Estado
Caso LeBaron

Huyen familias mormonas a EU

Se fueron el fin de semana de México a Estados Unidos, luego del entierro de los nueve habitantes del rancho La Morita, Sonora

Hérika Martínez Prado / El Diario
lunes, 11 noviembre 2019 | 11:00

Ciudad Juárez– Decenas de integrantes de la comunidad LeBarón que habitaban en la sierra de Sonora, huyeron el fin de semana de México a Estados Unidos, luego del entierro de los nueve habitantes del rancho La Morita que fueron masacrados el lunes de la semana pasada en los límites con Chihuahua.

“Son como 50 personas de la comunidad de Sonora, ellos quieren estar en Estados Unidos, quieren sentirse seguros”, dijo ayer a El Diario de Juárez, Julián LeBarón.

Los mormones mexicoestadounidenses salieron del rancho La Mora o La Morita, municipio de Bavispe, Sonora, la mañana del viernes hacia Galeana, Chihuahua, para enterrar a seis de las víctimas, pero este fin de semana huyeron a Estados Unidos, por Tucson, Arizona.

“Van a ver qué es lo que se va a hacer en relación a la responsabilidad de estos delincuentes, no se sienten seguros. Ellos quieren estar en Estados Unidos, quieren sentirse seguros por un tiempo… y no sabría decir si van a regresar”, comentó.

La Morita forma parte del municipio de Bavispe, en Sonora, y está formado por unas 30 casas, la mayoría de la comunidad LeBaron, quienes dan trabajo a la mayoría de los habitantes del ejido San Miguelito y la cabecera de Bavispe, en la ganadería y la agricultura, principalmente de nuez, granada y chile chiltepín.

“Somos gente que aspira paz y ver crecer a nuestras familias de una forma honesta”, destacó el mormón.

PIDE MÉXICO APOYO DEL FBI

Sobre los avances del caso de la muerte de los nueve integrantes de su comunidad, el  líder de los LeBarón dijo que el gobierno de México sólo le había informado “que se está investigando y que ya invitaron al FBI de Estados Unidos”, para colaborar.

Por conducto de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), ayer se hizo oficial el ofrecimiento al Buró Federal de Investigación (FBI, por sus siglas en inglés) de acompañar la investigación sobre la masacre de miembros de la familia LeBarón.

A través de un comunicado de prensa se informó que el ofrecimiento se dio en colaboración con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, a cargo de Alfonso Durazo Montaño, y en apego a los protocolos conducentes de la Fiscalía General de la República (FGR).

Por medio de una nota diplomática dirigida a la Embajada de Los Estados Unidos en México, la Cancillería solicitó transmitir al FBI la invitación para que acompañe en la investigación de los hechos antes señalados.

Se instalan en Tucson

Miembros de familias mormonas llegaron el fin de semana a Tucson, Arizona en una caravana de 18 vehículos después de abandonar sus casas en La Mora y la colonia LeBaron tras el violento ataque a tiros contra integrantes de su comunidad.

Llevaban en sus camionetas todas sus pertenencias: cajas, bicicletas, neumáticos de refacción y maletas, porque se marchaban de la región en México que consideraban su hogar desde la década de 1950.

Bryce Langford, cuya madre fue una de las mujeres asesinadas, dijo el sábado al Daily Star que la comunidad estaba enterada de detalles de los sicarios de los cárteles en los últimos meses, y varios habitantes habían sopesado marcharse.

La madre de Langford, Dawna Ray Langford, de 43 años, fue asesinada con dos de sus hijos de 11 y 2 años. Le sobreviven 11 hijos y su esposo.

Tener que marcharse de súbito era algo que él sólo había visto en las películas, jamás pensó que le sucedería a su familia, declaró Langford.

Langford, que creció en La Mora, pero vive ahora en Dakota del Norte, dijo que no fue fácil para su familia dejar atrás la tierra que consideraron su hogar durante más de 50 años.

“Los bienes que han adquirido allá son enormes”, apuntó. “Y tener que marcharse de un día para otro y dejar todo atrás; definitivamente hay muchas personas tristes aquí”.

Un hombre de Utah que ayudó a su madre y otros familiares a huir de México luego de la reciente matanza dijo ayer que la mayoría escapó a Arizona con lo que pudo meter en sus carros y camiones y probablemente nunca regresará.

“Fui allá para sacar a mi madre y mi familia, mis hermanos y muchos niños”, dijo Mike Hafen ayer en una entrevista telefónica desde la casa de su hermana en Phoenix.

“Vivieron allá 47 años. Se fueron con lo mínimo, lo que pudieron meter en la caja de mi camioneta”, dijo. “Tras vivir allí 47 años, tuvieron que dejar casi todo”.

Hafen dijo que muchos de sus familiares y amigos creen que nunca regresarán a México debido a los carteles de drogas.

“Está empeorando. No hay nada sino corrupción. No sabes en quién puedes confiar”, dijo. “Algunas miembros de mi familia dicen que jamás volverán”.

“Es bastante duro para todos y es triste. Yo crecí allá. Era un lugar maravilloso para vivir. Me encanta el lugar. El crecer allá no lo cambiaría por nada”, dijo Hafen, de 54 años, quien se mudó a Utah hace 15 años. “Pero  no es seguro. Nos hemos dado cuenta”.  (Hérika Martínez Prado / El Diario)