Estado

Migrantes viven crisis psicológicas

Pandemia, cierre de frontera y reprogramación de audiencias causan estragos emocionales en indocumentados

Cortesía / Un extranjero es atendido en una de las oficinas del albergue

Hérika Martínez Prado/El Diario de Juárez

miércoles, 28 octubre 2020 | 14:20

La migración actualmente “es una condición de riesgo muy grande en todo el territorio mexicano, desde que ingresan por el sur se enfrentan a un muro enorme, y luego todo el trayecto por todo el territorio mexicano, que en la frontera norte adquiere un matiz todavía más delicado”, destacó ayer el obispo de Ciudad Juárez, José Guadalupe Torres Campos, en el Encuentro Nacional para Centros de Atención a Migrantes.

El coordinador de la Dimensión Episcopal de Pastoral de Movilidad Humana en México, recordó también la gran cantidad de migrantes mexicanos que llegan hasta la frontera norte, así como los que son deportados de Estados Unidos en medio de la pandemia de Covid-19.

En el encuentro nacional se destacó además a los miles de migrantes que se quedaron varados en Ciudad Juárez debido a las políticas migratorias de México y Estados Unidos.

Ivonne López de Lara, coordinadora del Centro de Derechos Humanos de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez, participó en la ponencia Memoria Histórica de las Caravanas Migrantes en 2018 y 2019, donde narró cómo la pandemia por Covid-19, el cierre de la frontera de Estados Unidos y la reprogramación de las audiencias de solicitud de asilo político en las Cortes de El Paso se convirtieron en una crisis psicológica para los migrantes.

Los migrantes que se quedaron en esta frontera tuvieron que decidir qué hacer, ante la falta de oportunidades de empleo debido al alto riesgo de contagio en la ciudad, por lo que cientos decidieron intentar cruzar la frontera por su cuenta, arriesgando su vida, destacó.

“La intención del migrante no es quedarse aquí en Juárez, es poder cruzar a Estados Unidos”, por lo que el cierre de la frontera les provocó problemas emocionales y psicológicos a muchos de ellos. 

Explicó que ante el inicio de la pandemia a quienes se encontraban albergados en la Casa del Migrante se les aisló, por lo que tampoco pudieron ir a trabajar, con el fin de prevenir la propagación del virus.

“Es lastimoso tocar este tema, pero no tenemos el apoyo del Gobierno como se debería de tener. Pero muchas de las parroquias se han abierto con la necesidad de atender a nuestros hermanos migrantes. Y tenemos los filtros para poder atender a los migrantes en primera instancia; llegan a un filtro donde pueden permanecer 14 días de aislamiento para poder checarlo, evaluarlo –en su salud- y luego trasladarlo a los albergues que se han tenido que abrir por necesidad”, informó.

La trabajadora social del albergue que hasta ayer contaba con 198 migrantes, subrayó que actualmente existen 19 albergues de la sociedad civil e iglesias para atender migrantes en Ciudad Juárez.

Ante la contingencia de salud por el nuevo coronavirus, en el albergue católico se dividieron a los migrantes en los dormitorios, en los horarios de comidas, en la escuelita que se abrió para los menores y en los talleres de psicología, para evitar aglomeraciones.