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Estado
Miércoles de Ceniza

Esperanza y fe para migrantes

Reciben la imposición de la ceniza en albergue

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez / La ceremonia llevada a cabo en el recinto
Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez / El sacerdote hace la cruz con ceniza en la cabeza de una mujer

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

jueves, 23 febrero 2023 | 06:40

Ciudad Juárez.— Lejos de sus lugares de origen y en espera de una oportunidad para ingresar a Estados Unidos, decenas de migrantes católicos comenzaron ayer el período de la Cuaresma en la Casa del Migrante de Ciudad Juárez con la celebración del Miércoles de Ceniza.

“La Casa del Migrante nos hace la celebración de la Santa Misa y el día de hoy la imposición de la ceniza en el inicio de la Cuaresma, y nosotros como católicos nos sentimos satisfechos de esta acción, de estar en un lugar lejano al lugar de nuestro origen y que haya esto cerca de nosotros nos da mucha satisfacción y alegría, es el momento de reflexionar sobre todo lo que hemos pasado, lo que hemos vivido y lo que está pasando en nuestras vidas”, dijo Rosa, una mexicana desplazada por la violencia. 

La madre, quien desde hace dos meses espera en el albergue de la Diócesis de Juárez una oportunidad para ingresar a Estados Unidos a través de una excepción al Título 42 con su esposo y sus tres hijos, confesó que nunca se imaginaron que iban a tener que huir de su comunidad, por lo que agradeció a Dios que existen lugares como la Casa del Migrante, en los que pueden refugiarse. 

“El día de hoy como Iglesia empezamos este tiempo especial de preparación, de ayuno, de sacrificio, de cercanía con el Señor, que es la Cuaresma, con el signo de la ceniza. Entramos en estos 40 días de preparación que van a permitirnos a nosotros tener un encuentro con el Señor, es el vivir en el mismo desierto que él vivió, es el experimentar las mismas cosas que él experimentó al estar esos 40 días en el desierto… a veces nos podemos encontrar en desiertos en nuestra vida”, explicó el sacerdote Francisco Javier Bueno Guillén a los migrantes. 

De acuerdo con la Iglesia católica, la Cuaresma es el tiempo litúrgico de conversión, que marca la propia Iglesia como preparación para la Pascua. Es un tiempo para arrepentirse de los propios pecados y cambiar para ser mejores y poder vivir más cercanos a Cristo.

La Cuaresma dura 40 días. Comienza el Miércoles de Ceniza y termina el Jueves Santo. La ceniza que fue colocada en forma de cruz sobre la cabeza o sobre la frente de niñas, niños, adolescentes y adultos mexicanos y extranjeros fue hecha de ramos y palmas que fueron bendecidas en años anteriores, así como de biblias e imágenes religiosas dañadas que son incineradas.

De acuerdo con la coordinadora del Centro de Derechos Humanos de la Casa del Migrante, Ivonne López de Lara, actualmente dan albergue a 410 personas de diversos países, decenas de las cuales decidieron participar ayer en la imposición de la ceniza que se llevó a cabo en la sala de televisión del albergue. 

Bajo un mural pintado en su pared en el que se observa “La Bestia”, el tren de carga que atraviesa México, y en el que se lee “Ningún ser humano es ilegal”, todos los migrantes acudieron protegidos con cubrebocas, oraron, cantaron y pidieron a Dios el poder ingresar al vecino país. 

“Gracias a Dios que existen estos lugares en donde uno puede sentirse seguro, porque de donde nosotros venimos es mucha violencia, tenemos temor, no podemos regresar. Y aquí nos sentimos acogidos, a gusto, nos tratan muy bien y estamos agradecidos con el padre”, dijo Rosa. 

Después de la celebración religiosa, el sacerdote destacó que en medio de las dificultades que los hicieron huir de sus lugares de origen siempre es necesario que haya un lugar al cual ellos puedan llegar, descansar y tener un encuentro con ellos mismos. 

“Yo les mencionaba que a lo mejor un año atrás, dos años atrás, ellos no se encontraban en esta situación difícil que los ha llevado a muchos límites en su vida; sin embargo, éste también es un momento muy privilegiado que ellos pueden tener para encontrarse con ellos mismos y con su familia. Y siempre son muy necesarios los espacios que en medio de la dificultad nos puedan ayudar y permitir serenarnos”, apuntó. 

La ceniza que fue colocada en forma de cruz sobre la cabeza o sobre la frente de niñas, niños, adolescentes y adultos mexicanos y extranjeros fue hecha de ramos y palmas que fueron bendecidas en años anteriores, así como de biblias e imágenes religiosas dañadas que son incineradas

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