Estado

Lidera Juárez en embarazo adolescente

Es la segunda ciudad del país con más casos; Paola tiene sólo 14 años de edad y presenta 8 meses de gestación… ella es uno de los miles de casos que se presentan en esta localidad

Mayra Selene González/El Diario
domingo, 16 junio 2019 | 06:50

Ciudad Juárez.- Tiene 14 años pero su rostro es el de una niña. Sus facciones aún no presentan el cambio de la niñez a la adolescencia, ni siquiera se maquilla, sin embargo, en menos de un mes se convertirá en madre.


Paola tiene 8 meses de embarazo. Sus 15 años los cumplirá en agosto cuando ya tenga a su hijo entre los brazos.


El caso de Paola es uno de los miles que se presentan en esta ciudad y en el estado de Chihuahua año con año y que colocan a la entidad en el primer sitio a nivel nacional en embarazos en adolescentes, a Juárez como el primer municipio en el estado en el número de casos, y el segundo municipio a nivel nacional, sólo por debajo de Guanajuato de acuerdo con datos oficiales.


Con una tasa de fecundidad de 77 nacimientos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años de edad, México ocupa el primer lugar de entre los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con este fenómeno. 


En nuestro país, el 23% de los adolescentes inician su vida sexual entre los 12 y los 19 años. De acuerdo con estos datos publicados en la página del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública,  aproximadamente ocurren al año 340 mil nacimientos en mujeres menores de 19 años.


Emma Saldaña Lobera, directora del Instituto Chihuahuense de la Mujer (Ichmujeres), indicó que el estado ocupa el primer lugar nacional en embarazos en adolescentes, según datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (Inegi) con una tasa de 21.4 por cada 100 nacimientos.


En Ciudad Juárez, la Secretaría de Salud atendió durante 2018 un total de 197 nacimientos cuyas madres tienen entre 10 y 14 años de edad y 6 mil 616 en los que las madres tienen entre 15 y 19 años.


Durante el primer trimestre de 2019 se han atendido 58 nacimientos en los que las madres tienen entre 10 y 14 años y 2 mil 159 en los que las pacientes son de entre 15 y 19 años de edad, de acuerdo con datos proporcionados por la Jurisdicción Sanitaria II.




Compañías equivocadas


Paola tiene 14 años y en tres o cuatro semanas tendrá en sus brazos a su hijo, un varón. Vive de manera temporal en la casa hogar Vifac, a la que fue llevada por su madre para que pudiera tener un mejor control de su embarazo y no volviera a usar drogas.


Desde que salió de la primaria no regresó a la escuela, su madre es empleada de una empresa maquiladora, tiene tres hermanos de 22, 20 y 18 años de edad, quienes ya no viven en su casa.


“Mi hermana se la pasaba en la calle, yo estaba sola y pues mejor me iba con mi hermana”, recuerda.


A los 13 años de edad empezó a consumir drogas, motivada por su hermana de 22 años, quien ya era usuaria de la mariguana y de agua celeste.


Narra que al padre de su bebé, de quien dice tiene 18 años de edad, lo conoció a través de Facebook y quedaron de verse cuando ella fue de visita a la casa de su abuela en la colonia Emiliano Zapata.


Se fue con él a su casa y después de ese día ya no lo volvió a ver. Pasaron algunas semanas y a través de una prueba casera supo que estaba embarazada.


“Noel”, el único nombre que sabe del padre de su hijo, dijo que él se iría a Durango cuando lo buscó para informarle de su embarazo.


Luego Paola huyó a la ciudad de Chihuahua junto con una amiga de 22 años de edad; allá fue localizada por las autoridades y canalizada al DIF municipal.


“Al principio yo no quería estar aquí en Vifac pero si no estuviera aquí no hubiera llevado los cuidados del embarazo, no me hubiera atendido; aquí me tomo mis vitaminas, me alimento bien y llevo las consultas, todo va bien”, detalla.


En ese lugar motivan a las embarazadas a realizar un plan de vida para que una vez que sean madres puedan salir adelante con sus hijos. Entre los planes de Paola está realizar la secundaria a través del Instituto Chihuahuense de Educación para los Adultos (Ichea) cuando cumpla sus 15 años, edad requerida para poder cursar en este sistema.


Dice además que en el lugar aprendió a hacer repostería y le ha gustado esa actividad, por lo que de esa manera se ayudará económicamente; su mamá le cuidará a su hijo, al que llamará Jesús Alexis, para que ella pueda trabajar.




Acciones institucionales, aún a la espera de resultados


Marco Pizarro Murguía, jefe del Departamento de la Institucionalización de la Perspectiva de Género, presentó en septiembre el Programa Especial para la Prevención del Embarazo en Adolescentes 2018–2021 que forma parte de un diagnóstico que aborda las causas del embarazo en adolescentes.


En dicho informe resalta que entre las primeras causas están la pobreza, la inseguridad y la violencia, los estereotipos y roles de género y la descoordinación en el abordaje de esta política pública.


Entre las causas directas destaca el abandono escolar, la desinformación en sexualidad y escaso uso de métodos anticonceptivos (70% de las y los adolescentes utiliza un método la primera vez, pero sólo un 40% los utiliza de manera constante), así como el inicio temprano de la vida sexual. 


El 12 de junio a través de la página de Gobierno del Estado se dio a conocer que el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (Gepea) ha integrado conjuntos de prevención para reforzar la atención integral a adolescentes, madres  o embarazadas menores de 15 años, así como intervención en escuelas primarias, secundarias, centros comunitarios y asentamientos, para prevenir y atender la violencia hacia niñas, niños y adolescentes. 


A esta reunión acudieron funcionarios de diferentes instancias estatales y de las diferentes instituciones públicas de salud.


Sin embargo, quienes trabajan directamente con adolescentes embarazadas, consideran que la atención de las autoridades no está enfocada como se debería.


“Yo siento que no se está  haciendo lo suficiente, yo sé que están haciendo ahorita mucho esfuerzo para prevenir el embarazo adolescente pero yo siento que estamos equivocando el camino. Cuánto tiempo hemos trabajado con el uso de anticonceptivos y no han funcionado”, mencionó Blanca Amézaga, directora de Vida y Familia A.C (Vifac), quien recibe adolescentes embarazadas en la casa hogar que administra.


Dijo que en las visitas que Vifac realiza a diferentes escuelas perciben que existe un descontrol en la sexualidad de los jóvenes “porque les estamos dando el permiso con esto de los derechos sexuales y reproductivos de los jóvenes…y no está mal, pero tampoco les decimos que también se pueden esperar, siento que la campaña está bien, a secas”.


Explicó además que en su experiencia en Vifac, la soledad de los menores es la que los está llevando a esa situación.


“Nosotros también brindamos la orientación psicológica y legal para la adopción en caso de que no puedan conservar a sus bebés. Hasta ahorita ni un caso se ha visto de una adolescente que quiera entregar a su niño en adopción, porque ellas sienten que ya van a tener algo para ellas y que ya no van a estar solas”, agregó.


María de Lourdes Morín Ortiz, responsable del Programa de Salud Sexual y Reproductora para Adolescentes de la Secretaría de Salud en el Estado, consideró que esta problemática es grave debido a que se trata de niñas que truncan su educación y que tienen que trabajar para poder mantener a un bebé.


“Muchas veces son adolescentes embarazando a adolescentes y no hay una responsabilidad económica todavía, algunas salen de casa porque los papás no están de acuerdo o no planearon ese embarazo”.


Indicó que el ámbito de salud también es delicado, ya que el cuerpo de una mujer termina de desarrollarse hasta los 23 años y una adolescente de 13 ó 14 corre más riesgo de una muerte materna al momento de estar embarazada.


Esto además de que el bebé puede nacer con la falta de los nutrientes que debería tener ya la madre.


“En algunos casos puede presentarse a la hora del parto un derrame cerebral, una complicación cardiaca, o presentan anemia, entre otras complicaciones”, mencionó.


Los bebés también corren un mayor riesgo de nacer con problemas en el corazón o en los pulmones según indicó.