Estado

Monterde, con antecedentes de violencia

En ese punto vivía Cruz Soto Caraveo

Salud Ochoa/ El Diario

miércoles, 30 diciembre 2020 | 06:11

Chihuahua—La comunidad serrana de Monterde, ubicada en el municipio de Guazapares a 391 kilómetros de la ciudad de Chihuahua, tiene antecedentes de la presencia del crimen organizado como causante principal del desplazamiento forzado de personas.

En ese punto, donde se ubica el rancho al que presuntamente habrían llevado a Javier Muñoz Pérez, Juan Antonio Martínez Parra y Rubén Flores Cisneros, vivía Cruz Soto Caraveo, quien huyó de Monterde una noche del año 2015 debido al secuestro, despojo y amenazas de muerte de las que fue objeto él y su familia.

En enero de 2018, El Diario entrevistó a Cruz y narró que en el 2015 tuvo que huir de noche junto con su familia prácticamente con lo que llevaban puesto, ya que las únicas opciones que tenían era marcharse o morir.

Cruz narró en su momento que era propietario de un rancho en el que cultivaba manzana, pero un día, miembros del crimen organizado llegaron y le dijeron que les rentara el lugar para sembrar droga. Él se negó, pero los criminales le indicaron que tendría que irse porque de lo contrario lo matarían. Dijo que la presencia del crimen organizado en su comunidad tomó más fuerza en el 2015 y en 2018 seguía vigente, al igual que ocurría un año y medio después cuando Cruz desapareció.

“Se metió la violencia allí y sigue. Me quitaron el rancho para llenarlo de droga. Se comieron las gallinas, los marranos, la huerta está desapareciendo. Estos personajes cometen abusos libremente porque tienen poder para todo”, dijo.

El 13 de octubre de 2019, mientras buscaba recuperar lo perdido y volver a Monterde, fue levantado por un grupo de hombres armados en un camino que conduce de Témoris a Los Llanos. Cinco días después fue localizado sin vida.

A pesar de ser una comunidad con menos de cien habitantes, Monterde se coloca como un punto rojo en el mapa criminal de Chihuahua, mismo en el que estarían los jóvenes zacatecanos que siguen en calidad de desaparecidos.

Hay 394 desaparecidos 

desde 2018

Javier Muñoz Pérez, Juan Antonio Martínez Parra y Rubén Flores Cisneros forman parte de las 394 personas desaparecidas en Chihuahua (y que continúan con ese estatus) durante el lapso comprendido del 1 de diciembre de 2018 al 30 de septiembre de 2020. De igual manera, son un segmento de la estadística de más de 3 mil personas reportadas como desaparecidas en la entidad, según datos de la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNBP), dependencia que establece también que Chihuahua se encuentra entre los diez estados que aportan el 77 por ciento de las desapariciones en el país. El resto de la lista la conforman el Estado de México, Jalisco, Nuevo León, Michoacán, Puebla, Tamaulipas, Veracruz, Sinaloa y la Ciudad de México.

La desaparición de los jóvenes ocurrió en la región serrana de Chihuahua, entidad que según el informe 2020 de Índice de “Paz México”, ocupa el 4º lugar entre los estados menos pacíficos del territorio nacional y tiene además una tasa de homicidios superior a 49 muertes por cada 100 mil habitantes, cifra que se considera extrema. 

Durante los últimos 5 años Chihuahua también ha sido parte de las entidades con mayor deterioro en el tema de la paz con tasas homicidas cada vez más altas y una calificación de 3.97 que lo ubica en el lugar 29 a nivel nacional. Pero además, ha visto un deterioro en su calificación general año con año desde 2015, debido a lo cual descendió cuatro sitios para ubicarse como el cuarto estado menos pacífico en 2019. El retroceso de Chihuahua en el nivel de paz se explica por el incremento de su calificación en crímenes de la delincuencia organizada, que subió 47%. El estado registró aumentos considerables en las tasas de secuestro y trata de personas, y de delitos de narcomenudeo, de 165% y 153%, respectivamente.

Se cree que la violencia resurgió en Chihuahua a raíz de la presencia de grupos narcotraficantes como Los Zetas, el Cártel de Sinaloa y La Línea, una facción del Cártel de Juárez instalada en el estado. La violencia con armas de fuego se ha intensificado en el estado. En 2019, cerca de 69.6% de los homicidios se cometieron con estas armas, lo que representa un incremento de 15.9%, en comparación con el año anterior. El incremento de la tasa de asalto con arma de fuego fue de 7.5%.(Salud Ochoa)

sochoa@diarioch.com.mx