Mintió Corral sobre asesinos de Peñaflores

No coinciden los cotejos entre armas aseguradas a detenidos y casquillos del crimen

De la Redacción/El Diario
jueves, 14 marzo 2019 | 05:47

Chihuahua.- El gobernador Javier Corral mintió sobre la detención de los asesinos del director de la Policía Municipal de Cuauhtémoc, Efrén Peñaflores y su escolta Alejandro López, pues a 15 días del crimen los detenidos no han sido acusados de homicidio, debido a que no coinciden los estudios periciales de las armas utilizadas para matarlos y las que tenían en su poder los supuestos responsables.

Poco más de 24 horas después del doble homicidio registrado el pasado 26 de febrero, Corral Jurado aseguró que se había logrado la detención de los presuntos responsables, pero éstos fueron presentados hasta después de tres días a un juez de control, ante el cual sólo se les acusó de narcomenudeo.

Respaldado por el fiscal general, César Augusto Peniche, y el comisionado estatal de Seguridad, Óscar Alberto Aparicio, Corral dio a conocer la detención sin muchos detalles, pero reveló que eran de Durango y que en el domicilio donde fueron capturados se habían encontrado las armas que habían utilizado para agredir a Peñaflores y López.

Horas después del anuncio de Corral, el alcalde de Cuauhtémoc, Carlos Tena Nevárez, agradeció al gobernador su atención al caso y reconoció el trabajo de las autoridades. Más tarde, el día 27 de febrero, las versiones de la Fiscalía General del Estado (FGE), y de la Comisión Estatal de Seguridad reforzaron la información vertida por el gobernador Corral, cuando se dio a conocer el domicilio en Campo Bello donde fueron capturados y se filtró el dato de que eran del grupo criminal de "La Línea".

Pero los detenidos no fueron presentados de forma inmediata ante el juez y cuando fueron llevados, entre el viernes 1 y el sábado 2 de marzo, en dos audiencias separadas porque uno de los detenidos es menor de edad, sólo se les imputó el delito de narcomenudeo.

El delito de homicidio no se les ha formulado hasta la fecha debido a que los estudios periciales o cotejos entre las armas de fuego aseguradas a los tres detenidos y los casquillos que fueron levantados en la escena del crimen del director Peñaflores y su escolta Alejandro López, no coincidieron, de acuerdo con fuentes de la propia FGE. Tras el homicidio y un análisis y revisión a los vídeos de cámaras de seguridad, los investigadores llegaron hasta una casa de seguridad ubicada en calle Campo Cañaveral número 5017 en la colonia Campo Bello.

Tres sujetos fueron detenidos en ese lugar y tenían en su poder las armas de fuego. Los sujetos habían cortado dos de cuatro fusiles de asalto AR15 calibre .223, también tenían una pistola 9 mm.

Los casquillos asegurados en la escena de Peñaflores, coinciden con los calibres de las armas mencionadas para el doble homicidio, pero no hay un resultado de balística que indique que corresponden esas armas con las utilizadas, dado que cada una deja una huella identificable y esta no ha sido correspondiente con el material balístico encontrado.

Únicamente dos armas fueron cortadas y el percutor destrozado, pero se habla de por lo menos 30 piezas que deben juntarse para formar los fusiles.

Tres hermanos, un menor de edad, Miguel Ángel y Manuel Iván R.V., de 22 y 23 años, fueron presentados ante un juez por la posesión de armas de fuego y droga.

Ya pasaron 15 días del doble asesinato, se les vinculó a proceso por delitos del fuero federal, pero hasta el momento el Ministerio Público no los ha puesto a disposición de un juez por los homicidios, debido a que no ha terminado de integrar la carpeta con datos de prueba suficientes, añadió la fuente.


PIFIAS QUE SE REPITEN

El mismo caso ocurre con ocho detenidos, a quienes se les relaciona con el homicidio del comandante Gregorio Martínez.

El 27 de noviembre del 2018 en la colonia Granjas, agentes de la unidad de narcomenudeo y de homicidios, realizaron una orden de cateo y detuvieron a 8 personas tras un enfrentamiento, y sobre el caso, el fiscal general, César Augusto Peniche, aseguró que fue parte de la investigación que se realiza por el asesinato del comandante de la CES, Gregorio Martínez, que siguieron la pista al grupo armado hasta que los ubicaron en el lugar donde sucedió la balacera.

Los detenidos, identificados como Abel Arturo R.R., Ángel Magdaleno S.N., Manuel D.A., José Alonso B.P., Luis Fernando S.P., Marco Antonio G. G., Joselyn G.M. y Gladis P.M., fueron puestos a disposición del Ministerio Público por el delito de homicidio en grado de tentativa, relacionado con la agresión a los ministeriales, y se encuentran bajo proceso penal, pero no se les ha acreditado la responsabilidad en el ataque al jefe de Policía.

El comisionado de la CES, Óscar Alberto Aparicio, en un entrevista coincidió con el fiscal, y dijo que el grupo delictivo llegó a Chihuahua con la orden de matar al comandante “Goyo”.

Tenían cuatro armas largas calibre .223mm, dos pistolas, una 9mm y otra .40mm, que fueron cotejadas con evidencia balística de la escena del asesinato del comandante, pero después de haber pasado casi 4 meses, no se confirma correspondencia.

Hay 12 presuntos responsables, todos integrantes de “La Línea”, según lo que dieron a conocer la FGE y CES, pero siguen sin ser llevados a una audiencia para formularles imputación por los homicidios de dichos funcionarios.

En poco más de 24 horas la AEI y la Fiscalía de Distrito Zona Centro, dieron un extraordinario resultado, por lo cual agradeció a todas las corporaciones y los elementos, su participación para enfrentar de manera inmediata el desafío a las instituciones, que representó el atentado en el que también falleció un acompañante del servidor público.