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'Llegamos en 2019 y seguimos aquí'

Migrantes inscritos en 'Quédate en México' viven en Ciudad Juárez desde hace casi 3 años, en espera de que EU resuelva peticiones de asilo

Pedro Sánchez Briones/Reforma

martes, 28 diciembre 2021 | 14:50

Ciudad Juárez.- Salió Donald Trump de la Presidencia de Estados Unidos y entró Joe Biden; sin embargo, centroamericanos desplazados por la violencia se encuentran varados desde hace dos años y medio en esta ciudad en espera de obtener asilo en ese país. 

Wendy España, José Luis Alvarado y Gloria Acosta se inscribieron, desde su arranque, en los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), conocido como "Quédate en México", sin que hasta ahora haya concluido su solicitud de protección internacional.

Así como ellos, un número indeterminado de migrantes se encuentran en el limbo en esta frontera luego de inscribirse en dicho programa.

En este tiempo, fueron alcanzados no sólo por la incertidumbre, sino por la pandemia de Covid-19 que frenó sus procesos, y aunque esperaban que en 2021 pudieran terminar sus gestiones, ahora sólo desean que el próximo año mejore su situación.

Como parte del inicio de "Quédate en México", en la Administración del ex presidente Trump, los migrantes fueron retornados a la frontera para esperar la resolución de sus casos, esquema que, luego de diversas pausas, se reactivó a principios de diciembre de este año.

"Ya son casi tres años y estamos desesperados", señala Wendy España, quien salió de Guatemala debido a la violencia y vive en un albergue mientras logra reencontrarse con su familia en el vecino país.

"Ha sido bastante triste la situación que hemos vivido acá. Llegamos desde mayo de 2019 y aún seguimos aquí, otros ya se han ido, y nosotros aquí estamos todavía, aquí nació mi niña, en Juárez, mi salud se ha complicado", comenta.

Wendy fue enviada por las autoridades estadounidenses a Ciudad Juárez el 31 de mayo de 2019 y le dieron una cita para audiencia el 18 de octubre del mismo año. La segunda cita fue programada para el 10 de enero de 2020.

Aunque en noviembre pasado un abogado que consiguió su familia le indicó que un juez de El Paso, Texas, había reanudado una nueva audiencia sobre su caso, le informó que no podría cruzar.

"Ha sido una completa violación a los derechos humanos", reprocha Wendy, quien durante su estancia entabló una relación con un nicaragüense y procreó una hija que actualmente tiene más de un año de edad.

La migrante también requiere una operación debido a cálculos biliares, y aunque podría ser intervenida en Estados Unidos, deberá realizarlo en Ciudad Juárez, pero carece de recursos.

Gracias a su pareja, José Luis Alvarado, de 29 años, es como ambos han logrado mantenerse en pie.

Alvarado, originario de Nicaragua, cumplirá también tres años en esta ciudad, tras haber llegado en junio de 2019.

El enfermero de profesión tuvo la primera cita de su solicitud de proceso de asilo en la Corte de El Paso en septiembre de 2019 y la segunda el 2 de diciembre del mismo año.

El 19 de abril de 2020 tendría su audiencia final, pero se la pospusieron.

Desde entonces está a la espera de continuar con su caso, el cual la Agencia para Refugiados de la ONU (ACNUR) lo convirtió en mixto por haber procreado una niña con Wendy.

Pese a ello dijo estar decepcionado de la manera en que ACNUR ha manejado el caso de su familia.

En el albergue también se encuentra la hondureña Gloria Acosta, quien lleva más de dos años esperando poder seguir con su proceso de asilo.

La mujer de 32 años salió de su país también debido a la violencia y llegó hasta esta frontera para pedir protección a EU.

"Me rechazaron el asilo y lo peleé con un abogado, pedí apelación, y en eso se quedó, no sé si me aceptaron la apelación o no me la aceptaron, no sé. Me imagino que no porque estoy aquí, sigo aquí".

La audiencia de apelación fue en de febrero de 2020, pero el recurso no prosperó.

Tras haber salido sola de su país, en mayo de 2019, Gloria se entregó a la Patrulla Fronteriza en el mismo mes.

"Crucé todo México, hasta llegar aquí a Juárez y ahí me entregaron".

La retornaron y la canalizaron a un albergue.

"No sabía que iba a estar tanto tiempo acá. Y aquí es donde he estado más de dos años", señala.

Gloria tuvo dos citas en la Corte, una en octubre de 2019 y otra en enero de 2020.

"Incluso hicieron venir a mi familia de allá de Estados Unidos con testigos, y no les preguntaron nada. Fue así de rápido que me negó el juez el caso", explica.

"Simplemente me dijeron que no, que le diera otra oportunidad a mi país, que iba a estar bien y todo, y aquí sigo en México".

"¿Cómo me voy a ir yo a exponer mi vida allá en Honduras? No puedo".

La mujer lamenta seguir con la incertidumbre sobre su futuro, y espera ser incluida en los casos activos de MPP, porque les dijeron que pertenecían a ese programa.

"Así como se los llevaron a los primeros, nosotros teníamos esperanza que nosotros, según nosotros éramos las primeras porque hay una compañera y yo que fuimos las primeritas que llegamos a este albergue".