Estado

Le ofrecieron $5 mil por ‘pegarle’ al Gobierno

Revelan en audiencia negociación con sospechoso de ataques a policías

De la Redacción

domingo, 22 marzo 2020 | 06:45

Uno de los presuntos responsables de los ataques a corporaciones policiacas, estuvo ocho años recluido en el Cereso 3 de Ciudad Juárez por el delito de “carjacking” y ahí conoció a los integrantes de la pandilla “Los Mexicles”, quienes lo reclutaron cuando salió libre ofreciéndole un pago semanal de 5 mil pesos así como un vehículo, de acuerdo con la declaración que el sospechoso rindió ante el Ministerio Público (MP) y que ayer fue dada a conocer a un Tribunal de Control.

El pasado 18 de marzo, Jonathan G. fue buscado por un líder de “Los Mexicles” para que participara en “pegarle al Gobierno” y le fue entregada un arma 9 milímetros al tiempo que le ordenaron “trabajar” con unos siete hombres todos dotados con armas de fuego calibre .223 y con la instrucción de atacar a balazos a policías. 

Al dar su versión ante el MP, el pasado 19 de marzo, Jonathan G. dio a conocer que compurgó una sentencia de ocho años por el delito de “carjaking” y durante ese tiempo al estar recluido en el patio cinco del penal de Ciudad Juárez observó que líderes de “Los Mexicles” entraban a ese espacio “a hacer acuerdos para estar todos en paz”.

Explicó que en el patio cinco vivían los “brother´s”, neutrales, expolicías, “mantenimiento” y “restricción”. En el reclusorio conoció a muchas personas, entre ellos a “El Lalo”, “El Nicro”, “El Flaco Vitola o Flaco Tecato”, “El Seco”, “El Yus” y a Pedroza, un expolicía municipal. Todos “Mexicles”.

En abril de 2019 Jonathan fue trasladado a un penal en Casas Grandes, el pasado 18 de enero de ahí salió libre al compurgar ocho años de prisión y luego regresó a Ciudad Juárez a la casa de sus padres. Hace tres semanas, dijo Jonathan, Pedroza lo contactó, primero le preguntó cómo estaba y qué andaba haciendo, él le respondió que estaba desempleado, luego esa persona le ofreció cinco mil pesos cada ocho días y un carro. A lo que Jonathan aceptó.  

Para el 18 de marzo, Jonathan ya había recibido 15 mil pesos en efectivo y el Nissan Altima y recibió la orden de presentarse a las 6:00 de la mañana afuera de un supermercado ubicado en Libramiento Independencia y Talamás Camandari para pegarle al Gobierno. 

Jonathan acudió a la hora prevista y no encontró a Pedroza pero vio a varios hombres a bordo de una caravan blanca, quienes le hicieron señas para que se acercara. Al hacerlo, al Nissan subieron tres hombres que portaban armas de fuego quienes le entregaron una pistola calibre 9 milímetros con dos cargadores y le ordenaron que manejara para el rumbo de la colonia Tierra Nueva. Ese vehículo fue seguido por la Caravan. 

Todos los civiles llegaron a tres casas de seguridad ubicadas al final de la colonia Tierra Nueva donde permanecieron varias horas esperando instrucciones. Alrededor de las 12:00 horas uno de los líderes salió de la vivienda gritando “vámonos, vámonos, allá están todos enfrente, ya en el Libramiento. Hay que ir a dar apoyo”. 

Al circular por Libramiento Independencia frente a la maquiladora “Toro” uno de los ocupantes de la Caravan blanca sacó la mano para ordenarles a los del Nissan Altima que dispararan contra agentes municipales.

“Todos los que íbamos dentro del Nissan Altima que yo conducía empezamos a dispararles a las unidades de Policía. Todo fue muy rápido; los hombres que iban conmigo bajaron los vidrios para poder accionar sus R-15, yo conducía con la mano izquierda y con la derecha disparé el arma corta en múltiples ocasiones, no recuerdo si fueron 10 disparos contra los municipales. Me percaté que los que iban en la caravan blanca, que iban frente de mí, también les iban disparando a los municipales y los agentes repelían la agresión”, declaró Jonathan G.. 

En Libramiento y Talamás Camandari el conductor de la Caravan subió un puente y Jonathan chocó el automóvil contra unos tubos de contención ante de subir al paso a desnivel, por lo que los cuatro ocupantes descendieron para huir a pie. Tres de ellos corrieron hacia el lote de carros “Teto’s Car” y luego se metieron a una zona habitacional, logrando evadirse.

Sólo Jonathan fue detenido por policías municipales después de que se metió a los patios de una maquiladora.

“Yo ingresé a los patios de la maquiladora brincando varias cercas de malla ciclónica, hasta llegar a donde se encuentran cajas de tráileres. Detrás de mí pude ver que me perseguían agentes municipales, los cuales también ingresaron a los patios de la maquiladora y uno de los guardias les apuntó hacía donde me había ido. Fue cuando pensé que ya había valido, pero aun así seguí tratando de huir por debajo de las cajas de los tráileres, sólo escuchaba que me disparaban pero ningún disparo me lesionó. Motivo por el cual yo me tiré debajo de una de las cajas y ahí me rendí, tirándome al piso”, afirmó. 

Jonathan también expuso que el líder de la célula para la que él trabajaba era liderado por un hombre conocido como “El Negro Valles” quien fue policía municipal. Y finalmente expresó que está arrepentido de su conducta. 

Jonathan G. enfrenta cargos por los delitos de homicidio y homicidio en grado de tentativa, se le impuso la medida cautelar de prisión preventiva.