Estado

Orarán por reclutados por la delincuencia

La Iglesia jesuita invita a los fieles a pedir por aquellos que están en el crimen organizado

Cortesía / Durante la misa que se hizo para los padres de Cerocahui

Hérika Martínez Prado
El Diario de Juárez

sábado, 17 septiembre 2022 | 07:16

Ciudad Juárez.— “Nos haces falta” es el llamado que este domingo 18 de septiembre hará la Iglesia jesuita hacia todos los adolescentes y jóvenes que han sido reclutados por la delincuencia en México, para que vuelvan a una vida de paz y familia. 

Dentro de las Jornadas de Oración Mensual, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Conferencia de Superiores Mayores de Religiosos en México, la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús y la Dimensión Episcopal invitaron a todos los fieles a orar en las iglesias y en sus casas por quienes han sido reclutados por el crimen organizado. 

“La crisis de seguridad que enfrenta México ha puesto en evidencia no sólo un repunte de ciertas actividades ilícitas; en los últimos años, más de un millón de mexicanos están asociados al crimen organizado. Se estima que alrededor de 250 mil niñas, niños y adolescentes se encuentran en situación de riesgo de ser reclutados y utilizados por grupos delictivos. Además de dimensionar el problema, esa cifra debe alertar que en México existe un gran número de jóvenes cuya realidad les impide disfrutar y ejercer sus derechos, así como desarrollarse de manera adecuada”, señaló la Iglesia jesuita en México. 

Destacó que existen miles de jóvenes que han sido reclutados por el crimen organizado. “Como iglesia en México queremos detener esta situación y deseamos con el corazón que vuelvan a una vida de paz y familia”. 

Desde el 21 de agosto, cada tercer domingo del mes se realiza una intención especial: el 21 de agosto fue por la extorsión; el 18 de septiembre será por los adolescentes y jóvenes reclutados por la delincuencia; el 16 de octubre, por la trata de personas; el 20 de noviembre, por impunidad y corrupción del sistema judicial; y el 11 de diciembre, por Guadalupe, corazón de la unidad nacional para la paz. 

Aniversario póstumo de sacerdotes 

Ayer, la Iglesia jesuita y la comunidad de Cerocahui celebraron 50 años de sacerdocio del padre Javier Campos Morales y 51 del padre Joaquín Mora Salazar, quienes fueron asesinados el 20 de junio en la Sierra Tarahumara de Chihuahua. 

Ambos jesuitas fueron atacados a balazos en el altar de la parroquia San Francisco Javier por José Noriel Portillo Gil, alias “El Chueco”, integrante del grupo delictivo Los Salazar, del Cártel de Sinaloa, quien la mañana del mismo lunes privó de la libertad a dos habitantes de Cerocahui, municipio de Urique, con quienes había tenido un altercado el fin de semana debido a un partido de beisbol. 

Ayer, con danzas rarámuri, flores y una celebración religiosa, habitantes de la comunidad del municipio de Urique, religiosos e indígenas celebraron la vida del padre “Gallo”, como llamaba la comunidad de cariño al padre Javier, y el padre “Morita”, como llamaban al padre Joaquín. 

El padre Javier nació el 13 de febrero de 1943 en la Ciudad de México, era el superior de los jesuitas de la Tarahumara y era el párroco de la parroquia de San Francisco. 

El padre Joaquín nació el 28 de agosto de 1941 en Monterrey, Nuevo León. Tenía 22 años en la sierra y “era un hombre amable, sencillo”, describieron los jesuitas.