Estado

Lloran muerte de Marquito

Una jornada de diversión se convierte en el día más trágico para una familia chihuahuense

Érika González Lozano/El Diario
martes, 25 junio 2019 | 09:20

Delicia.- Al son de “descansa mi amor, descansa campeón”, globos blancos y flores, despidieron a Marco Antonio Bocanegra Hernández, en el panteón de Estación Consuelo. Una gran multitud de personas se dio cita en la comunidad, para acompañar a la familia del pequeño de ocho años.

Ayer a las tres de la tarde el cuerpo de Marquitos fue entregado a su mamá Karla Mariana Bocanegra Hernández y a su hermana de apenas 13 años de edad, quien lo vio con vida por última vez mientras se perdía en las aguas del canal de riego.

Por el estado de descomposición del cuerpo, pocas horas tuvieron para despedirse del pequeño sus familiares, compañeros de escuela, amistades de la familia e incluso desconocidos, que asistieron para dar apoyo moral o económico a sus deudos. Fue velado hasta las siete de la tarde en la funeraria de Estación Consuelo, en donde además se celebró una misa por parte de un seminarista de la Parroquia de la Inmaculada Concepción de Lázaro Cárdenas.

Momentos difíciles vivieron los familiares mientras el cuerpo era trasladado al panteón de la misma comunidad, pues sabían que la hora de despedirse había llegado, el cortejo fúnebre le acompañó en una carroza que contenía una pequeña caja blanca, que no medía más de un metro 60 centímetros.

Marly Tarín Espinoza, maestra de la escuela Primaria 5 de Febrero, donde Marquitos cursaba el tercer grado, expresó que el niño era alguien muy empático con los demás, muy amistoso, que igual se juntaba con niñas y con niños. Sus compañeros asistieron al funeral para pasar lista por última vez, además de llevar globos blancos para despedirse de él.

“Les voy a agradecer toda la vida el haberme regresado a mi hijo”, dijo la mamá de Marquitos a la familia integrada por Amanda Isabel Rodríguez Mendoza, quien Junto a su esposo Jesús Cardona y su hijo Édgar Alexis Balderrama de 15 años de edad, salieron a recorrer el canal en motocicleta y encontraron al pequeño a 25 kilómetros de distancia de donde cayó.

Agradecieron el apoyo de la comunidad, de las unidades de riego que permitieron disminuir la corriente a pesar de estar regando cultivos, Bomberos, Protección Civil y muchas personas que sin conocer a Marquitos se unieron a la búsqueda, como el caso de la familia que encontró el cuerpo.

Casi un centenar de personas se dio cita para dar el último adiós al estudiante de tercer grado de primaria, el funeral terminó casi a las ocho de la noche porque comenzó a obscurecer y hasta entonces las personas se retiraron, mientras el servicio funerario concluía los trabajos para cubrir la última morada de Marquitos.