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Cobertura especial

Máxima espera fue de 75 minutos

El puente Zaragoza-Ysleta fue el que se saturó durante la medianoche

Carlos Sánchez / El Diario de Juárez / Poca afluencia vehicular en el cruce Santa Fe

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

martes, 09 noviembre 2021 | 05:00

Ciudad Juárez.— Lejos de las horas de espera que se preveían en los cruces internacionales, la frontera de Estados Unidos con México se mantuvo ayer con un escaso flujo en sus líneas de vehículos y peatones en Ciudad Juárez.

De acuerdo con la información oficial publicada por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los Estados Unidos (CBP),  ayer en los puentes Córdova-De las Américas, Paso del Norte-Santa Fe y Jerónimo-Santa Teresa, el tiempo máximo en las líneas de vehículos se registró a las 6:00 de la mañana, con 40 minutos; en el puente Zaragoza-Ysleta fue de 75 minutos durante la medianoche, y en el de Fabens, Tornillo, fue de 25 minutos a las 6:00 de la mañana.

En las líneas para peatones, tanto en el puente de la avenida Juárez como en el Zaragoza, a las 6:00 de la mañana y a medianoche se registró 45 y 50 minutos, respectivamente. 

El resto del día mantuvo un bajo flujo de viajeros, con visa de turista y certificado de vacunación contra el Covid-19. Quienes arribaron hasta los puentes internacionales de Ciudad Juárez lo hicieron para reencontrarse con sus familiares, ir de compras a El Paso o adquirir los productos que compraban en Estados Unidos para vender en México antes de la pandemia por Covid-19. 

María García, de 50 años de edad, cruzó ayer por el puente internacional Paso del Norte-Santa Fe con sus dos hijas y su nieto para comprar artículos a las tiendas de El Paso, luego de que las restricciones de los puentes debido a la pandemia afectaron principalmente su negocio, que tuvo que cambiar por la venta de artículos usados, comentó. 

Con su certificado de vacunación y su visa láser en la mano, la señora Angelina Arzola, de 70 años, aseguró también estar muy feliz de poder retomar su vida binacional y acudir a El Paso en busca de productos más baratos, además de poder reencontrarse con sus familiares que viven en Estados Unidos. 

“Voy a comprar y a despertar de este sueño tan horrible que fue la pandemia, y volver a la ciudad fronteriza hermana. En un momento dado sentí lo que creo yo que sentían en el muro de Berlín, tengo una hermana en El Paso, y era muy complicado vernos”, relató. 

Tanto García como Arzola se dijeron sorprendidas de haber encontrado el cruce internacional sin filas, pues ambas esperaban permanecer horas en los límites entre ambos países para poder llegar a la vecina ciudad; sin embargo, sólo tuvieron que subir el puente ubicado sobre el río Bravo y mostrar sus documentos a los agentes de CBP. 

Jesús Parra, de 68 años de edad, llegó durante los primeros minutos del lunes desde Nuevo Casas Grandes y, aunque pensaba que encontraría largas filas, cruzó inmediatamente para reencontrarse con su familia en Nuevo México.

“El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) está dando un paso fundamental para reanudar los viajes normales”, dijo ayer el secretario Alejandro N. Mayorkas. 

“Los viajeros que están completamente vacunados contra Covid-19 y tienen la documentación apropiada ahora pueden ingresar a los Estados Unidos a través de nuestros cruces fronterizos terrestres y de ferry por razones no esenciales, como visitar amigos y familiares y participar en el turismo. El DHS continúa trabajando en estrecha colaboración con nuestros socios internacionales y expertos nacionales en salud pública para reanudar los viajes de manera sostenible, y al mismo tiempo proteger nuestras comunidades y la seguridad económica”, agregó el funcionario federal. 

Mayorkas aseguró que el Gobierno estadounidense está trabajando para evitar largas filas en los puntos de destino terrestres y en las terminales de ferry a medida que se reanuda el viaje normal. No obstante, se esperan largas filas en los primeros días después de la demanda reprimida y CBP ajustará los recursos según sea necesario, mientras continúa facilitando el comercio y los viajes legales y protegiendo nuestra seguridad nacional. 

“Se recomienda a los viajeros que esperen tiempos de espera más largos de lo normal, que se familiaricen con las nuevas pautas y que tengan lista la documentación adecuada durante una inspección fronteriza”, pidió. 

La autoridad estadounidense reportó que en la garita de San Ysidro, en la frontera con Tijuana, a las 2:00 de la tarde el tiempo de espera era de 85 minutos; en el cruce de Tecate el tiempo máximo fue de 90 minutos a las 10:00 de la mañana; en la garita de San Luis a las 3:00 de la tarde era de 180 minutos; en Roma, Texas, a las 6:00 de la mañana se alcanzó la máxima de 25 minutos, y en Río Grande a las 7:00 de la mañana se registró el tiempo máximo de 20 minutos.

En el puente internacional Progreso, a las 6:00 de la mañana, el tiempo de espera fue de 45 minutos; en la garita de Donna, Texas, a las 6:00 y a las 7:00 de la mañana se registraron 120 minutos; en Presidio, a las 10:00 y a las 4:00 de la tarde, el tiempo fue de 30 minutos; en Brownsville, el pico máximo fue a las 8:00 de la mañana, con 105 minutos; y en Calexico, de 120 minutos.