Estado
Historias de farderos

Las formas más inusuales de robar

Escondidos entre la ropa, ocultan objetos que pretenden hurtar en tiendas

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Luz del Carmen Sosa
El Diario de Juárez

domingo, 10 abril 2022 | 13:02

Ciudad Juárez.- La extraña forma de caminar la delató. Bajo el faldón, que le llegaba casi a los tobillos, una mujer de 35 años caminaba con un pequeño acumulador entre sus piernas y pretendía sustraerlo de una tienda de autoservicio.

“Son increíbles las formas que emplean algunas personas para tratar de ocultar los objetos que pretenden hurtar”, explica Miguel Macías, especialista en seguridad privada y quien ofrece sus servicios a diversas empresas comerciales en la ciudad.

Sólo durante el primer trimestre del año elementos municipales detuvieron y consignaron ante el Ministerio Público a 215 “farderas y farderos”, como identifican a quienes hurtan mercancía de las tiendas de autoservicio, informó Adrián Sánchez Contreras, vocero de la corporación preventiva.

Para el fiscal de Distrito en la Zona Norte, Jesús Manuel Carrasco, el robo “hormiga” en las tiendas comerciales no sufrió un aumento considerable durante la pandemia por Covid-19, y si bien explicó que su dicho carece de un análisis delictivo a fondo, dijo que ese delito tiende a disminuir.

“Por ejemplo, en marzo del 2021 se registraron 33 denuncias por robo, mientras que el mes pasado cerró con 21 denuncias”, precisó.

El artículo 211 del Código Penal del Estado contempla penas de uno a tres años de cárcel cuando el delito de robo se cometa en establecimientos comerciales de autoservicio, utilizando el ocultamiento para la sustracción, lo que se conoce como robo “hormiga”, cita la fracción VIII.

‘Lugares insospechados’

El año pasado la Secretaría de Seguridad Pública dio a conocer el arresto de dos mujeres que se mostraron agresivas durante una revisión que les hizo personal de una tienda.

El parte policial refería que las personas pretendían sustraer mercancía valuada en 10 mil 610 pesos.

Se trataba de blusas y ropa interior, copas de cristal y una muñequera, que ocultaron entre sus ropas aunque fueron observadas por una guardia de seguridad a través de las cámaras de videovigilancia.

La tienda tiene contratado personal femenino de seguridad privada, porque son precisamente las mujeres quienes más cometen este delito, dice el especialista en seguridad. Para proceder al arresto, la vigilante esperó a que la “clienta” saliera del centro comercial para entonces interceptarla y llamar a la Policía preventiva.

Cuando los agentes buscaron la mercancía se sorprendieron por la distribución que hicieron de la mercancía en lugares insospechados del cuerpo.

“Hemos visto que roban desde baterías de carro, ropa, champú, desodorantes, maquillaje, ropa interior, dulces y en muy pocos casos hasta carteras de carne molida que se las roban y esconden en lugares insospechados”, dice el entrevistado.

Delito difícil de acreditar

Para Macías, quien expuso que el delito de robo ‘hormiga’ es más cometido en una tienda del centro comercial Plaza Sendero que en una tienda del suroriente de la ciudad, es complicado acreditarlo ante la Policía, por lo que los guardias deben fundamentar muy bien sus intervenciones.

Es muy difícil y burocrático acreditar el delito de robo, casi a ninguna de las personas que son detectadas robando se las lleva consignadas la Policía Municipal. Para eso la mercancía debe de haber salido de la tienda y regularmente el robo se detecta cuando salen de la caja y no se observa que paguen por la mercancía, explicó.

“Cuando se detenían afuera de la tienda se le llama a la Policía porque ya se comete el delito al salir del espacio físico. Cuando se les intercepta adentro sólo se acredita la tentativa y es posible que la persona sea puesta en libertad casi a la brevedad”, agregó.

Una de las opciones que tienen las tiendas es obligar a las personas a pagar la mercancía bajo la amenaza de ser detenidas y consignadas, lo que ocurriría como tentativa de robo, dijo Macías.

Para Adrián Sánchez Contreras, vocero de la SSPM, este tipo de robos también conlleva un riesgo. El año pasado antes de salir del local tres mujeres fueron abordadas por los guardias de una tienda cuando las observaron sustrayendo mercancía entre sus ropas, reportó la corporación mediante un comunicado de prensa.

Las mujeres golpearon a dos guardias, salieron de la tienda y huyeron a bordo de un vehículo PT Cruiser, color rojo, donde las esperaba un hombre frente al volante.

Luego de una persecución con choque, las personas fueron detenidas y consignadas, indicaba el reporte policial.

Modus operandi

Hoy en día las tiendas cuentan con más equipo y tecnología para detectar el robo ‘hormiga’. Además de las cámaras de videovigilancia y los guardias, también emplean a perfiladores que tienen la tarea de observar a los clientes.

Es este último personal quien ha detectado algunos modos de operar, como el uso de niños para simular que son familias.

Aunque sí se han detectado casos de familias completas dedicadas al robo ‘hormiga’, aseguró Macías.

“Lo que hemos documentado es que el 95 por ciento de las personas sorprendidas robando son mujeres y el resto son hombres. Hemos observado que muchas mujeres son amas de casa y otras que van con hijos o familias que operan como bandas bien organizadas para tomar y esconder la mercancía. Algo que sí hemos detectado es que no roban artículos para comer, esto entendemos, es que no roban por hambre, la mayoría lo hace para revender los productos”, agregó.

El fiscal Carrasco expuso que en el caso del robo sin violencia, el Ministerio Público parte de la denuncia para hacer un indicador y sin denuncia no se puede hacer una medición.