Estado
Día del Veterano

Exmilitares deportados buscan volver a su hogar

Pese al servicio que rindieron a su patria, fueron expulsados de EU a México tras sobrevivir a la guerra

Gabriel Cardona / El Diario de Juárez / Sin importar el rechazo del Gobierno, son fieles a la bandera de las barras y las estrellas
Gabriel Cardona / El Diario de Juárez / Colocaron una manta con fotografías de 37 soldados en esta situación

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

viernes, 12 noviembre 2021 | 05:00

Ciudad Juárez— El Día del Veterano en Estados Unidos es un día de fiesta nacional para celebrar a quienes arriesgaron su vida por su patria, por lo que reciben honores, regalos, descuentos y aplausos de su comunidad, mientras que en Ciudad Juárez, un grupo de ellos permanece en el destierro tras haber sido deportados a México. 

Ocho de ellos llegaron ayer hasta el puente internacional Córdova–De las Américas, donde colocaron una manta con las fotografías de 37 de ellos cuando pertenecían a las fuerzas armadas de los Estados Unidos, para luego rendir honores frente a la bandera de Estados Unidos, el país al que la mayoría de ellos llegó en la infancia, con el estatus de residencia. 

Un “gracias” desde el interior de un vehículo, que les gritó una ciudadana estadounidense mientras formaba parte de la larga fila de vehículos hacia El Paso, a través del “Puente Libre”, acompañó en los honores a los exmilitares de Estados Unidos, para quienes el presidente Joe Bien se convirtió en un sueño aún no logrado. 

“El 2 de julio la administración de Biden anunció que iba ayudar a los veteranos para regresar; en este tiempo siguen deportando, pero ya sabemos que todo esto va a tomar tiempo. Ahorita estamos en contacto con DHS (Departamento de Seguridad Nacional) para que nos ayude a regresar, lo que estamos haciendo es registrando a todos los deportados que podamos encontrar”, informó Iván Ocón, director de la Casa de  Apoyo a Veteranos Deportados de Ciudad Juárez, conocida también como “Búnker Juárez”. 

De acuerdo con Ocón, la agrupación tiene registrados a cerca de 30 veteranos en esta frontera, cinco de los cuales se unieron recientemente, entre ellos Marcelino Ramos Rodríguez, de 53 años, quien perteneció al Cuerpo de Marines de los Estados Unidos de 1986 a 1990, pero fue deportado en 2011, y luego de cruzarse la frontera, fue expulsado nuevamente en 2016, por Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Ramos llegó a Ciudad Juárez el pasado primero de noviembre, para unirse a la Casa de Apoyo a Veteranos Deportados de Ciudad Juárez, la cual abrió sus puertas en abril de 2017 con el fin de unirse y buscar tanto los beneficios que perdieron con la deportación como su regreso a Estados Unidos.

Con las afectaciones económicas, de salud física y mental y la separación de sus familias, los exintegrantes de las fuerzas armadas de Estados Unidos saben que con la deportación de por vida actualmente sólo tienen dos opciones: “el perdón del presidente Biden o regresar dentro de un cajón de muertos”, lamentó José Francisco López Moreno, de 76 años, fundador del “Búnker Juárez”. 

Juan Barces Valenzuela Salazar, deportado a Ciudad Juárez en 1993, actualmente tiene 55 años de edad, pero a los 22 ya formaba parte del Ejército de Estados Unidos; su fotografía, con un casco militar, se encuentra plasmada en la manta colocada ayer en los límites de la frontera entre Estados Unidos a México, con la que pidieron al Gobierno de Biden que los regrese a casa. 

La manta también muestra la imagen de Armado Loya Rivas, de 47 años de edad, quien de 1993 a 1996 perteneció a la Marina estadounidense, para luego ser deportado a México en 2016. 

“Yo a los 18 años decidí enlistarme en el U.S. Army, y serví en el U.S. Army de 1997 hasta 2004. Yo estuve cuidando la frontera en Jordania... en el ejército uno siempre está entrenando pa’ la guerra, pa’ todo eso. Yo me metí para servirle a mi país, dije: pues la mejor cosa es meterme al ejército, servirle a mi patria, porque era todo lo que yo conocía, los Estados Unidos”, narró Ocón, quien nació en Ciudad Juárez, pero llegó a los Estados Unidos a los 7 años como residente, porque su mamá se casó con un estadounidense. 

Ocón fue deportado en 2016 a esta frontera, por lo que actualmente lucha por regresar a Estados Unidos y apoyar a otros veteranos que se encuentran en Ciudad Juárez.