Estado
Por denuncias de corrupción en Chihuahua

Hacen limpia de mandos y personal en Aduana

Han sido despedidos 8 trabajadores de diciembre del año pasado hasta julio de 2021

Tomada de internet

David Piñón
El Diario de Chihuahua

martes, 21 septiembre 2021 | 16:01

Chihuahua— La Administración de la Aduana de Chihuahua realizó una limpia de mandos y personal de la dependencia desde diciembre del año pasado y hasta julio de 2021, por lo que han sido dadas de baja ocho personas en medio de denuncias por supuestos actos de corrupción.

De acuerdo con registros de la dependencia, han sido cesados un administrador, dos subadministradores, un jefe de departamento y personal operativo, luego de que se registrara el hurto de un paquete del avión de la empresa Estafeta y la falsificación de firmas en documentos oficiales.

El robo a Estafeta ocurrió en noviembre de 2020, pero tanto la Aduana como la empresa afectada denunciaron formalmente el delito hasta agosto de este año, luego de investigaciones internas que derivaron en el cese de funcionarios.

El Diario tuvo acceso a las denuncias y carpeta de investigación que integra la Fiscalía General de la República, bajo el número FED/CHIH/ Chih/001426/2021 de la FGR, donde se asienta la forma en que desapareció un paquete con celulares de alta gama del carguero de Estafeta, que aterrizó en el aeropuerto internacional de Chihuahua el jueves 12 de noviembre de 2020.

En los documentos se mencionan los nombres de los empleados afectados con la falsificación de sus firmas, así como los que intervinieron en una revisión irregular.

Ante lo ocurrido, fueron cesados entre diciembre del año pasado y julio de este año cuatro funcionarios con atribuciones de mando y cuatro operadores, de acuerdo con reportes de la Aduana obtenidos por El Diario, que marcan el estatus del personal hasta el pasado mes de agosto. 

Entre abril y junio de este año aparecen dados de baja cuatro operadores de la Aduana: Eduardo Pinedo Chávez, Ángel Salvador Lugo, Lilia Susana Gallegos Gómez y Manuel Castañeda Paredes.

También causaron baja el administrador Marco Licón Barraza, el 1 de diciembre del año pasado; el subadministrador Manuel Barón Armendáriz, el 4 de febrero de este año; otro subadministrador, Paulo Tomás Salas, el 11 de marzo de este año; y Jorge Arturo Chavira Gómez, jefe del Departamento de Vigilancia y Control, cesado el 1 de abril pasado.

Dicha limpia, de acuerdo con información extraoficial, tiene que ver con las irregularidades denunciadas formalmente ante la Fiscalía General de la República y otras anomalías detectadas por la actual administración de la Aduana de Chihuahua.

Respecto a los ceses y las investigaciones que realiza la FGR, el director actual de la Aduana, José Luis Contreras Cruz, negó dar información al ser buscado en su oficina de la avenida Homero, en la capital del estado. A través de una asistente dijo que cualquier dato relacionado con la dependencia debe ser buscado en sus oficinas centrales.

A la dependencia federal se le hizo un planteamiento vía plataforma de transparencia para que responda sobre lo ocurrido con el robo a Estafeta y la situación jurídica de funcionarios o exfuncionarios, pero cuenta con 10 días hábiles para responder.

Las anomalías

La salida de personal de la Aduana de Chihuahua coincide con las investigaciones internas de la dependencia que culminaron con una denuncia formal ante la FGR.

El robo que exhibió complicidades dentro de la dependencia ocurrió en el carguero de Estafeta Boeing 737 con matrícula XAGGB. El personal de la Aduana de la capital procedió a la revisión rutinaria que se realiza con el fin de corroborar la importación correcta y la debida fiscalización de los productos que llegan del extranjero, pero una caja debidamente documentada desapareció.

Su contenido era de celulares de alta gama que había pedido un cliente en Zacatecas con un valor de factura de más de 60 mil pesos, de acuerdo con la documentación formal ofrecida en la querella por parte de la empresa de paquetería.

Pero no había motivo ni se realizó el trámite debido para un procedimiento de inspección aduanero.

Fue hasta el mes de junio de este año que Estafeta buscó en la Aduana de Chihuahua cuál había sido el motivo de la retención del paquete con celulares, encontrándose con la respuesta de que dicha caja había sido inspeccionada y de inmediato regresada para su entrega en la entidad vecina, hecho sobre el cual incluso existía un acta oficial.

Pero la caja nunca apareció, más allá de los documentos oficiales que asentaban su aseguramiento para el trámite aduanero y la supuesta devolución nunca realizada.

A raíz del robo o desaparición del paquete, la empresa privada presentó una denuncia formal el pasado 6 de agosto luego de enfrentar un proceso en la Procuraduría Federal del Consumidor, donde el cliente de Estafeta había presentado su queja por no haber recibido su paquete.

La denuncia ante la FGR, firmada por el apoderado legal de Estafeta, Fernando Borunda Bustamante, señala que el pasado 15 de junio, en seguimiento a la desaparición del envío ocurrido desde noviembre del año anterior, acudió a la Aduana de Chihuahua junto con Jesús Guillermo Ramírez Fernández, empleado de la misma empresa.

El trabajador negó que fuera su firma la que aparecía en el acta junto con otras firmas: la de Jorge Arturo Chavira Gómez, jefe del Departamento de Vigilancia y Control de la Aduana; Gerardo Castillo Olmos, verificador, y Álvaro Acosta Villavelázquez, como testigo.

“Dicha Acta 60/2020 en ningún momento le fue notificada a personal de mi representada (Estafeta) y bajo protesta de decir verdad, el empleado Jesús Guillermo Ramírez no firmó dicho documento (...) su firma fue falsificada”, asienta la denuncia de la empresa de mensajería y paquetería.

Además, se encontró que la firma del supuesto testigo Álvaro Acosta Villavelázquez, tampoco correspondía a la suya, y el mismo empleado negó que hubiera signado dicho documento.

Por eso, el mismo día que Estafeta presentó su denuncia, el 6 de agosto pasado, la Aduana de Chihuahua presentó una querella formal ante la Fiscalía General de la República, también por la falsificación de la firma de uno de sus empleados.