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Estado
‘Permanecer en México’

Reinicia programa con 7 mil 500 migrantes en Juárez

Del total, 2 mil 500 esperan en 23 albergues oficiales

Omar Morales / El Diario de Juárez

Hérika Martínez Prado / El Diario de Juárez

lunes, 06 diciembre 2021 | 07:55

Ciudad Juárez.— El programa “Permanecer en México”, de los Protocolos de Protección a Migrantes (MPP), comenzará con más de siete mil 500 migrantes esperando en Ciudad Juárez la posibilidad de solicitar asilo en Estados Unidos, dos mil 500 de ellos en 23 albergues oficiales, según estimaciones de autoridades y activistas locales. 

Sin embargo, la nueva política migratoria deja actualmente sin una opción de asilo a los mexicanos, quienes conforman al menos la mitad de los migrantes que se encuentran en esta frontera. 

A partir de esta semana, el Gobierno de Joe Biden elegirá si los solicitantes de asilo son retornados con una cita ante una Corte de Inmigración bajo el programa también conocido como “Quédate en México”; si son expulsados a través de la política sanitaria del Título 42, sin la posibilidad de solicitar el asilo; si son procesados dentro del país o si son deportados a México. 

Frontera sigue cerrada a mexicanos

Las distintas posibilidades mantienen a los extranjeros en la incertidumbre de no saber qué pasará con ellos al cruzar la frontera, mientras que para los mexicanos desplazados por la violencia la frontera continúa cerrada. 

“En los albergues no podemos tener juntos a Título 42, a MPP, a mexicanos que esperan cruzar y a deportados mexicanos, porque unos verán que otros llegan con sus citas (ante la Corte de Inmigración) y va a ser muy estresante para ellos”, destacó el sacerdote Francisco Javier Calvillo, director de la Casa del Migrante de Ciudad Juárez. 

El albergue católico cuenta actualmente con 398 personas, la mayoría de origen mexicano, a quienes los abogados les explicaron durante el fin de semana que el programa MPP sólo aplicará para los migrantes de otras nacionalidades, debido a que Estados Unidos no puede regresarlos a un país del que están huyendo; sin embargo, tampoco les da otra oportunidad de ingresar.

“Están muy molestos”, lamentó el sacerdote, quien dijo estar en contra del MPP, pero en espera de saber cómo funcionará para poder apoyar a los migrantes. 

‘Lastimados emocional y físicamente’

El pastor Juan Fierro, director del albergue El Buen Samaritano de la iglesia metodista de México El Buen Pastor, también expresó estar en espera de que el Gobierno mexicano les informe los detalles del programa en esta frontera. 

“La vez anterior muchos de ellos venían muy lastimados emocionalmente, y físicamente, permanecieron con nosotros hasta dos años y todavía ahorita tengo cinco del programa MPP anterior, y no saben ellos qué hacer. Ellos están ahorita emocionalmente frustrados, han querido quedarse en México y no han tenido una respuesta tampoco”, aseguró. 

El pastor destacó que los migrantes necesitan conocer los lineamientos para saber quién pudiera calificar para el MPP y cómo ingresarán.

“Yo pregunto, ¿qué va a suceder con los que yo tengo ahorita aquí en el albergue?, son personas del Título 42 y personas que llegaron a la frontera, la encontraron cerrada y aquí están esperando una noticia que los beneficie. Todos están esperando una buena noticia”, apuntó. 

Hasta ayer, Ciudad Juárez contaba con 23 espacios para albergar a migrantes, con una capacidad aproximada de tres mil personas, de los que dos mil 500 estaban ocupados, cerca del 60 por ciento de ellos mexicanos desplazados de la violencia. 

‘Con la esperanza en Dios’

Entre ellos se encuentra Diana León, de 28 años de edad, una hondureña que desde hace más de un mes espera en esta frontera con su hija de siete años para poder ingresar al vecino país, pero lamentó que Estados Unidos reinicie el programa de retorno a México. 

“De parte nuestra es terrible, porque uno viene huyendo de su país, tratando de buscar una solución mejor, tanto para su familia como para uno, y sería feo que lo regresen a uno”, comentó. 

Hace tres meses Diana decidió salir de Honduras en busca de una vida mejor, debido a la delincuencia y la falta de trabajo que se viven en su país, pero nunca imaginó que tendría que esperar en México. 

“Ha sido muy duro, se sufre hambre y se sufre frío, de todo. Y uno está aquí con la esperanza en Dios de que ellos le puedan abrir esa puerta, porque se sufre bastante”, destacó la centroamericana. 

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