Estado

Exigen frenar extracción de agua de presas

Coinciden sectores agrícolas en rechazar envío del líquido a EU y Tamaulipas

Francisco López/El Diario

Miguel Silva / Manuel Quezada / El Diario

domingo, 12 enero 2020 | 09:00

Chihuahua.- La extracción de 110 millones de metros cúbicos de agua de la presa El Granero, que la dejó en niveles mínimos históricos, causó indignación entre los sectores involucrados en la problemática, ante lo cual la Comisión Nacional del Agua aseguró que el embalse aún se mantenía a más del 73 por ciento de su capacidad. 

“Se tiene que llevar a un cuestionamiento firme, sólido, con índice de fuego a la Conagua, a la CILA, y a sus reglas de operación, la aplicación del tratado cumple el mes de agosto de este año 75 años de estar haciéndose entregas del estado de Chihuahua a los Estados Unidos; sin embargo, no hemos recibido a cambio absolutamente nada”, dijo el exgobernador Patricio Martínez. 

Por otra parte, el presidente del Consejo Estatal Agropecuario, Alfonso Lechuga de la Peña, consideró que la extracción en El Granero y eventualmente en la presa más grande del estado, La Boquilla, pone en riesgo los ciclos agrícolas 2020 y 2021 en Chihuahua. “Definitivamente nuestra postura es no al trasvase de presas”, exigió.

La actividad pesquera en la presa Luis L. León conocida como “El Granero”, se encuentra paralizada, pues al bajar los niveles de agua, los peces se han ausentado y el panorama para los próximos meses no es alentador debido a que los huevos se secaron al quedar expuestos, situación que obliga a los pescadores a buscar otro tipo de actividades para subsistir, según denunciaron los pobladores de este ejido en el que habitan únicamente entre diez y doce familias. 

Esto ha orillado a que salgan a laborar a otras zonas y el ejido poco a poco se ha quedado sin habitantes, mientras que las lanchas pesqueras permanecen resguardadas pues resulta incosteable sacarlas a navegación. 

Debido a esto, Víctor Ortiz, representante de la Fundación Río Conchos, hace una llamado a los productores agrícolas a ser más eficientes con el agua para el riego de sus cultivos y acusa que la federación no destinó un sólo peso para infraestructura hidráulica en Chihuahua, mientras que el plan estatal hídrico sólo se puede observar en el papel y no en la práctica. 

Ante la situación, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), asegura que el nivel de la presa se encuentra al 73 por ciento de su capacidad con un total de 214.3 millones de metros cúbicos y la extracción se ha detenido, por lo que se prevé que dentro de un mes recupere su nivel en más de un 95 por ciento pues de acuerdo a los datos de la dependencia, ingrasan 4.86 metros cúbicos por segundo. 

Ayer, mediante un recorrido realizado por El Diario de Chihuahua por la presa El Granero, se pudo constatar las condiciones en las que se encuentra, luego de que el viernes, diversos productores agrícolas del distrito de riego 090 de Ojinaga, denunciaron que este presa se encontraba prácticamente seca y con los peces muriendo, debido a la extracción que se le realizó para que México pueda cumplir con el acuerdo internacional del agua firmado con Estados Unidos en 1944 y en el que se compromete a enviar cierta cantidad del recurso al vecino país. 

En el lugar, se encontraba Valdemar Méndez Antonio, director de Conagua Chihuahua quien revisó supervisó las condiciones de la presa y corroboró que las válvulas fueron cerradas tal como exigieron los productores agrícolas. 

Sin embargo, el nivel de la presa si muestra un descenso considerable que ha puesto en jaque a los pescadores del ejido Luis L. León, que aseguran que la presa se encuentra entre un 50 y un 60 por ciento de su capacidad y cuyas familias dependen prácticamente al cien por ciento de esta actividad y hoy atraviesan un momento complejo pues no hay peces y aquellos que desovaron perdieron los huevecillos una vez que quedaron expuestos al sol. 

Ante tal situación, no hay garantías para la actividad pesquera y los más de 30 pescadores asociados se ven en la obligación de buscar otras actividades económicas para lleva el sustento a sus hogares, mientras que la vida en el ejido Luis L. León es acechada por el inminente abandono de los pobladores que huyen en busca de empleo, mientras que, las lanchas pesqueras están resguardadasa en las viviendas y no hay indicios de que puedan ser utilizadas a la brevedad.