Estado

Mal diagnóstico agrava su salud

Padres de Juliana, quien es invidente, buscan apoyo económico para atenderla

Tomada de internet

Luis Carlos Cano
El Diario de Juárez

lunes, 09 noviembre 2020 | 15:30

Un mal diagnóstico por un dolor de cabeza derivó en que la salud de Juliana se agravara, y con ello empeoró la situación económica de la familia, pues ahora sus padres dejaron de trabajar para cuidarla a ella y a su niña, pero mientras regresan a su empleo no tienen lo suficiente para subsistir, por eso piden el apoyo de la comunidad juarense.

“Sabemos que la situación es difícil para todos, pero mucho agradeceremos lo que la gente nos pueda ayudar para salir de este bache en que desafortunadamente estamos, pues tanto yo como mi esposo, dejamos de trabajar para poder cuidar a mi hija enferma y a mi nieta”, dice Guadalupe Ramos, mamá de Juliana.

Juliana es parte de los usuarios del Centro de Estudios para Invidentes (Ceiac), institución que atiende a personas con discapacidad visual y de baja visión, y como muchos niños y jóvenes que asisten a este lugar, se ha esforzado por salir adelante y cumplir uno de los objetivos que ahí les ensenan, aprender a valerse por sí mismos.

Ella tiene 21 años de edad y nació con glaucoma congénito, pero nunca tuvo problemas de salud y se desempeñaba en sus actividades cotidianas como cualquier otra persona, comenta su mamá, Guadalupe Ramos.

Sin embargo, recientemente empezó a sentir dolor de cabeza, que cada vez era con más frecuencia, además de que en algunas ocasiones tuvo vértigo y vómitos, por lo que su madre la llevó con un médico de los que atienden en las farmacias.

En tres ocasiones acudió a consulta en tres sitios distintos, pero fue en el último en donde le aplicaron un medicamento que complicó el problema de salud que ya traía y se sintió peor, además de que llegó a convulsionar y perdió la vista totalmente, dice la señora Ramos.

“Fue cuando decidimos acudir a consulta en el Seguro Social, en donde le tomaron una tomografía y detectaron que tenía hidrocefalia, por lo que la operaron y le colocaran una válvula en el cerebro”, explicó.

La mamá de Juliana comenta que su hija evoluciona bien de la cirugía y se está recuperando, pero con el propósito de cuidarla ha dejado de trabajar, lo que también hizo su esposo, ya que le ayuda a cuidar a la nieta, de tres años de edad, hija de Juliana.

Lupita, como la conocen, trabaja en una escuela y en dos casas haciendo la limpieza, pero ahora no puede hacerlo por la pandemia de Covid-19, además de tener que estar en casa para cuidar a su hija.

“Es por eso que pedimos la ayuda de la gente, para tener con qué vivir mientras salimos de esta situación difícil, ya que en cuanto mi hija se recupere saldré a trabajar y también mi esposo”, dice la mujer.

“No pedimos mucho, lo que sea nos ayuda, conforme a las posibilidades que tenga la gente, lo que les dicte su corazón”, expresó.

La señora Ramos comenta que los interesados en ayudarle pueden llamarle al teléfono (656) 643-64-31.

Para ayudar comuníquese al teléfono (656) 643-64-31

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