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Mueren humedales en el país

Chihuahua, entre los más afectados

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Salud Ochoa/El Diario

lunes, 27 diciembre 2021 | 18:00

Chihuahua es uno de los estados con la mayor tasa de desaparición de humedales en el país y en consecuencia, con la pérdida de los servicios ambientales que estos prestan. Según datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas -CONANP- en la última década, el territorio nacional ha tenido una pérdida mayor al 60 por ciento en lo que respecta a estos sitios afectando principalmente a entidades norteñas como Coahuila, Nuevo León y Chihuahua.

Datos de esa dependencia refieren que ya desde 2011 se estimaban pérdidas cuantiosas de humedales, acumuladas a lo largo de 30 a 40 años.

“En una investigación publicada en el año 2011, se estimó que el 62 por ciento de los humedales del país se han perdido, siendo Chihuahua, Coahuila y Nuevo León, los estados con las mayores tasas de desaparición estimada de humedales en el país. Esto equivale a casi 10 millones de hectáreas de humedales perdidas en un periodo de 30 a 40 años”, señaló la CONANP.

La dependencia explicó que estos ecosistemas se enfrentan a una gran variedad de factores de presión que generan cambios en sus características ecológicas, a pesar de la importancia económica, ecológica y cultural de los humedales, así como de los servicios ambientales que proveen a la sociedad, 

Humedales en Chihuahua alojan especies únicas y en peligro de extinción

Algunos de los humedales de Chihuahua, reconocidos internacionalmente, alojan diversas especies únicas y que se encuentran -según los expertos- en peligro de extinción como es el caso del pez Guayacón o el cachorrito de Julimes.

Dichos humedales son la Laguna de Babícora, los manantiales geotermales de Julimes, el “vado de Meoqui” en el río San Pedro, humedales de Guachochi y Laguna Juanota en Balleza, entre otros.

De estos, los manantiales geotermales son de gran relevancia debido a las especies que alberga, como es el cachorrito, la cochinilla, el pez Guayacón y el caracol de Julimes, este último un molusco de apenas 3 milímetros de longitud que habita el fondo de los cuerpos de agua y se había considerado extinto desde el 2001, pero fue redescubierto justamente en esta zona de Chihuahua.

En el caso del “cachorrito” es el pez que soporta las temperaturas más altas en el mundo, su cabeza grande le permite aprovechar los bajos niveles de oxígeno del agua y se encuentra en peligro de extinción. La cochinilla es un crustáceo isópodo acuático y también está en peligro de extinción. 

En cuanto al pez Guayacón, es una especie todavía no descrita que habita solo en el manantial denominado “El Pandeño”, se alimenta de pequeños invertebrados y algas. En ese mismo punto es posible encontrar cianobacterias o algas verde-azules, organismos primitivos productores de oxígeno.

Pero ¿Qué es un humedal?

De acuerdo con la descripción de la CONANP, los humedales son zonas en donde el agua es el principal factor que controla el ambiente, así como la vegetación y la fauna asociada. En general, tienen suelos inundados o saturados de agua, aunque hay casos donde en temporadas del año o a lo largo de varios años, pueden estar secos por la falta de lluvia o porque han sido modificados por la actividad humana.

La Ley de Aguas Nacionales define a los humedales como zonas de transición entre los sistemas acuáticos y terrestres que constituyen áreas de inundación temporal o permanente, sujetas o no a la influencia de mareas, como pantanos, ciénegas y marismas, cuyos límites los constituyen el tipo de vegetación hidrófila de presencia permanente o estacional, las áreas en donde el suelo es predominantemente hídrico; y las áreas lacustres o de suelos permanentemente húmedos por la descarga natural de acuíferos.

Por otra parte, la Convención Ramsar hace uso de una definición más amplia ya que además de considerar a pantanos, marismas, lagos, ríos, turberas, oasis, estuarios y deltas, también considera sitios artificiales como embalses y salinas y zonas marinas próximas a las costas cuya profundidad en marea baja no exceda los seis metros, los cuales pueden incluir a manglares y arrecifes de coral.

Identificar un humedal no es sencillo, pues entre ellos, difiere el grado inundación y su temporalidad, la salinidad, los flujos de nutrientes, las fuentes de agua, los ecosistemas en los que se ubican, así como la flora y fauna que se desarrolla en ellos.

En general, se puede diferenciar a los humedales entre continentales y costero-marinos, e incluso considerar que hay continentales de origen artificial. Esta gran diversidad de humedales, está relacionada con los diferentes orígenes del agua que los caracteriza: se estima que en México existe una red hidrográfica de 633 mil kilómetros de longitud, 70 lagos que suman 3,700 km² (casi el equivalente a la superficie del Estado de Tlaxcala), entre 7,000 y 8,000 cenotes, 4,462 presas o bordos de almacenamiento de agua, 653 acuíferos, casi 200 oasis y más de 11,000 km de litoral en dos océanos.

Estos sitios ofrecen importantes beneficios y servicios como el abastecimiento de agua, regulación del clima y protección contra las inundaciones, entre otros. También son áreas críticas de biodiversidad, albergando un gran número de especies amenazadas, y desempeñan un papel importante en la economía regional a través de actividades productivas, la pesca y el turismo. Estos son los servicios ambientales (conocidos como servicios ecosistémicos por los especialistas) y representan el conjunto de condiciones y procesos naturales que, de manera natural, suministran los ecosistemas, y que la sociedad puede utilizar para su beneficio.