Estado

Perdonaron a niños en sexta masacre

Son asegurados por la Policía tras ataque en Rinconada de las Torres la madrugada de ayer

Staff / El Diario de Juárez / Al escuchar las ráfagas, vecinos se tiraron al suelo de sus viviendas

Staff
El Diario de Juárez

lunes, 06 junio 2022 | 12:21

Ciudad Juárez.- Tirados en el suelo dentro de sus hogares, durante la madrugada de ayer habitantes del fraccionamiento Rinconada de las Torres IV buscaron resguardar a sus hijos, mientras escuchaban las ráfagas de arma larga que terminaron con la vida de cinco personas, en tanto que a dos menores les “perdonaron” la vida. 

“Hínquense”, fue la orden a gritos y seguida de palabras altisonantes que al menos un sicario les dio a sus primeras cuatro víctimas, en el patio frontal de la casa ubicada en la cerrada Portal de Pamplona número 1736, en el suroriente de la ciudad, en donde ya hincados les dispararon de frente. 

“Nos dio mucho miedo… a los niños los tiramos al suelo llorando”, narró un vecino horas después de la sexta masacre ocurrida en Ciudad Juárez durante 2022, en la que de acuerdo con personal de la Fiscalía Especializada en Atención a Mujeres Víctimas del Delito por Razones de Género (FEM) fueron asesinadas dos mujeres y tres hombres, al parecer uno de ellos menor de edad.

De acuerdo con los vecinos, en el domicilio vivía una pareja con sus tres hijos: un niño de 10 años, una niña de aproximadamente 8 años, y un adolescente de unos 17 años, quien se cree es la quinta víctima del ataque. Mientras que los dos niños resultaron ilesos. 

Narraron que ayer eran cerca de las 3:30 de la mañana y toda la calle estaba tranquila, “no había fiesta, ni siquiera se veía que hubieran estado bebiendo”, hasta que se comenzaron a escuchar gritos y luego la orden de que se hincaran, seguida de llantos. 

“Les dije a mis hijos: tírense al suelo. Nos tiramos al suelo todos. Mi esposa tenía miedo, mis niños llorando”, relató un vecino sobre el momento en el que él y su familia escuchaban las ráfagas. 

Dijo que escucharon muchos disparos, “fueron dos veces, primero una descarga y luego como que alguien salió y el sicario se regresó, ha de haber sido el jovencito que debe haber estado dormido”. 

Después de la masacre, en la que según las autoridades fueron detonadas al menos 77 balas calibre .223, todo se volvió a quedar en silencio, por lo que los vecinos del sector pensaron que habían matado a toda la familia, incluidos los dos niños.

“Pensamos que no había nadie (con vida), porque ya había pasado tiempo (de los disparos) y no se escuchaba a nadie llorar ni nada, no se oía ni ruido. Nosotros pensamos que a los niños también les había pasado algo, porque no se oía ruido, pero después nos dimos cuenta que los niños habían salido ilesos”, y fueron resguardados por la Policía Municipal.  

Los habitantes del sector dijeron no saber a qué se dedicaba la pareja que vivía en la casa de dos pisos, en la que ayer se observó una puerta forzada. Y también le dijeron a las autoridades que no servía la red de cámaras que existe en la cerrada. 

Ocho horas después de la masacre, a través de la reja se veían también los residuos de la sangre casi seca en el patio. Y sobre la sangre una sobrecama con dibujos de controles de videojuegos, así como los vidrios quebrados de la puerta que fue sellada por las autoridades, los impactos en la ventana y los sellos rojos de seguridad, con la leyenda de “Evidencia” en la puerta principal. 

De acuerdo con lo informado ayer de manera extraoficial, las víctimas eran familiares de Arturo Arellano Corral, alias “El Freak”, un supuesto líder criminal, quien la noche del viernes 27 de mayo fue encontrado colgado de la regadera de su celda, en el Centro de Readaptación Social (Cereso) número 3. 

“El Freak” fue detenido en 2009 por elementos del Ejército Mexicano, durante la llamada Operación Conjunta Chihuahua, acusado de trabajar para el entonces líder del Cártel de Sinaloa en el Valle de Juárez, Gabino Salas Valenciano, y de haber cometido 45 homicidios contra integrantes de su grupo rival. 

Las cinco víctimas de ayer, quienes aparentemente fueron levantadas de la cama por los sicarios, fueron identificadas de manera extraoficial como Gael C. V.; Andrés. A.; Ruby Gabriela V.; un hombre apodado “El Chino” y una mujer que no fue identificada. 

Sus cuerpos fueron llevados a las instalaciones del Servicio Médico Forense (Semefo), para realizarles la necropsia y continuar con la investigación científica, mientras que 77 casquillos calibre .223, utilizados en la masacre, además de una bala útil del mismo calibre, fueron trasladados bajo cadena de custodia al Laboratorio de Ciencias Forenses.

De acuerdo con seguimientos periodísticos, durante 2022 sicarios han cometido seis masacres en Ciudad Juárez, en las que 31 personas fueron privadas de la vida y 17 más resultaron heridas.