decenas de niñas y niños, principalmente menores de 7 años. 

“Hay mucha gripe, necesitamos medicinas, cobijas, porque con este clima se necesita el abrigo; mi hijo tiene 12 años, en tercero de secundaria estaba él, nosotros somos del oriente de Venezuela y ya nosotros tenemos un mes que salimos, no hemos cruzado (la frontera) todavía, con la esperanza de que sí nos den el paso”, dijo Andrea Padrón, quien viaja con su hijo Andrés. 

Después de cruzar caminando la selva del Tapón del Darién, entre Colombia y Panamá, aseguró que lo más complicado de su travesía han sido los días que han vivido en Ciudad Juárez, en donde pese a estar sólo a unos pasos de Estados Unidos, se han sentido más lejos. 

“Lo más complicado lo hemos vivido aquí, porque veníamos con la esperanza de pasar y nos agarró la noticia en el camino; imagínense, llegar aquí con las esperanzas ya de cruzar y que no tengamos esa facilidad que había. Y bueno, aquí estamos, no era la meta, pero tampoco perdemos la esperanza”, dijo, al explicar que permanecen en el campamento a la intemperie con el fin de visibilizarse ante el Gobierno de Estados Unidos. 

‘Me dolían mis huesitos’

Dentro del campamento venezolano, desde hace siete días también permanece una familia guatemalteca, con dos niños de 4 y 7 años de edad, quienes se encuentran enfermos de gripa, por lo que sus padres les están dando medicamento.

“Me dolían mis huesitos”, dijo ayer Melany, de 4 años de edad, al narrar el frío que vivió durante la madrugada al pasar la noche dentro de una pequeña casa de campaña que les fue donada, sobre el bordo fronterizo. 

Sus padres confesaron que toda la noche se la pasó llorando debido al frío, por lo que ambos trataban de darle calor con su cuerpo y protegerse con plásticos, aunque el viento y el frío de la tierra del bordo les impedían calentarse. 

“Yo voy en primero, me gustan las matemáticas… ella en prekinder iba”, narró Fernando Manuel, quien pidió a la comunidad “que me traigan un cuaderno, crayones y una cajita de lápiz y un libro”. 

Piden ayuda a la Cruz Roja

El venezolano Marco Julio Torres pidió también el apoyo de la Cruz Roja para que revise y atienda a los niños, además de que hasta ayer formaban parte del campamento cinco mujeres embarazadas, dos de las cuales no sabían que estaban embarazadas hasta que llegaron a esta frontera, “y no quieren moverse (del bordo fronterizo) porque no quieren perder cualquier oportunidad”. 

“Necesitamos implementos de primera necesidad para los niños: jarabe para la tos infantil, guantecitos para los niños, kits de limpieza para los niños pequeños, cobijas. Tenemos tos, no es otra enfermedad, sino que tenemos flemas del frío, pero primero los niños”, señaló. 

Después de recibir a miles de venezolanos sin la aplicación del Título 42, el pasado 12 de octubre el secretario de Seguridad Nacional (DHS), Alejandro N. Mayorkas, informó que Estados Unidos aceptará a 24 mil venezolanos, pero sólo será vía aérea tras un registro previo y con ciertos requisitos como el contar con un patrocinador económico y que hayan entrado a México antes de ese día. Y quienes cruzan la frontera de manera irregular son expulsados a las fronteras mexicanas.

Hasta ayer…

Había 125 familias instaladas en los límites de la frontera con Estados Unidos, entre los que se encuentran decenas de niñas y niños, principalmente menores de 7 años