Estado
Deja Érika Jasso la Fiscalía

La ‘renuncian’ por combatir la corrupción

‘En más de una vez sentí miedo por mi integridad’, asegura

Heriberto Barrientos
El Diario
viernes, 11 octubre 2019 | 06:20

Chihuahua La “Exfiscal de hierro”, Erika Judith Jasso Carrasco, responsable de investigar y sancionar a cientos de malos elementos policíacos por abuso de autoridad y corrupción, confirmó ayer haber presentado su renuncia a la Fiscalía General del Estado (FGE), institución a la que dedicó 22 años de servicio.

En una amplia entrevista concedida a El Diario, la todavía funcionaria adscrita a la Dirección de Asuntos Penales y Amparos de la FGE, quien goza en la actualidad de un período vacacional que culmina el próximo 31 de octubre, anunció que se dedicará a tareas de capacitación en todo el país dentro de “Iniciativa Mérida”, precisamente en el área de asuntos internos y colaborará en proyectos con la Embajada de Estados Unidos. 

Sobre los motivos que la llevaron a tomar la decisión de abandonar la FGE, a la que dedicó más de la mitad de su vida y sintió muchas veces temor y riesgo por su integridad a raíz de su trabajo, explicó que es por su tranquilidad mental y emocional.

Sin embargo al ser cuestionada si recibió presión de altos funcionarios para dejar la actual administración, por las investigaciones que ella realizó y que pudieron incomodar a altos mandos policíacos, dijo, “Ay pues qué te diré…, me pones en una situación difícil, pero es una decisión mía por mi tranquilidad mental y emocional”.

Jasso Carrasco manifestó tener un gran amor por su familia y por Chihuahua, subrayando que respeta el trabajo de los policías, y señaló de manera tajante, “tanto los respeto, que la gente que no merece ser un policía no tiene por qué trabajar con nosotros”.

Así empieza la entrevista donde la aún funcionaria contestó amablemente todos los cuestionamientos.


ED: Nos dicen que ya presentó usted su renuncia a la FGE, ¿cómo sucedió? 

EJ: Así es, de hecho ahorita estoy en período vacacional, pero pues ya está todo firmado para que una vez que terminen mis vacaciones, las que tenía yo pendientes desde hace mucho tiempo, ya surta efectos, luego la renuncia.

El pasado 7 de octubre salí de vacaciones y el regreso oficial es el último día de octubre, pero la renuncia ya está firmada con esa fecha para que se inicie el trámite administrativo en cuanto llegue la fecha. 


ED: ¿Por qué se va de la Fiscalía?, ¿qué la motivó a tomar esa decisión?

EJ: Básicamente es porque tengo otros proyectos junto con “Iniciativa Mérida” y con la Embajada de Estados Unidos. La verdad es que ya no era compatible con el trabajo en la Fiscalía porque implicaba andar saliendo mucho y realmente no puedo estar descuidando el trabajo. Realmente en el trabajo de la embajada hay un proyecto y posibilidad profesional más importante.

Según narró la aún funcionaria, se ha especializado en brindar capacitación en todas las unidades de asuntos internos del país.

Al hablar del tiempo que laboró para la Fiscalía, reseñó que ingresó a la edad de 20 años a la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), hoy Fiscalía General del Estado, para hacer su servicio social.


ED: ¿Fue difícil dejar la institución?

EJ: Sí fue complicado y un poquito duro, pero bueno, realmente tienes que ver cuando se termina un ciclo y siendo realistas, después de los cargos que tienes al concluir las administraciones, al llegar los nuevos fiscales, pues son cargos que finalmente los funcionarios que llegan los van a ocupar por gente de su confianza. Me emociona y me da mucho gusto tener las puertas abiertas a otros proyectos.

De los 22 años que estuve en la FGE, 12 estuve en Asuntos Internos, entraba y salía por temporadas a otras unidades, ésta última vez fueron tres años desde octubre de 2016 hasta el 8 de julio de 2019, cuando me mandaron como responsable del área de Asuntos Penales y Amparos.


ED: ¿Recuerda cuántos expedientes integró en contra de malos servidores públicos durante su carrera, específicamente policías?

EJ: Híjole (sonríe), pues muchos en esta última administración. Así que los expedientes terminaran en proceso penal, fueron aproximadamente 200, que algunos todavía están en proceso, otros en suspensiones, contra igual número de funcionarios públicos.

En la administración del licenciado José Reyes Baeza, cuando estaba la maestra Patricia González, fácil nos aventamos como 500 procesos, hablamos de carpetas de investigación judicializadas.

Con Duarte yo no estuve en Asuntos Internos y anduve por otras unidades.


ED: ¿Recuerda algunos casos emblemáticos?

EJ: Son muchos, pero uno es el de Cuauhtémoc en contra de dos policías estatales por desaparición forzada de personas en donde se sentó un precedente a nivel nacional.


ED: ¿Qué deja usted en la FGE?

EJ: Imagínese, he estado más de la mitad de mi vida ahí. Tengo 43 años y con 22 años dentro de la institución laborando, en realidad es mucho tiempo, muchas experiencias y anécdotas.

Yo ingresé a la FGE a los 20 años cuando inicié mi servicio social, se ha ido rápido el tiempo.


ED: Hasta un corrido le hicieron, ¿qué piensa de eso?

Se ríe y responde, “ya sé”.


ED: ¿Sintió usted alguna vez miedo o peligro por su integridad al investigar y/o a sancionar a tantos policías?

EJ: Realmente cuando decides trabajar en un lugar como la FGE, sabes que hay un riesgo latente y siempre por el tipo de trabajo que realizas. Claro que sentí miedo por mi integridad más de una vez. Me tocó estar en Asuntos Internos en la época en que en Chihuahua estaban las cosas muy feas, allá por el 2008 y 2009, y sí eran situaciones incluso de paranoia muy fuertes.

Finalmente como que te acostumbras a vivir bajo ese estrés y esa adrenalina y más que nada si te gusta lo que haces.

Yo me sentí siempre afortunada, porque a mí me pagaban por hacer lo que me gusta, siempre lo dije.


ED: Es una pregunta obligada, ¿su renuncia es totalmente una decisión suya o hubo influencia del Gobierno del Estado, llámese gobernador, fiscal del Estado, comisionado u otro funcionario para que usted se fuera por los alcances de sus investigaciones?

EJ: Ay, pues qué te diré… me pones en una situación difícil. Es una decisión mía, pero por mi tranquilidad mental y emocional.

Afortunadamente tengo en estos momentos otros proyectos que me facilitan mucho el proceso, pero ya había una presión muy fuerte.


ED: ¿Algún mensaje que quiera usted enviar a nuestros lectores y a la sociedad chihuahuense?

EJ: Ay, no sé, me van a hacer llorar (se le quiebra la voz por un momento).


ED: La sociedad y muchos medios le impusimos el calificativo de “La fiscal de hierro”, por su trabajo y esfuerzo por sanear y limpiar las corporaciones estatales. ¿Qué piensa de eso?

EJ: Híjole, la verdad me hace sentir muy bien porque eso me demuestra a mí que realmente la gente o ustedes como periodistas, como espectadores de lo que pasaba, pudieron darse cuenta de cómo soy yo. Lo que pueda decir o no es otra cosa, pero mi trabajo ahí está y si para ustedes los medios fui una persona que mereciera la llamarán así, pues es porque tal vez se dieron cuenta que mi interés iba por encima de cualquier otra cosa.

Yo amo Chihuahua y créeme que yo respeto mucho a los policías, y por eso, tanto los respeto que la gente que no merece ser un policía no tiene porque trabajar con nosotros.

Creo que si me gané ese mote es por algo bueno, pues muchas gracias.

Yo a la Fiscalía no tengo nada más que decir que muchas gracias, hizo de mí lo que soy, las oportunidades que tengo se lo debo gracias a mi trabajo en la FGE, y bueno, dos de mis mejores amigos están ahí, siempre están conmigo. 

Gracias a toda la gente que creyó en mí, a quienes me apoyaron y aquellos a los que en algún momento trataron de hacer algo malo también les doy las gracias, incluso por muchas cosas, gracias a ellos me volví una mujer más fuerte y madura. Todo engloba en una profesión, nada fue personal.


ED: ¿Qué le dijo el fiscal César Peniche por su partida?

EJ: El fiscal del Estado me dijo que para él era una pérdida importante y que respetaba mi decisión (finalizó). 


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