Estado

No debe imperar el aspecto económico en el trabajo infantil: STyPS

Empresarios manzaneros se ven imposibilitados de contratar a jóvenes de 15 años con hijos a su cargo

De la Redacción
miércoles, 10 julio 2019 | 11:20

Cuauhtémoc.- El interés de la Ley Federal del Trabajo en torno a la contratación de menores de edad busca la protección en el desarrollo del menor y no solo estima la ganancia económica, motivo por el cual no solo se prohíbe esta contratación, sino que hay una vigilancia permanente para que no se presente este problema del trabajo infantil.

Este tema para regiones como la de Cuauhtémoc reviste una importancia significativa por el flujo de miles de personas que llegan a esta zona para ganar dinero a cambio del trabajo en el raleo y la cosecha de manzana, para percibir un salario de entre 180 y 220 pesos diarios por jornal trabajado.

El tema del trabajo fìsico en niños es bien entendido por empresarios manzaneros, sin embargo para algunos existe una excepción a la regla: jóvenes de 15 años con hijos bajo su cargo que son legalmente menores de edad, pero que en la práctica deben satisfacer junto con sus parejas las necesidades de una nueva familia.

En varias mesas de trabajo, empresarios y organizaciones de fruticultores han demandado esta salvedad al trabajo de menores, sin embargo por el momento no existe alguna dispensa para quien quiere ganar dinero a través de su trabajo.

Entrevistada al respecto, Ana Luisa Herrera, titular de la Secretaría de Trabajo y Previsión Social en el estado, mencionó que “entendemos que es una problemática compleja, hay que dimensionarla bien y ponerla en su justa dimensión. Lo que trata de proteger (la ley) es el interés superior de la niñez y adolescencia. A veces solo vemos esto desde la perspectiva económica o de otros intereses que no son los de nuestros niños”.

Explicó que, más que ignorar una necesidad latente, se busca una forma de que los hijos de jornaleros y los jóvenes que deseen integrarse a la vida laboral concluyan con una formación académica que les va a garantizar mayores oportunidades de desarrollo económico a largo plazo, y precisó que cuando se pierden oportunidades de educación se termina condenando a vivir en la pobreza al menor.

Por ello, mencionó que el trabajo que realiza la dependencia se enfoca en el desarrollo humano integral mediante la búsqueda de condiciones para que esos jóvenes estudien, o que los menores tengan un espacio para formarse y vivir seguros, y no “en el surco”, expuestos, además del clima extremo, a condiciones de riesgo por estar atareados como jornaleros agrícolas.