Estado

Narco convierte comunidades en pueblos fantasmas

Homicidios y levantones provocan desplazamientos

De la Redacción/El Diario
jueves, 12 septiembre 2019 | 09:49
Tomada de Internet | Foto ilustrativa

Chihuahua.- Al menos 60 homicidios dolosos y constantes enfrentamientos que se han llegado a prolongar por varias horas, se han registrado en lo que va del año en los municipios de Madera, Guadalupe y Calvo y Uruachi, sitios cuyas comunidades han sido abandonadas por la población ante el temor de ser víctimas de algún delito, según cifras publicadas en el Secretariado Ejecutivo de Seguridad Pública.

La titular del Registro Estatal de Víctimas de la Comisión Ejecutiva de Atención Víctimas del Estado, Concepción Cruz, reconoció que aunque se brinda atención, se encuentran rebasados ante las solicitudes de los líderes indígenas que piden ayuda. “No tenemos ni la infraestructura, ni el personal, pero poco a poco se han diseñado estrategias de atención comunitaria que han iniciado a dar resultados”.

Así mismo, el propio fiscal general César Augusto Peniche Espejel reconoció que esta problemática se ha presentado en algunas comunidades de Guadalupe y Calvo y Madera, aunque mencionó que el Ejército Mexicano estableció un puesto de revisión en un municipio del sur de la entidad, y esto ha permitido que la población regrese poco a poco.

De acuerdo con reporte periodísticos, más de 300 personas llegaron a Parral de la comunidad de Atascaderos del municipio de Guadalupe y Calvo, de donde huyeron de la violencia provocada por cárteles del narcotráfico, esto hace apenas unos meses.

En otro caso, en un video que se difundió en varios medios el 14 de abril del presente año, se observa a integrantes de una familia a bordo de varios vehículos abandonando dicha localidad por temor al crimen organizado, y se escucha la voz de una mujer que pide orar por ellos para que pudieran llegar con bien a su nuevo destino.

Estos municipios han estado bajo constante asedio de la delincuencia organizada que se disputa el control del trasiego de la droga y se apoderan de las tierras de cultivo y el poco ganado que los pobladores de estas comunidades poseen.

En Madera, son al menos 20 homicidios violentos los que se han registrado en el año y destacan hechos como el enfrentamiento en Las Varas ocurrido el 12 de agosto que dejó un saldo de seis personas sin vida; así mismo, tres mujeres fueron encontradas sin vida y degolladas justo a la entrada de la cabecera municipal, y el pasado fin de semana se realizó el hallazgo de dos cuerpos desmembrados.

En Guadalupe y Calvo, durante los primeros siete mes del año, se reportaron 35 asesinatos dolosos y enfrentamientos constantes en Atascaderos, Baborigame y Coloradas de la Virgen, entre otras comunidades.

En el Caso de El Manzano, municipio de Uruachi, más de 100 personas fueron desplazados por la violencia tras un enfrentamiento que se dice duró más de un día, en el que grupos rivales querían quedarse con sus propiedades, con las mejores tierras y con el agua para el cultivo de drogas.

Los integrantes de esta comunidad, que tiene medidas cautelares, han sido apoyados con vivienda, trabajo, servicios y alimentos, situación que ha generado un gasto importante para Gobierno estatal y federal.