Estado

Negaron Corral y Pavlovich apoyo a los LeBaron

Necesitamos ayuda de Estados Unidos para que se aclaren los hechos: activista

Heriberto Barrientos / El Diario
jueves, 07 noviembre 2019 | 13:07

Chihuahua.- El activista Julián LeBaron recriminó ayer la falta de actuación de los gobiernos de Chihuahua y Sonora, gobernados por Javier Corral Jurado y Claudia Pavlovich, respectivamente, en la masacre de su familia ocurrida el pasado lunes en una brecha de Janos a “La Mora”, en el municipio de Bavispe.

En entrevista concedida este miércoles a El Diario, el líder mormón denunció que cuando supieron la tragedia, de inmediato pidieron auxilio y apoyo al gobierno de Chihuahua y al de Sonora respectivamente, pero la ayuda nunca llegó de ninguna de las dos entidades.

“Nosotros les pedimos apoyo cuando aconteció todo esto, les pedimos que mandaran protección, que mandaran ayuda pues estaban unos niños desaparecidos en ese momento y nunca llegaron, tampoco de Sonora”, cuestionó.

 Es lamentable lo que paso –agregó-, fuimos nosotros las familias LeBaron quienes encontramos primero los cuerpos y pedimos la ayuda de toda las formas posibles, quienes únicamente nos apoyaron fueron la Policía Federal de la colonia LeBaron, que mandó el comisario Teófilo Gutiérrez y algunos policías federales de caminos y soldados del 35 batallón de infantería.

Julián LeBaron cuestionó las declaraciones que hizo el fiscal General del Estado, César Augusto Peniche Espejel el pasado martes a medios de comunicación nacionales, quien atribuyó la autoría del ataque al grupo delictivo identificado como “Los Jaguares” que opera en esa zona.

Empero, el general Homero Mendoza, jefe del Estado Mayor de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) anunció ayer que la masacre de los nueve miembros de la familia LeBaron y Langford, habría sido perpetrada por el grupo delictivo “La Línea”, por la disputa de quitar el control a la banda de “Los Salazar”, con quienes la madrugada de ese mismo lunes sostuvieron un enfrentamiento en la ciudad de Agua Prieta.

“Este es el tipo de cosas que nosotros no vamos a soportar, y sí necesitamos ayuda de Estados Unidos para que se aclaren los hechos, queremos saber exactamente quién fue y por qué”, reiteró.

Julián LeBaron envió un mensaje a través de El Diario a la sociedad chihuahuense explicando lo sucedido.

“Yo creo que esto fue una agresión a las familias de todo México y creo que tenemos que unir voluntades desde la sociedad civil para ver cómo vamos a enfrentar el problema del crimen y la delincuencia”.

Sobre el fenómeno de violencia que se ha recrudecido esta semana en la entidad con decenas de personas asesinadas en las ciudades de Juárez, Chihuahua y San Juanito, entre otras, añadió, “yo creo que va ser largo, pero es imposible lograr la paz y la seguridad sin la participación de millones de personas, y la única participación de los ciudadanos no puede seguir siendo ir a hincarnos a la esclavitud de las elecciones cada seis años y no tener alguna voz después de esto”.

Cuando se le preguntó si quería enviar un mensaje al gobernador Javier Corral, el activista Julián LeBaron dijo, “la verdad no tengo nada que decir”.

El ataque a los 17 integrantes de estas familias mormonas de la comunidad LeBaron, entre ellos 13 niños y tres mujeres adultas quienes eran las madres de los pequeños se registró entre las 09:30 y 10:30 horas en la brecha que conduce de “La Mora”, en Sonora, a la localidad de “Pancho” Villa en Chihuahua.

En el primer vehículo que fue encontrado en llamas murieron; Rhonita María Miller de 30 años y sus hijos Howard Jacob Miller de 12 años, Krystal Bellaine Miller de 10 años así como los gemelitos Titus Alvin Miller y Tiana Gricel Miller ambos de ocho meses de nacidos.

A 18 kilómetros de distancia en el camino rumbo al estado de Chihuahua fueron encontrados sin vida Dawna Ray Langford de 43 años y sus hijos Trevor Harvey Langford de 11 años y Rogan Jay Langford de dos años.

Poco más adelante quedó la novena víctima mortal, Christina Marie Langford Johnson de 30 años, quien bajó de su camioneta y alcanzó a esconder a su bebe de siete meses de nacido en el piso del vehículo.

El resto de los niños sobrevieron escondiéndose de los asesinos, entre el camino. (Heriberto Barrientos / El Diario)

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