Estado

Incapaz Gobierno de regular nogaleras

Distrito de Desarrollo Rural carece de facultades para intervenir ante expansión del cultivo

El Diario de Juárez / En Samalayuca existen alrededor de mil 300 hectáreas

Sandra Rodríguez
El Diario de Juárez

viernes, 22 julio 2022 | 11:40

Ciudad Juárez.- La jefatura del Distrito de Desarrollo Rural (DDR) en esta frontera indicó carecer de facultades para intervenir ante la expansión del cultivo de nogal, así como de personal para dar a los productores asistencia técnica sobre ahorro de agua, como la que se prestaba en el pasado.

“La verdad es que no podemos hacer nosotros nada, porque no hay una ley que prohíba a la gente sembrar lo que guste, ya puede ser trigo, puede ser nogal”, dijo Armando Ortiz, jefe del DDR 04, de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) del Gobierno federal. 

“No tenemos personal para dar asistencia técnica; ya las funciones de la secretaría han cambiado, ya no tenemos extensionismo, asesoría técnica (…) Ya tenemos buen rato, esas funciones de asistencia ya no las presta la secretaría (…) asesorar al productor precisamente en la cantidad de agua a utilizar en sus cultivos”, agregó.

Ortiz mencionó también que la responsabilidad de administrar el recurso hídrico corresponde a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), cuyo jefe de Distrito de Riego en el Valle, Martín Murillo, por separado, dijo ayer a este medio que se “reservaba” comentar ante una solicitud de información. 

Tampoco la oficina de Conagua en Chihuahua respondió si se están tomando medidas ante el incremento de nogaleras en esta región fronteriza.

Datos publicados por El Diario en octubre de 2020, en el contexto del conflicto por el agua en la región de la presa La Boquilla, indicaron que en todo el estado hay más de 33 mil títulos y permisos de aprovechamiento de aguas nacionales y sólo cinco inspectores de Conagua para vigilarlas.

Los funcionarios federales fueron consultados luego de que el investigador de El Colegio de la Frontera Norte (El Colef), Gustavo Córdova Bojórquez, informó haber contado en esta frontera mil 850 hectáreas sembradas con nogales –más de mil 300 hectáreas en Samalayuca y alrededor de 400 en el Valle– y que representan más del triple de las que había hace 10 años. 

“Eso es lo que hace que cambie todo el panorama estratégico en cuanto a la agronomía, porque el nogal no estaba, aparece en los últimos 10 años, y ahorita es uno de los consumidores más importantes de agua”, dijo Córdova en entrevista.

Sobre las cifras, Ortiz dijo que la Sader llevaba un conteo de mil 200 hectáreas en ambos puntos, pero que coincide en que son más del triple de las que había hace una década y que la mayor parte (761 hectáreas, según esta dependencia) están en Samalayuca.

“Simplemente una de las superficies más grandes ahí en Samalayuca viene siendo la de Los Fuentes, con 585 hectáreas”, dijo Ortiz, que agregó considerar el estudio en curso de Córdova como “más actualizado”.

Sobre la disminución en los recursos de Sader, Ortiz dijo que ha sido “considerable” y que, por ejemplo, de 300 personas que trabajaban en el DDR 04 en la década de los años 90, actualmente hay sólo “once o 12”.

Tampoco ha habido en los últimos tres o cuatro años, expuso, convocatorias para entregar apoyos, como las que gestionaban ayudas con maquinaria y equipo. 

Ganancias

En entrevista previa, Córdova explicó que el cultivo de nuez es más fácil de comercializar y deja a los productores un margen de ganancia más amplio que los tradicionales, como el trigo o el algodón.

Rendimiento que, sin embargo, planteó, aumenta la competencia por la disponibilidad de agua, de la que las nogaleras han requerido 28 millones de metros cúbicos al año (Mm3), o un equivalente al 15 por ciento de los 190 Mm3 que utiliza la mancha urbana de Juárez.

Los datos de Córdova agregan que, mientras una superficie de seis hectáreas sembradas con trigo puede generarle al agricultor 180 mil pesos al año, la misma extensión con nogales deja más del triple, alrededor de 600 mil pesos, con un bajo costo de inversión.

“Lo que pasa es que el modelo ejidal está agotado; en primer lugar, por la superficie que se les dotó, son seis hectáreas a cada uno de los ejidos (en el Valle), no es suficiente sobre todo con cultivos tradicionales, trigo, algodón, sorgo, no es posible con los precios que están ahora y con la inseguridad del precio, que varía”, dijo Córdova, sociólogo y especialista en temas de administración integral del medio ambiente.

“El nogal es mucho más atractivo, pagan rápido (…) invierten 120 mil pesos y quedan alrededor de 500 mil pesos de ganancias; es muy atractivo, cuando la alfalfa puede dar una ganancia de 170 mil por las seis hectáreas; del trigo quedan 30 mil por hectárea, como 180 mil pesos, entonces dicen ‘no, el esfuerzo no vale la pena’. Eso si no hay una helada, una granizada, un viento fuerte que afecte el cultivo”, agregó. 

srodriguez@redaccion.diario.com.mx