Estado

Enseña valores con marionetas

Desde hace 29 años Carlos Quevedo se dedica a fabricar títeres para mostrar a los niños la importancia de los principios

Omar Morales / El Diario

Eduardo Lara
El Diario de Juárez

domingo, 02 mayo 2021 | 16:04

Ciudad Juárez.- Enseñar a los niños juarenses valores a través del teatro es una de las satisfacciones más grandes de Carlos Miguel Quevedo Chávez, quien desde hace casi 30 años se ha dedicado a fabricar títeres y marionetas para dar vida a cada uno de los personajes de sus puestas en escena.

Nacido en Cuernavaca, Morelos, el 28 de mayo de 1963, Carlos llega a esta frontera en 1991, en donde monta la compañía “Shuto”, dedicada al teatro de títeres y creación de objetos; grupo que hasta la fecha cuenta con un repertorio de 34 cuentos y un promedio de 160 funciones al año en escuelas, parques, asociaciones civiles y museos, entre otros espacios.

El nombre de la compañía surge en honor a Enrique Díaz, artista de origen argentino y amigo de Carlos Miguel y a quien le apodaban “Shuto”, debido a que por su particular manera de hablar, así era como se escuchaba cuando decía la palabra “susto”. Enrique, según nos relata nuestro entrevistado, falleció el mismo año en el que se montó al grupo titiritero.

“Ya había venido con anterioridad a Juárez, empecé desde la década de los 80’s a hacer títeres y venía seguido a exposiciones, festivales y otras actividades a las que nos invitaban; yo trabajaba en una compañía que se llama Marionetas de la Esquina, todavía existe el grupo en la Ciudad de México y gracias a ellos aprendí mucho y trabajaba mucho acá en Chihuahua, cuando en una de ésas el museo del INBA nos invitó a un evento para poner un elenco de títeres y tuve tanto acercamiento con esta ciudad que decidí quedarme e iniciar mi taller”, comentó.

Desde el taller donde se han creado personajes para obras como “El Dragón de Valle Negro” o “La Bruja y el Curandero”, entre otras, Carlos nos cuenta por qué desde muy joven se enamoró del teatro y cómo fue que decidió dedicarse a crear cuentos y marionetas para enseñar valores.

Ahora padre de tres hijos, Quevedo Chávez explica cómo la llegada de sus niños también se convirtió en una verdadera inspiración para desarrollar nuevas historias para la infancia juarense y con ellas, crear más personajes.

El aroma a madera y pintura se mezcla en el ambiente, escuchando algunas de las experiencias de nuestro entrevistado y las historias de sus marionetas, las cuales, varias han quedado en manos de instituciones como la Secretaría de Seguridad Pública, Departamento de Bomberos, Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) y diferentes asociaciones civiles con las que la compañía ha colaborado.

“Revisando la historia, siendo yo muy niño, vi a mi madre cómo tuvo experiencias cercanas con el teatro en la Ciudad de México, y con maestros muy buenos, creo que al verla en esa etapa de actriz me hizo enamorarme del teatro. Posteriormente con los años descubrí que yo también tenía habilidades en ese mismo sentido, ya cuando estaba en la preparatoria conocí a Marionetas de la Esquina y me atrapó el taller”, recordó.

Como parte de su estancia en su primera compañía teatral, Carlos revela que durante cuatro años trabajaron de cerca con la Secretaría de Educación Pública (SEP) con la intención de fomentar los títeres como instrumento pedagógico, por lo que impartieron talleres y llevaron espectáculos a las escuelas normales del país.

“Mira qué curioso, en aquella época estaba en la currícula de los maestros la materia de teatro de títeres, posteriormente se convirtió en una clase optativa, hasta que finalmente desapareció, cuando realmente es una herramienta maravillosa. Tendría yo unos 18 años cuando decidí dedicarme a esto por el resto de mi vida”, agregó.

‘Marionetas al Museo’

Dentro de los proyectos que más han marcado la carrera de Carlos Miguel, se encuentra “Marionetas al Museo”, pues luego de diferentes intentos por implementarlo en diferentes partes del país, fue en Ciudad Juárez donde una vez más se le abrieron las puertas.

El programa consistía en tomar los argumentos que instituciones como la Policía local, asociaciones civiles y otros organismos brindaban en las escuelas para prevención del delito, las drogas o cuidado del medio ambiente para crear cuentos infantiles, y que éstos fueran presentados en museos como actividades de recreo para los niños.

“El proyecto lo intenté en muchas partes, y el único lugar donde encontró el cobijo fue aquí en Juárez; el programa lo lanzamos en 2001 con el apoyo del entonces Museo de la ex Aduana. En aquella época el director era Miguel Ángel Mendoza y así inició, estuvimos como ocho años con este plan y creo que hasta la fecha se mantiene activo gracias a la incorporación de nuevos grupos que se fueron creando en la ciudad”, dijo.

Elaborar un nuevo personaje, puede tomar desde cinco días hasta un mes y medio, dependiendo de la historia y si la figura será tradicional con hilos o será un títere de guante, según explica Carlos, mientras nos muestra algunas de sus marionetas, sus colores y personalidades.

A pregunta expresa sobre cuánto tiempo toma montar una obra infantil, Quevedo Chávez relata que todo depende de lo ambicioso del proyecto, sin embargo, en promedio, en un año se pueden realizar hasta dos montajes cortos.

“Hablamos de montajes de cuatro o seis personajes, por lo general procuramos tener una obra nueva por año porque tenemos participación en la Unión Internacional de la Marioneta (UNIMA), y para pertenecer a este grupo se debe tener un récord de 150 funciones por año mínimo, participar en un festival internacional, ayudar a crear un festival internacional, dar talleres de títeres y siempre estar capacitándose”, señaló.

Grupo se reinventa

Como grupo profesional “Shuto” cuenta con un promedio de 160 funciones por año, debido al trabajo conjunto que ha logrado hacer con asociaciones de la ciudad, aunque el tema de la pandemia de Covid-19 también ha provocado que la compañía haya tenido que reinventarse con obras a través de plataformas digitales o con la elaboración de figuras distintas a las marionetas.

Para Carlos, es necesario empezar a crear una mejor conciencia en las nuevas generaciones, basada en valores y temas como el sentido común, con la intención de que a corto plazo, la ciudad cuente con mejores juarenses.

“Ha pasado que tanto escuchamos sobre algo que deja de concientizar, necesitamos frenar en casa y escuela esa parte y empezar poco a poco a crear un mejor clic con los más pequeños para que no se queden en la costumbre, porque pareciera que hemos perdido la capacidad de usar el sentido común… a veces somos tan arrogantes que no nos damos cuenta de lo que hay antes y después de nosotros”, concluyó.