Estado
En refugio federal Leona Vicario

No admiten en albergue a migrantes mexicanos

Aceptan sólo a retornados de Centro y Sudamérica

Cortesía

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

martes, 20 agosto 2019 | 10:40

Ciudad Juárez— Pese al arribo diario de migrantes mexicanos que duermen en los alrededores del puente internacional Paso del Norte, el Centro Integrador para el Migrante “Leona Vicario” sólo ha albergado a extranjeros que han sido retornados de Estados Unidos dentro del programa Permanecer en México.

Hasta ayer, el albergue federal contaba con 447 personas que fueron devueltas a Ciudad Juárez bajo los llamados Protocolos de Protección de Migrantes (MPP, por sus siglas en inglés), todas originarias de Honduras, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Ecuador y Venezuela.

En contraste, desde hace dos semanas, diariamente familias de mexicanos han llegado a dormir a los alrededores del puente internacional Paso del Norte–Santa Fe, por lo que algunas de ellas han sido recibidas en albergues como la Casa del Migrante y Aposento Alto.

El albergue federal “que ofrecerá atención integral a personas que son retornadas desde Estados Unidos a México y que están a la espera de asilo” fue abierto como una “estrategia integral de Atención a Migrantes en la Frontera Norte”, anunció el Gobierno de México durante su inauguración, el pasado 1 de agosto.

El Centro ubicado sobre el eje vial Juan Gabriel “garantizará que se ofrezca alojamiento, servicios de salud, seguridad y oportunidades laborales. Además, el recinto funcionará como un centro de acopio y guardarropa que contará con áreas específicas para la estancia de niños, mujeres, hombres y en su caso, para familias enteras”, se agregó.

Mexicanos: nuevo fenómeno migratorio

En agosto, Ciudad Juárez se ha enfrentado a un nuevo fenómeno migratorio, ante una ola de mexicanos que han arribado en busca de asilo político a Estados Unidos, sin saber que existe una lista de espera de más de 6 mil 100 personas.

Mientras que hace unas semanas el 80 por ciento de los migrantes que se registraban ante el Consejo Estatal de Población y Atención a Migrantes (Coespo) era de origen cubano, actualmente “la gran mayoría son mexicanos”, destacó su coordinador general, Enrique Valenzuela.

“Hemos detectado que el fenómeno está cambiando en esta ciudad, ninguna semana se parece a la siguiente, y sí hemos detectado que hay la presencia de un número importante de migrantes de nacionalidad mexicana, principalmente de los estados de Zacatecas, Michoacán y Guerrero”, dijo el funcionario.

La gran mayoría de los migrantes que se han acercado durante los últimos días a registrarse al Centro de Atención Integral para Migrantes (CAIM) son mexicanos, aunque otros han llegado directamente a los puentes internacionales, “y a menudo han sido recibidos por CBP”, comentó Valenzuela.

Desde hace dos semanas, familias de mexicanos han dormido a los alrededores del puente internacional Paso del Norte-Santa Fe, en espera de ser aceptados para solicitar el asilo político.

El miércoles de la semana pasada un grupo de 44 arribó hasta el puente Zaragoza, de donde fueron trasladados por Grupo Beta a un albergue de la ciudad, pero la noche del viernes la presencia de otro grupo de mexicanos que buscaban dormir abajo del puente de la avenida Juárez hizo que la oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) mantuviera cerrado el cruce por alrededor de tres horas.

Finalmente, un grupo de ellos fue trasladado a un albergue de la ciudad, mientras que ayer otras familias amanecieron a un costado del cruce internacional.

Según datos de Coespo, hasta el 18 de agosto sumaban 18 mil 404 migrantes registrados desde octubre para esperar su turno de cruzar la frontera, de los cuales la lista de ingresados por la oficina del CBP iba en el 12 mil 259.

De acuerdo con el registro, hasta ayer todavía esperan en la ciudad más de 6 mil 100 migrantes, aunque su coordinador estimó que en realidad permanecen en Juárez dos terceras partes de ellos, mientras que el resto se ha ido a otras fronteras o han cruzado de otras maneras a Estados Unidos, ante el tiempo de espera.

“CBP ha referido que de pronto su capacidad operativa no ha sido suficiente como para atender más solicitantes de asilo, por eso es que por varios días han dejado de llamar gente y estos últimos tres días han estado llamando a 10 personas diariamente. Si bien esto libera algo de presión, no termina de ser suficiente”, comentó el funcionario.