Estado

Niños en el encierro, presas de la ansiedad

El confinamiento obligado y otros factores están cobrando factura a la salud mental de los menores

El Diario

Esteban Villalobos/ El Diario

lunes, 02 noviembre 2020 | 19:50

Hidalgo del Parral.- Debido a la falta de convivencia y el largo encierro, la falta de juegos en el exterior y otras actividades, el Covid 19 empieza a cobrar factura entre los menores de edad, que presentan marcados cambios en su estado de ánimo.

De acuerdo con la sicóloga Rocío Covarrubias, la presencia de rabietas con mayor intensidad, baja tolerancia a la frustración, enojo e incluso la agresión, son algunas de las manifestaciones de ansiedad que están presentado los menores.

Además, dijo, manifiestan alteraciones en la alimentación y el sueño, pues los pequeños han permanecido lejos de una rutina ya establecida, como lo era asistir a clases, los juegos y convivencias con sus amigos, maestros y otros integrantes de la familia.

“Pasaron de tener un orden y organización en sus días, donde se levantaban a cierta hora, iban a clases, regresaban a casa y comían; realizaban sus deberes y en algunos casos también asistían a clases extra, como la práctica de algún deporte, todo con horarios específicos”, expresó.

Destacó que tanto niños como adolescentes asistían a la escuela de forma presencial. Ver a sus maestros y amigos, así como intercambiar información, jugar y relacionarse, entre otros aspectos, permiten un mayor y mejor logro de sus aprendizajes y les da la oportunidad de regular su conducta; sin embargo, todo está totalmente relacionado con el contexto familiar y la manera en que los adultos estén manejando el confinamiento.

“El coronavirus es inevitable que afecte en cierta medida a los niños, pero el que tenga o no un mayor impacto dependerá de la información que los padres de familia compartan con sus hijos sobre lo que ocurre dentro o fuera del hogar, pues el estado emocional de un niño también es el reflejo de los padres”, destacó.

La sicóloga recomendó a los padres de familia brindar estabilidad a los menores siendo congruentes con lo que se le pide al niño o adolescente; por ejemplo, si se busca orden, se debe ser ordenado y pregonar con el ejemplo.